Bienteveo

Andrés Luis Cañadas

Las barbas del vecino

Quedan lejanas todavía, salvo sorpresas, las convocatorias electorales de la autonomía andaluza y las que renovarán las Corporaciones municipales pero en las últimas semanas, en todos los partidos, por unas razones o por otras, en nuestra Comunidad, en la provincia de Cádiz y en el propio Jerez han comenzado a producirse ciertos movimientos en las formaciones políticas, muchos de ellos fomentados desde el papel impreso, previos a la renovación de sus estructuras partidarias, como reflejo lejano de la convocatoria electoral impulsada por la actual presidenta de la Comunidad de Madrid en un caso, por la necesidad en algunas formaciones de abrir hueco para futuros candidatos y militantes a promocionar e incluso como consecuencia final de algún acontecimiento poco edificante que en su día afectó al líder de un partido en nuestro pueblo, al que desde entonces y por parte de dicha formación y de algunos de sus afiliados se le vendría buscando la ocasión para darle el pasaporte…

Vamos, que entramos ya de lleno, aunque teóricamente falte aún bastante tiempo, en lo que ahora se llama pre-campaña electoral, que cada vez se alarga más y que de hecho se ha convertido en la verdadera campaña que los partidos sin excepción, digan después lo que nos digan, procuran mantener activa todo el tiempo, que es una de las razones de la configuración partidaria en que se ha transformado nuestra actual política, que bastantes militantes de un lado y de otro han convertido ya en una forma de vida a la que también podríamos llamar actividad profesional, a falta claro está de otra ocupación que llevarse al “curriculum”.

Comienzan a surgir nombres de posibles candidatos, bien femeninos o masculinos, se exponen a la opinión pública méritos o deméritos, aquellos desde la alineación ideológica con él o la cuyas habilidades se tratan de “vender” y estos maliciosamente revelados para torpedear un posible ascenso o confirmación en el puesto de alguien al que el articulista encargado de la tarea no profesa, que digamos, ninguna simpatía o que a la propia formación en la que milita no interesa que prosiga ocupando el cargo actual, en el que muchas veces lleva ya demasiado tiempo…

Es, repetido, el juego de la política en la que ahora interesan “primarias” o ahora no, que a veces pueden resultar hasta secundarias para el candidato y evidentemente para su partido y son muchos los síntomas que ahora nos salen al paso para comprobar que estamos en ese aparente ejercicio de libertad democrática cuando en realidad asistimos al “fuego amigo”, en algunos casos o al apoyo interesado en otros previo a la elaboración de las listas de las cuales saldrán nuestros gobernantes, bien locales bien nacionales, en el futuro próximo.

Por eso, sople en un sentido o en otro el viento de levante o bien el fresco del poniente, bien harán los que están en este juego en observar con cautela y sentido de la estrategia hacia donde apuntan “las barbas del vecino…” que son ya bastantes los signos que lo van señalando y de no andarse listos la sorpresa y el disgusto pueden ser de notable dimensión para quienes desean entrar, mantenerse, contar con el apoyo de los suyos o simplemente no ser enviados al retiro, eso sí, con todos los honores…

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios