Vara y pulgar

Daniel Lamparero

Director de Diario de Jerez

Un trabajo en equipo

Urbanidad, educación y modales se aprenden en casa y en el colegio pero también en la calle, en lo que vemos

No se imagina uno cuáles pueden ser las motivaciones que lleven a quemar contenedores así a mansalva, el nivel de enajenación, enfado con el mundo, sentimiento antisistema, deseo de provocar, ansia de destrucción de lo ajeno, intención de demostración de no sé qué o fardar de gamberrada. Lo que está claro es que desgraciadamente no se trata de un hecho aislado y que el pirómano (seguramente más de uno) se ha convertido estos días en el enemigo público número 1 de la ciudad.

Además de ese desprecio demostrado por el mobiliario urbano -además en unas zonas muy determinadas- pone en solfa determinados aspectos del modelo de sociedad al que nos estamos dirigiendo, si es que no estamos inmersos ya en él. Desafortunadamente la falta de civismo crece al tiempo que esas proclamas de libertad individual que chocan con el interés público o confrontan con la misma libertad del prójimo: no solo es la quema de contenedores, hay ejemplos diarios, desde los que arrojan basuras en cualquier calle -incluso si cerca hay contenedores para ello- o descampado o la abundancia de excrementos de mascotas pese a la reiteración de mensajes para que sus dueños recojan las deposiciones. Sábados y domingos por la mañana es habitual -y triste- ver restos de botellonas en determinadas calles o plazas y ya tomamos como algo habitual las pintadas o grafitis -arte urbano- en paredes, bancos y demás mobiliario urbano.

Estamos perdiendo urbanidad, modales y educación -las lamentables agresiones a sanitarios y profesorado son prueba de ello-, y más que buscar culpables se trata de encontrar soluciones. Aunque parece aceptada la idea de que se educa en casa y en la escuela se aprende, esto es un trabajo de equipo que comienza en la familia y acaba en toda la sociedad. ¿Qué modelo están asimilando los más pequeños? Lo que ven en casa, en el cole, en la calle y en los medios de comunicación, cada vez más presentes a temprana edad; es el ejemplo que damos a los ojos de las nuevas generaciones, lo que ven en lo que les rodea va a ser lo que con más probabilidad adopten como costumbre.

Así que además de buscar culpas en los demás también hay que procurar dar buen ejemplo, mostrar compromiso social y concienciarnos todos que tendremos una ciudad mejor si mantenemos limpias nuestras calles y que si somos solidarios seguro que seremos un poquito más felices, que es de lo que se trata.

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