iglesia

Milagro constatado

  • El Obispado de Cádiz 'investiga' la curación de un cáncer por un feligrés de Chiclana devoto de la madre Antonia de Jesús

  • El caso es vital para santificar a esta agustina

Monjas recoletas y sacerdotes, en la ceremonia de clausura del proceso diocesano del presunto milagro. Monjas recoletas y sacerdotes, en la ceremonia de clausura del proceso diocesano del presunto milagro.

Monjas recoletas y sacerdotes, en la ceremonia de clausura del proceso diocesano del presunto milagro.

La diócesis tiene abiertas varias causas para la santificación o beatificación de personas que han entregado su vida a la Iglesia. Y uno de esos procesos dio ayer un importante paso; en concreto, se trata del proceso de canonización de la monja agustina recoleta madre Antonia de Jesús, fundadora de los monasterios de Chiclana y de Medina.

El Obispado de Cádiz y Ceuta dio ayer por finalizado el proceso de instrucción de un posible caso de curación atribuido a esta monja que vivió entre 1612 y 1695. En concreto, el hecho instruido es el de un fiel cristiano de Chiclana que tras serle diagnosticado un cáncer de pulmón se encomendó a esta Sierva de Dios, "desapareciendo sin terapias o tratamientos el mal que padecía", explica el Obispado.

Varios son los actores que han participado en esta instrucción diocesana, formando el tribunal: el vicario judicial Pedro Velo en calidad de juez delegado; el juez eclesiástico Antonio María Alcedo como promotor de Justicia; el canciller-secretario general Cristóbal Flor como notario-actuario; y el médico internista de Cuidados Paliativos del Puerta del Mar, Fernando Carmona, como asesor médico. De manera paralela se ha constituido también un tribunal médico que ha estudiado este caso y que ha estado formado por el neumólogo Isidoro Cobo y el especialista en Medicina Familiar José Luis Cabilla, encargados de emitir informes clínicos sobre la enfermedad y el estado actual del paciente.

Fue el obispo diocesano, Rafael Zornoza, quien presidió ayer la ceremonia de clausura de este proceso de instrucción, concluyendo el Obispado que "ahora toca esperar a la validación por la Congregación para las Causas de los Santos de la instrucción realizada en el ámbito diocesano e invocar al Altísimo para que conceda a la Iglesia diocesana la gracia de contar con una santa". Por tanto, la madre Antonia de Jesús ha superado con éxito este proceso, que ahora depende de Roma para seguir el camino de la canonización.

En este sentido, conviene recordar que esta agustina tiene actualmente la consideración de Sierva de Dios, primero de los cuatro pasos hasta llegar a ser santificada. Por delante queda aún la concesión del título de Venerable, luego la beatificación y, por último, la santificación. Para la beatificación se exige la realización de un milagro atribuido a la intercesión de la persona propuesta, proceso sobre el que el Obispado se ha adelantado ya con esta instrucción que finalizó ayer. Una vez nombrada beata, haría falta un segundo milagro probado para convertirse definitivamente en Santa Antonia de Jesús.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios