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Esta curiosa población de la provincia de Cádiz tiene unos 400 habitantes, molinos de viento y es casi desconocida

Tahivilla, Tarifa.

Tahivilla, Tarifa. / Turismo Cádiz

El sur está repleto de lugares únicos especiales, y al sur del sur -aunque suene redundante- puedes descubrir algunos espacios prácticamente desconocidos como Tahivilla. Se trata de una Entidad Autónoma Local (ELA) incluida en el municipio de Tarifa. Cuenta con una población de unos 450 habitantes. Está situada en una colina cerca de la laguna de la Janda, y ocupa una superficie de 1.500 hectáreas. Es una zona rica en caza y con abundante agua.

Orígenes

En este territorio se hallan grabados sobre rocas, restos de un asentamiento paleolítico que evolucionó a poblado neolítico. Durante la época romana pasaba por las cercanías la Vía Heraclea. Posteriormente, la zona se convirtió en dehesas y tierra de labor y a mediados del siglo XIX acogió un importante cortijo llamado Tahivilla, que ocupaba una dehesa y la cola de la Janda, además de las cortijadas, las viviendas de los jornaleros. En 1933 la República expropió la finca y en 1944 el Instituto Nacional de Colonización construyó el poblado de Colonización de Tahivilla y dividió la dehesa entre unas cincuenta familias.

Qué ver

Una vez allí, viene bien saber que Tahivilla se organiza en torno a su iglesia, situada en la plaza del Ayuntamiento. Junto a la iglesia, yendo hacia el oeste, está una pista de deportes al aire libre. En verano se proyectan ciclos de cine y los pequeños juegan.

Tahivilla. Tahivilla.

Tahivilla.

  • Curiosamente, posee tres ‘casas de maestro’ en el pueblo. Sus vecinos disfrutan en verano de la piscina descubierta.
  • La Barriada Nueva (o ‘las casas nuevas’), una barriada de relativa nueva construcción, se extiende en todo el lado oeste de la población. Son casas originariamente iguales, que con el tiempo, a base de obras privadas, han ido adquiriendo toques distintivos.
  • Instalaciones deportivas. Tahivilla tiene campo de fútbol de hierba y una pista de pádel. Más allá hay campo abierto, donde pacen vacas entre los molinos de viento.
  • La calle Venta. Allí se encuentran almacenes y algunos chalés de reciente construcción. A continuación, hay un bosque de eucaliptosque se levantó para amainar el fuerte viento que sopla en la zona.
  • Algo más lejos se halla el río Almodóvar y una pequeña presa denominada El Toto.
  • Al Norte discurren senderos que llevan a los molinos de viento y al cementerio, a distintas parcelas y a la localidad de La Zarzuela.

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