Semana Santa 2019 Y la Constancia se hizo pasión

  • La Hermandad de la Paz hace su estación de penitencia con Don Ventura en el recuerdo

`La Paz de Fátima´ Imágenes del Lunes Santo `La Paz de Fátima´ Imágenes del Lunes Santo

`La Paz de Fátima´ Imágenes del Lunes Santo / Vanesa Lobo

La vida humana, nuestro devenir diario, es dinámico. No cabe la menor duda. Para qué engañarnos. Y nuestra Semana Mayor, en cuanto humana, no puede abstraerse de esa misma dinamicidad. Si convenimos que cada Semana Santa es diferente, que trae sus matices y novedades, de la Hermandad de la Paz de Fátima cabría decir que cada año sorprende y estimula, y de qué manera, nuestra capacidad de asombro.

Esto, que admira a propios y extraños cada Lunes Santo, claro está, no es fruto de la casualidad o de la suerte. Que va. Es fruto del ímprobo y denodado trabajo de los hermanos de esta joven y dinámica corporación, empeñados en dejarse la piel por su cofradía, a la vez que procuran hacer que su gente y su barrio se enamoren y se dejen seducir por sus titulares.

Pero yendo a lo fue este Lunes Santo, nos lo encontramos plagado, como ya hemos dicho, de novedades en la corporación de la Constancia. A las cinco y cuarto en punto de la tarde, y con bastante calor, se plantaba bajo el dintel de la puerta trasera de la Parroquia de Fátima la cruz de guía. En el recuerdo de todos los hermanos estaba la figura del bueno de Don Ventura, recientemente fallecido, el párroco que, mediados los noventa, acogió a un grupo de chavales en Fátima, dando lugar a lo que hoy es esta Hermandad.

Un elegante cortejo de nazarenos, algo más de doscientos, avanzaban con orden y seriedad buscando la calle Zaragoza y Carrera Oficial, mientras, en el interior del templo, se preparaba para salir el paso de misterio, que este año ha cambiado la disposición de sus figuras para adecuarlo mejor al pasaje evangélico que representa, cuando a Jesús le hacen entrega de la cruz para que inicie su caminar hacia el Calvario. Cuarenta almas a las órdenes de Jesús Caro ponían todas sus fuerzas y todo su corazón, con saber costalero y sabor a barrio, para llevar al Señor de la Paz por las calles de Jerez con una cadencia llena de torería y compás. Se presenta este soberbio paso de Misterio con la novedad del dorado y la imaginería de la mitad de los costados del canasto, siendo éste el principal estreno de estos cofrades en esta Semana Santa.

Tras el paso, la Agrupación Musical Virgen de los Reyes de Sevilla, un año más, ponía la nota musical con fuerza y poderío.

Después, el cortejo de Palio, y por fin ella. La hermosísima Virgen del Refugio aparecía esplendorosa con un exquisito exorno floral, realizado por el equipo de mayordomía de la Hermandad, a base de rosas de color champagne, flor de cera, camelias blancas y anthirrinum. Lucía la Dolorosa de la Constancia una soberbia saya cedida por la Hermandad de San Bernardo de Sevilla, además de unas originalísimas violeteras y jarras doradas cedidas por la misma Hermandad hispalense que realzaban, sin duda, el anteriormente descrito exorno floral y la belleza de la Virgen. A destacar también el estreno de dos tandas de la candelería y de una soberbia peana, obra del jerezano Antonio García Falla, para la reina de la Constancia. Detallazo a destacar la interpretación del Ave María de Caccini aún dentro del templo en recuerdo a Don Ventura.

Se ha estrenado este año Ildefonso Rubio al frente de los treinta costaleros que calza este palio y, en el apartado musical, la Banda de Música Virgen de las Angustias de Sanlúcar la Mayor (Sevilla), con un repertorio totalmente apropiado, cuya solemnidad no desdecía de la alegría que se presupone a una cofradía de barrio.

Al cierre de esta edición, la cofradía enfilaba por Tornería su camino de regreso, con la vista puesta en dar esperanza a su barrio de la Constancia y, cómo no, en el encuentro de sus titulares con sus Bomberos, hermanos de honor de esta Cofradía que, año a año, se va haciendo un lugar cada vez más grande en la tarde del Lunes Santo.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios