El Desconsuelo

Los Judíos a pleno sol, garantía de Martes Santo

  • Tras no salir la pasada Semana Santa, la hermandad celebra en las calles de Jerez los 300 años de la bendición de sus dos titulares

DESDE las cuatro de la tarde del Martes Santo es imposible transitar desde la plaza de San Mateo hasta la del Mercado. Al barrio el año pasado le faltó su Jesús de las Penas en la calle y esta vez no quiere perdérselo. Además, el sol, como cada buen Martes Santo, obliga a llevar gafas de sol porque da de lleno frente al antiquísimo templo jerezano.

Desde hace tres siglos, nada menos, la ciudad procesa su devoción a los titulares de San Mateo. Un recorrido por esa historia en que la hermandad se ha disuelto y vuelto a reorganizar por los vaivenes del tiempo. Sin embargo, desde finales de la década de los 30, hicieron suyo el Martes Santo. Solo hace falta contemplar su cortejo para constatar este fervor popular, ya que sigue siendo la hermandad que más nazarenos pone en la calle.

El año pasado celebraron la efeméride de los 300 años de bendición de María Santísima del Desconsuelo. Este 2014 harán lo propio con la talla de Nuestro Padre Jesús de las Penas. Efeméride presente en la mente de los cofrades mientras contemplan el discurrir de interminables hileras de nazarenos rojinegros poner camino hacia la plaza del Mercado hasta que los ciriales anuncian, por fin, la llegada del paso de misterio.

Indiscutible el hecho de que la salida de esta cofradía es una de las más difíciles de la Semana Santa Jerez. La plaza en silencio mientras la banda de La Sentencia se forma y los hombres de Eduardo Torné realizan verdaderas filigranas mientras sus órdenes rompen a la callada plaza de San Mateo. Silencio roto, por supuesto, por el himno nacional y la grandísima cantidad de aplausos de los presentes. Preciosa estampa la de Jesús de las Penas, en el elevado monte, mirando al cielo azul de la ciudad mientras el sol acaricia sus ensangrentadas heridas. Misterio quieto, inmóvil y doliente cuando la tronadora voz de Macarena de Jerez irrumpe entre las paredes del enclave jerezano en forma de saeta.

Con el andar inimitable de este misterio, Jesús de las Penas se interna entre las calles de San Mateo mientras aparece el palio de María Santísima del Desconsuelo en las puertas del templo. Una salida también complicada de este magnífico paso de palio, un patrimonio incalculable puesto en movimiento a través de las órdenes de Ignacio Soto. Macarena de Jerez vuelve a combinarse con el sol para ofrecer el mejor ambiente cofrade posible con el sol bendiciendo el dorado de uno de los palios más espectaculares de la Semana Santa de Jerez.

Desconsuelo ya va llorando sus penas a San Juan Evangelista por la plaza del Mercado mientras el barrio espera la caída de la noche para el momento de su regreso por la plaza de San Lucas, momento clave del Martes Santo. Los ganadores del concurso de saetas de La Buena Gente, Luis de Pacote y Carmen Grilo protagonizan uno de los momentos más esperados de la noche cuando cantan a los titulares de esta venerable cofradía antes de internarse en la calle Cabezas, última prueba de fuego para los hombres de abajo debido a la estrechez de este último tramo.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios