Fin de la Semana Santa

El domingo de Resurrección pone un magnífico epílogo a la Pasión de Jerez

  • Por la mañana, El Resucitado vivió su salida con buen ambiente · Por la tarde, Redención y Exaltación devolvieron aromas 'semanasanteros' con mucho público en las calles y con un tiempo excelente

Comentarios 2

 El Resucitado por la mañana y La Redención y Exaltación por la tarde cerraron ayer la Semana Santa con unas salidas procesionales desde la Catedral y San Juan de Letrán reviviendo en ambas situaciones el ambiente semanasantero en toda su amplitud gracias a un magnífico ambiente, y un tiempo meteorológico que cualquiera hubiera firmado para la pasada semana.  El Resucitado salió con un recorrido que varió algo, presentándose en  su formato habitual y con más público que en años precedentes, un dato que viene a confirmar la aceptación que está alcanzando esta procesión para la que se anuncian cambios en función de lo que ha ido anticipando el presidente Pedro Pérez, que ha expresado su intención de cerrar acuerdos con la hermandad para darle aires diferentes. Se dice que en un par de años podríamos ver nazarenos formando el cortejo y algunas novedades más. Eso será o no. Por lo pronto ayer hubo más ambiente alrededor de la cofradía que finalizaba su salida pasada la una de la tarde, hora señalada para el comienzo de la pontifical de la resurrección en la Catedral. El sonido tras el paso lo puso la Agrupación de San Juan, mientras que costaleros de la hermandad del Cristo de la Viga se ocuparon de portar las andas. El cortejo estuvo formado por integrantes de la corporación, volvieron las mantillas blancas y sobre una decena de hermandades asistieron corporativamente con estandarte y varas, una cifra que expresa la escasa respuesta a la invitación que se les hace y que debe llevar a replantear la presencia de estas porque realmente tampoco pintan mucho cuando ya está presente el consejo de la Unión de Hermandades; y de compromisos ya están bien alimentadas las cofradías. El presente se vio ayer. El futuro lo tiene en sus manos la hermandad que preside Antonio Ruiz Herrero con los planteamientos que le llegan y que veremos si finalmente aceptan o prefieren seguir el camino que se emprendió desde que naciera al amparo de don Rafael, que le marcó unas formas y estilos más encaminados al concepto de una corporación de gloria.

De regreso

A las 17, 10 de la tarde de ayer empezaba de nuevo la Semana  Santa. Eso era lo que el gentío que estaba en la calle hubiera querido y fue lo que parecía por el ambiente que se vivía en San Juan de Letrán con una Alameda de Cristina abarrotada de publico, con un tiempo envidiable, con muchas ganas de cofradías y para más Inri con intensos aromas a azahar e incienso. 

Bares llenos, gente buscando sitio desde mucho antes de que pasaran las cofradías para verlas mejor. Todo esto fue porque Redención y Exaltación regresaban a sus templos tras haber suspendido sus salidas procesionales los pasados jueves y viernes, una refugiada en San Juan de Letrán y la otra en la Catedral, respectivamente. La cita en Cristina fue a las cinco de la tarde. 

La hermandad de los Salesianos comenzó su vuelta con un cortejo de hermanos muy corto pero salvado por las representaciones corporativas de las hermandades del Jueves Santo, Candelaria y Nazareno. El paso llevó la banda Zoilo Ruiz Mateos de Rota, la misma del jueves, con flores blancas, y con el paso andando como es costumbre en la cuadrilla que manda Juan Carlos Zambruno, haciendo múltiples cambios. Se fue Porvera arriba buscando la Victoria donde la esperó la Soledad. Tras el saludo, enfiló Lealas y Santa Ana, trayecto que se tomaron con premura por tener que estar dentro del santuario antes de las 20 horas por la celebración de cultos. 

Entre tanto, los alrededores de la Catedral y sobre todo la puerta de Visitación registraban un lleno casi absoluto para ver salir a la Exaltación. Al igual que en muchos tramos del recorrido, sobre todo por calles emblemáticas en lo cofrade como Tornería y Rafael Rivero e incluso mas adelante en Honda y Arcos. El cortejo fue muy nutrido de mayores y pequeños portando cera y los pasos a su ritmo con la música de la Sentencia en el misterio y detrás del palio el buen hacer del Nazareno de Rota, recreándose pero midiendo los tiempos.  Un misterio con la misma flor roja del viernes caminando con pausa y gustándose en la tarde, del mismo modo que la agrupación despidió la Semana Santa con ganas echando el resto. Hubo representación corporativa de la Coronación y el palio con un arreglo floral variado: rosa, blanco y morado. 

A diferencia de años en los que han habido domingos de resurrección de recogidas, lo de ayer fue una explosión popular de clara adhesión cofrade. Dos hermandades hicieron posible todo esto y eso que quedaba atrás un sábado en blanco que podía enfriar las ganas. Pero no fue así, constituyendo una clara reivindicación de la gente de esta ciudad que respondió a la llamada por encima de liturgias y todos aquellos postulados que dicen que esto no es ortodoxo y no está bien.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios