Aparecen nuevas pistas sobre el crimen de Susqueda en el que mataron a dos jóvenes
Un excursionista ha encontrado accesorios del kayak que la pareja llevaba para pasar un fin de semana navegando por el pantano.
Crímenes sin resolver en España: los jóvenes asesinados en el pantano de Susqueda

El 24 de agosto de 2017 Paula y Marc, de 21 y 23 años respectivamente, salían de excursión hacia el pantano de Susqueda, en Girona. Antes de llegar hasta allí, pararon para sacar dinero en un cajero automático que les cogía de camino y entraron a tomar algo en un restaurante de El Pasteral, otro embalse cercano.
Ya no se les volvió a ver más. Habían montado su kayak en el coche porque su idea era llegar hasta allí, pasar el día navegando y luego dormir en el coche, pero a media mañana la pareja dejó de estar localizable.
Cuando se denunció su desaparición y se abrió una investigación para tratar de encontrar a los jóvenes, lo primero que encontraron fue el kayak de ambos flotando en mitad del pantano, lleno de piedras y rajado. Alguien había pretendido que éste se hundiera.
Después apareció el coche de Paula en el fondo del agua, con las llaves puestas, la marcha metida y las ventanas bajadas.
Un mes más tarde darían con el cuerpo de la chica, desnudo y con signos de violencia. Le habían disparado en la cabeza. El de Marc se hallaría después, también desnudo pero con una mochila repleta de piedras y en muy mal estado.
Desde entonces los investigadores, aunque han interrogado a varias personas y tienen en el punto de mira a un hombre, Jordi Magentí, que vive por la zona y que tiene antecedentes por delitos de maltrato, no han conseguido reunir las suficientes pruebas para resolver el crimen.
Casi seis años más tarde, un hombre ha encontrado varios objetos del kayak de ambos cerca del lugar en el que apareció el cuerpo de la chica y que serán analizados por si pudieran arrojar algo de luz a lo que les sucedió a la pareja en agosto de 2017.
Los familiares de ambos jóvenes no han cesado de intentar que se encuentre a quien asesinó a Marc y a Paula, por eso hace unos meses solicitaron una prueba sonométrica para conocer hasta dónde pudo llegar el sonido del disparo que acabó con la vida de Paula y saber, de forma más certera, si hubo algún testigo en esa zona.
Esta prueba, de una gran dificultad y de un coste de 18.000 euros, solo se puede realizar cuando las condiciones del pantano sean similares a las que se dieron el 24 de agosto de 2017, cuando los jóvenes desaparecieron.
Los Mossos, la Fiscalía y el abogado de las familias de Marc y Paula consideran responsable de los crímenes a Magentí.
No hay comentarios