Un lejano pasado sin acritud

De los cinco futbolistas de la plantilla azulina que vistieron la camiseta del Sevilla hace algunas temporadas, sólo Antoñito reconoce que será "especial" jugar mañana en el Benito Villamarín

Un lejano pasado sin acritud
Un lejano pasado sin acritud
Francisco José Jiménez / Jerez

12 de noviembre 2010 - 05:02

Para cualquier jugador que haya vestido alguna vez la elástica del Sevilla FC debería ser especial jugar en el campo del Betis. Así debería ser, pero en un fútbol tan profesional como el actual son pocos los jugadores que, realmente, tienen vibraciones especiales antes de saltar a un terreno de juego. En el Xerez hay cinco futbolistas con pasado sevillista (José Mari, Antoñito, Cordero, Redondo y Bruno Herrero) que podrían sentir algo distinto mañana en Heliópolis, pero dos de ellos también jugaron en el Betis, como José Mari y Redondo, y todo se relativiza.

Así pues, un partido con tintes especiales, pero con matices. Los protagonsitas destacan por encima de todo lo relevante que tiene visitar a un histórico como el Betis, sin pensar tanto en lo que supone medirse contra el equipo heliopolitano. Para José Mari se trata de un "un partido bonito porque es un rival de los fuertes, pero nada más. Ya me enfrenté a ellos con el Nástic y tampoco es una novedad".

Formado en la cantera del Sevilla, le dio mucho dinero al club de Nervión con su traspaso al Atlético de Madrid cuando aún era un chaval, pero después jugaría en el Betis años después. "Yo soy del Xerez. La mayoría de los profesionales, aunque habrá excepciones, de pequeño tienes unos colores, pero cuando te vas a haciendo mayor y sabes que cambias de equipo por ley del fútbol eso se pierde un poco", recuerda el atacante azulino.

Más fiel a sus colores es Antoñito. Ha sido protagonista con sus goles en más de un derbi de la capital hispalense y en su caso no oculta que el Sevilla es el equipo de sus amores. "Todos saben que es un campo que me ha dado alegrías. Es verdad que he tenido la surte de ganar más de una vez, aunque también he perdido y las cosas me han salido más bien que mal. A uno siempre le alegra jugar allí".

"Como sevillano que soy y sevillista, la rivalidad siempre existe y con los amigos, los allegados y la familia siempre se viven mucho los derbis. Esto es otra cosa, es otra situación y estamos en Segunda y será un partido vibrante y bonito", añade.

Viene de hacerle dos goles al Levante y podría pensarse que llegará al renombrado estadio bético en su mejor momento de la temporada. "No sé si es un buen momento o no, pero después de los dos goles de Valencia estoy contento porque un delantero lo necesita y estoy contento por haberlo conseguido".

No tuvo la suerte de debutar en el primer equipo sevillista, pero Cordero se ha formado en esa cantera que tan buenos elementos ha proporcionado históricamente. "Estuve convocado en siete partidos con Manolo Jiménez, pero no llegué a debutar. El Betis siempre ha sido tu rival en la cantera, siempre fue un partido de mucha rivalidad y ahora en el Xerez es un partido bonito, pero un partido más y hay que salir con la mentalidad de ganar".

El lebrijano habla maravillas del conjunto bético, pero no renuncia a sacar un buen resultado, a pesar de los pesares... "El Betis es un buen equipo y por eso está donde está, pero es como los demás equipos de la categoría y se le puede ganar si hacemos las cosas bien como sabemos".

El caso de Bruno Herrero es diferente. Abandonó de muy pequeño la cantera xerecista para emigrar a Barcelona, a la cantera del Espanyol. Después fue reclutado por la factoría sevillista, donde llegó a debutar en el primer equipo con Juande Ramos en el banquillo en un partido en Anoeta. Siente un cariño especial por el Sevilla, pero no tiene nada en contra del Betis. "Me siento muy unido al Sevilla y le deseo lo mejor, pero no soy antibético. El partido de esta semana será especial porque siempre es bonito jugar en campos grandes y con historia, pero sólo por eso".

Para el jerezano, el Betis marca diferentes en la Liga Adelante "por la calidad que tienen sus jugadores y por una pegada que está por encima de la media".

Redondo ha vestido tanto la camiseta sevillista como la bética. De hecho él se formó en el equipo de las trece barras y por eso comenta que "es especial en todos los sentidos. Por un lado porque me crié allí y por otro porque también jugué en ese campo defendiendo el escudo del Sevilla. El ambiente de un derbi es distinto a todo, pero esto es un partido diferente, con un atractivo que no tiene nada que ver porque no hay una rivalidad tan grande".

Al lateral le trae recuerdos de su niñez volver a jugar en el Benito Villamarín y espera que el Xerez use sus argumentos para no pasar inadvertido: "La clasificación dice que el Betis es el mejor hasta el momento, pero nosotros también tenemos nuestras armas y no vamos derrotados de antemano, ni mucho menos".

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