Acto de apertura de la campaña de Podemos

'Crowdfounding', 'we can' y engrudo...

  • Podemos revoluciona el lenguaje de campaña y se estrena pegando carteles, a la manera electoral más tradicional.

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Un crowdfounding es una colecta en castellano antiguo. Colecta. Se recoge pasta. Sin pasta no se hace nada. Una de las revoluciones de Podemos, el we can -lenguaje, hablamos de lenguaje- de Obama que no revolucionó nada, es el crowdfounding, la colecta.   Consiste en que usted  se mete en la página de Podemos, pincha en la página de la colecta y, como en los telemaratones, puede donar por una buena causa, si es que usted piensa que es una buena causa. Esta semana el objetivo son 100.000 euros y ya van por 85.000. El objetivo total son 600.000.  "Nada de bancos", como proclamó anoche su candidata, Teresa Rodríguez. Y otra idea fuerza: "Quienes nos han destrozado la vida no pactarán con Podemos". Si usted ha acertado y Podemos, como dicen las encuestas del CIS, se va a los 20 o más diputados andaluces, le devuelven el dinero, como El Corte Inglés. Otra manera.  

 

Y, sin embargo, ayer noche a Podemos le dio por el tradicionalismo. Empieza la campaña y pegada de carteles, un clásico electoral. "La primera vez que pego un cartel", confiesa la sonrisa de la marca. El lugar escogido, la plaza del Falla de Cádiz, el templo carnavalesco. "Diversión", bromea uno de sus jefes de campaña, hay muchos, aunque, en realidad, no hay jefes, es una palabra -lenguaje- que no gusta. Teresa Rodríguez, la candidata, defiende el sentido del humor. Mensaje imbatible.

 

Hay otros mensajes. 30 en concreto para empezar y valen 215 millones de euros. Teresa Rodríguez, que no niega su origen anticapitalista, que es otra palabra, que es lenguaje, madruga para desayunar en el Foro de la Nueva Economía, por donde pasan muchos capitalistas. Los asistentes no le preguntan mucho por economía ni por los 215 millones, pero sí le preguntan mucho por Venezuela y Rodríguez ya tiene hecho el cuerpo; o le preguntan por Tania, de la que nadie desconoce que es la chica de Pablo Iglesias y que ahí existe una disputa doméstica. La candidata andaluza, que no es star system de Podemos, star system televisivo, nunca acaba de estar cómoda con todo ese marujeo en torno al star system. Repite que en Podemos hay muchos Podemos, que todos los Podemos están bien, o a veces regular, porque no siempre uno puede estar de acuerdo en todo, pero que, en cualquier caso, lo importante es ponerse de acuerdo en el mayor número de cosas posible.  "En Podemos no hay familias. Yo me puedo poner de acuerdo con alguien en un tema y estar en desacuerdo en cualquier otro", dice Rodríguez.

 

Terminado el Foro de Economía, Rodríguez va preparando su primer gran acto, el del Falla, el de los carteles. Hecho fundacional. La campaña primera -las europeas fueron esto y no fueron esto, pero llevaron a esto- de un fenómeno social nacido tras las primaveras árabes, tanto fin de la historia después, y de la Puerta del Sol y las tiendas de campaña. Pues eso, tanto fin de la historia después hay engrudo en  cubos, y cepillos y caras sonrientes. Cualquiera te cita a Lampedusa. Pero la gente congregada en el templo carnavalesco no va de gatopardos, convencidos de que tras el fin de la historia empieza otra nueva. Cambio, pone el cartel electoral, como aquel cartel electoral del 82.

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