Elecciones municipales 2019 en Jerez | Análisis

Mamen Sánchez gana más crédito

  • Tras un mandato difícil, gobernando con seis concejales, da la victoria al PSOE en Jerez en unas municipales doce años después

  • Saldaña y el PP se vuelven a quedar en las puertas

Mamen Sánchez se abanica anoche en la sede del PSOE de Jerez, tras conocer los resultados definitivos de las elecciones. Mamen Sánchez se abanica anoche en la sede del PSOE de Jerez, tras conocer los resultados definitivos de las elecciones.

Mamen Sánchez se abanica anoche en la sede del PSOE de Jerez, tras conocer los resultados definitivos de las elecciones. / MIGUEL ÁNGEL GONZÁLEZ

Los pronósticos se cumplieron: igualdad entre PSOE y PP sin mayorías absolutas y con dos árbitros posibles, Adelante Jerez-Ganemos o Ciudadanos. Pero este caso sólo para dar la mayoría necesaria para gobernar al PSOE. Los socialistas, como se preveía, crecieron después de estar cuatro años en el poder municipal. Unos seis mil votos más que en 2015 le han permitido obtener tres concejales más, superar al PP en unos tres mil votos y llegar a esa cifra de concejales que le permitirá, reeditando el acuerdo de investidura, mantener la Alcaldía. Y ganar en Jerez unas elecciones municipales después de doce años.

Pero no lo tuvo claro el PSOE hasta el último voto de un recuento de infarto en el que el PP estuvo durante mucho tiempo a un solo concejal de sumar mayoría absoluta con Ciudadanos. Otra vez se quedan ambos partidos en la suma insuficiente de 13 concejales, a uno de la mayoría absoluta en el Ayuntamiento de Jerez.

La formación naranja, aunque con dos concejales más que en 2015, desaprovechó una oportunidad de oro para dar un salto cualitativo que la convirtiese en decisiva para la gobernabilidad o incluso algo más. Los vientos a favor del Gobierno en la Junta y el ascenso de la figura de Inés Arrimadas no han sido suficientes con una lista que estuvo buscando alcaldable y candidatos hasta el último momento.

Muy cerca estuvo Vox de lograr un concejal que podría haber cambiado muchas cosas, raspando un 5% de los votos y desinflando así sus expectativas, tal vez porque le pasaron factura sus problemas internos y dimisiones de candidatos a última hora.

Se estará acordando el candidato del PP, Antonio Saldaña, de esos 4.294 votos que le han privado de una posible victoria y que al partido de Abascal no le han servido de nada en Jerez. Como también de los 2.643 de la nueva formación Jerezanos en Acción, insuficientes para llevar a Álvaro de la Calle a la Corporación municipal pero que marcan la diferencia de votos entre socialistas y populares. Aunque Jerezanos no es exactamente un partido de derechas, se ha nutrido de ex votantes populares y de Ciudadanos en buen número.

Pero no sólo Vox, un fenómeno relativamente nuevo, se ha desinflado. Aunque en más tiempo, también en la izquierda se ha producido una desmovilización o desmotivación tras los resultados de 2015 cuando Ganemos (Podemos entonces) e Izquierda Unida sumaron siete concejales. Ahora, convertidos en Adelante Jerez y Ganemos, suman cuatro. Tanto baile de siglas y divisiones les han pasado factura, como también la llamada al voto útil desde el PSOE agitando el fantasma de los tripartitos de derechas. El espíritu del 15-M se difumina y se hace más práctico.

El PP, que como decimos no ha estado tan lejos de tener opciones para gobernar, pierde seis puntos que le cuestan dos concejales y le alejan otros cuatro años de una Alcaldía que estaba acostumbrado ya a recuperar. No le ha servido el recuerdo de ser el más votado en 2015 y no gobernar, algo que los electores suelen reconocer para devolver mayorías. Tras años como fiel escudero de García-Pelayo, Saldaña se tuvo que reinventar como candidato y hacer una campaña maratoniana en la que no le ayudaron los continuos sobresaltos en su partido los últimos meses. Su lectura positiva dentro de la derrota es que la caída del PP podía haber sido mayor. Ahora queda saber si seguirá adelante con su proyecto cuatro años más desde la oposición.

El análisis en el PSOE es necesariamente positivo. Comenzó un mandato con muchos condicionantes y con críticos incluso dentro del propio partido cuando Mamen Sánchez decidió gobernar con los votos de Ganemos e IU. Tampoco le acompañaron los vaivenes en el PSOE a nivel nacional y regional. En la pugna interna, la alcaldesa Sánchez apostó por Sánchez (Pedro) y ganó, lo que le valió primero hacerse con las riendas del partido y luego recoger los vientos favorables de Ferraz.

Como ella se ha encargado de repetir en esta campaña, con sólo seis concejales (Isabel Armario no ha ejercido en el gobierno local) ha sacado adelante todos los presupuestos municipales e incluso los atrasados del PP. La ciudad, cuyo Ayuntamiento sigue arrastrando una enorme deuda, no se ha parado estos cuatro años y su gobierno ha sabido vender bien los pocos proyectos que el presupuesto le ha permitido poner en marcha. Son muchas las asignaturas pendientes que ahora podrá afrontar con más estabilidad. En lo político, tras esta victoria, Mamen Sánchez, la candidata que en 2015 vino desde el Congreso –sin padrinos– casi obligada a ‘perder’ unas elecciones ante el poderoso PP de García-Pelayo, gana más crédito.

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