Santiago Lara: “El día que el artista pierde la ilusión está muerto”
El jerezano celebra sus 25 años de carrera con un recital en el que estará acompañado únicamente de su guitarra, estreno absoluto que tendrá lugar en los Museos de la Atalaya
Santiago Lara (Jerez, 1984) protagonizará en el Festival de Jerez el espectáculo Solo guitarra, un concierto de guitarra en solitario. Es la primera vez en su carrera que el artista se enfrenta a este formato, sin percusión, sin palmas, sin cante y sin baile. Tan solo Santiago Lara y el instrumento que lo lleva acompañando toda una vida. En su trayectoria alberga grandes hitos, como la publicación de 6 discos propios, la producción de discos para cantaores, la interpretación de obras maestras como el Concierto de Aranjuez o Medea y la composición de 12 espectáculos para la compañía de la bailaora jerezana Mercedes Ruiz, con quien conforma una de las mejores duplas artísticas de la ciudad.
Pregunta.-Han pasado 8 años desde tu última actuación en solitario y ahora regresas como guitarra solista con un estreno absoluto, ¿cómo te sientes?
Respuesta.-Me siento ilusionado y a la vez también con responsabilidad por estar a la altura.
P.-¿Echabas de menos estar contigo mismo en el escenario?
R.-Es una cosa que nunca he dejado de hacer porque mi carrera solista siempre la llevo adelante, pero sí que regreso como solista a Jerez, y es la primera vez en mi trayectoria con este tipo de concierto. Voy a tocar un recital completo solo: sin percusión, sin ningún acompañamiento. Será un repertorio especial, una forma diferente de tocar fruto de no llevar percusiones o palmas.
P.-¿Por qué ahora esta necesidad de enfrentarte solo al escenario?
R.-El principal motivo es la inquietud como artista. Yo siempre he sido fiel a hacer lo que me apeteciera en cada momento. Gracias a Dios he podido permitírmelo, siempre he tenido muchas inquietudes de componer para otras instrumentaciones, de hacer arreglos… pero ahora me pide el cuerpo expresarme solo. Por una parte es más arriesgado porque no tienes soporte ninguno, todo lo que sale de ti es lo que el público ve. Pero por otro lado también es verdad que te permite ser más libre, no depender de la energía de otras personas en el escenario.
P.-En este tiempo, ¿qué te ha aportado la guitarra como acompañamiento?
R.-Me ha aportado muchísimo. Porque toda mi carrera la he desarrollado también, aparte de tocar solo, componiendo para la compañía de Mercedes Ruiz, y la verdad que me ha aportado grandísimos conocimientos, el poder estar con cantaores de primera categoría. Además en la guitarra es muy importante el pasar por ahí. El tocar para el baile, para el cante, el componer música para espectáculos, todo ese proceso es imprescindible para poder tener la madurez.
P.-¿Este bagaje te aporta más experiencia a la hora de estar tú solo?
R.-Todo lo que sea subirse al escenario te aporta tablas, pero está claro que tocar solo es otro tipo de tablas, aporta mucho el haber tocado para baile y para cante, fortalece rítmicamente. No es lo mismo estar tocando en una compañía, que el foco de atención a veces no está solo en ti. La guitarra solista necesita contar cosas, tener melodía y una voz propia.
P.-Vas a tocar palos flamencos, piezas contemporáneas… ¿qué es lo que vas a ofrecer en la Atalaya?
R.-Algunas piezas de estreno, algunas composiciones nuevas. Y voy a ofrecer también algunas versiones, como por ejemplo, el zapateado de Sarasate. Y algunas sorpresitas también. Un recital evidentemente flamenco, pero donde se ve también la inquietud que hay en mí, que no soy solo guitarrista flamenco.
P.-25 años de carrera, ¿qué reflexiones te llevas?
R.-Sigo manteniendo casi la misma ilusión que cuando empecé. Preparo este tipo de citas como cuando era un niño. El día que el artista pierde esa ilusión, esa mariposa en el estómago, el artista ahí está muerto.
P.-¿Y echas de menos algo del inicio de tu trayectoria?
R.-Te diría que lo que echo de menos es la energía. Al principio cuando uno es más joven y tiene todo el mundo por delante, siempre tiene un plus de energía y optimismo, que con la edad se va convirtiendo en realismo. Y la verdad es que esa energía, esa diversión tocando la guitarra, poco a poco se va perdiendo por desgracia. Así que echo de menos la espontaneidad y la energía que se tiene cuando eres joven.
P.-¿Cómo era en aquel momento el panorama flamenco y cómo la ves ahora?
R.-Yo creo que ahora mismo las cosas son más difíciles, sobre todo para un guitarrista. Contar con espacios y un sitio donde mostrarte y editar tus propios discos, creo que cada vez está la cosa más complicada.
P.-Y si miramos al futuro, ¿qué deseos tienes para tu trayectoria? ¿Te falta algún sueño por cumplir?
R.-Me gustaría poder tener un poquito más de mando sobre mi trayectoria, pisar algunos escenarios que aún no he pisado, poder llevar mi música con orquesta.
P.-¿Algún teatro en concreto?
R.-Por apuntar alto, el Carnegie Hall de Nueva York.
P.-A lo largo de tu trayectoria has recibido importantes premios, en la Bienal de Flamenco de Sevilla o en el Concurso Nacional del Cante de Córdoba también, ¿ayudan estos reconocimientos?
R.-Todos los premios ayudan porque aportan un sello de garantía a tu nombre artístico. También ayudan en cuanto a que te motivan para poder seguir luchando.
P.-¿Qué le vas a regalar al público del Festival de Jerez?
R.-Voy a intentar dar el sábado todo mi corazón, mi alma. Mostrarme al desnudo, lo más sincero posible.
Temas relacionados
No hay comentarios