Venta ambulante

Los comerciantes ven un “paripé” el refuerzo policial en Doña Blanca

  • Reclaman vigilancia permanente en la zona para que se cumpla la ordenanza de venta ambulante

  • El plan municipal de reordenación y regularización del comercio en el entorno, para finales de año

Puestos de venta ambulante en la calle Doña Blanca, donde los peatones tienen dificultades para transitar.

Puestos de venta ambulante en la calle Doña Blanca, donde los peatones tienen dificultades para transitar. / Miguel Ángel González

Los comerciantes del centro pusieron este miércoles en conocimiento de la Policía Local la presencia en la calle Doña Blanca de los dos vendedores ambulantes a los que días antes se les levantó acta de intervención de la mercancía por carecer de licencia para el ejercicio de esta actividad comercial.

Al hilo de dicha actuación, la Delegación de Seguridad anunció el refuerzo de la presencia policial en la zona para extremar la vigilancia de esta práctica ilícita en respuesta a las demandas planteadas por los comerciantes en la Mesa Técnica de Seguridad.

“Los policías locales vinieron el día después de la reunión de la mesa y sorprendieron a dos de estos vendedores ambulantes ilegales; si fuéramos policías, en diez minutos cogemos a 15”, señala indignado uno de los comerciantes establecidos en Doña Blanca, que califica el anuncio de la delegación municipal sobre el refuerzo policial de “paripé”.

El mismo comerciante, que ha perdido la cuenta de las veces que se ha denunciado este y otros asunto en la Mesa de Seguridad, ironiza sobre la tardanza en volver de los dos vendedores a los que se incoó expediente, pues asegura que “en otras ocasiones en las que la Policía Local ha actuado en la zona esperan al día siguiente para reanudar su actividad con total impunidad, e incluso muchas veces esperan a que se vayan los agentes para volver a instalar sus puestos cuando no ha pasado ni una hora”.

Los comerciantes denuncian que ambulantes a los que se retira la mercancía vuelven al poco de irse la Policía

Al margen de la competencia desleal, los afectados denuncian que la proliferación de la venta ambulante ilícita en la zona genera inseguridad, fruto del “caos” que invade la céntrica calle por los “reiterados incumplimientos de la ordenanza municipal sobre la venta ambulante”.

“Queremos que se cumplan las ordenanzas, saber cuántas licencias hay, cuántos puestos se pueden instalar y qué espacio tienen asignado, pues igual hay un vendedor que tiene una licencia pero monta diez puestos en la calle con ayuda de familiares, pero cuando viene la Policía Local, uno de cada tres días, ni siquiera les pide los papeles”, explica otro comerciante con establecimiento fijo en la zona, quien asegura que en el caso de los ambulantes con licencia, los puestos se estiran como un chicle para terminar ocupando el triple o más del espacio de la vía pública por el que pagan –en las fotos puede apreciarse la diferencia del espacio que ocupa uno de los puestos trasladados de Parada y Barreto a la fachada del mercado de abastos en Doña Blanca dentro y fuera del horario de venta al público–.

Estructura de un puesto ambulante fuera del horario de venta al público. Estructura de un puesto ambulante fuera del horario de venta al público.

Estructura de un puesto ambulante fuera del horario de venta al público.

El mismo puesto con los avances con los que llega a triplicar el espacio ocupado. El mismo puesto con los avances con los que llega a triplicar el espacio ocupado.

El mismo puesto con los avances con los que llega a triplicar el espacio ocupado.

En cuanto a la competencia desleal, en lo que consideran otro incumplimiento flagrante de la ordenanza municipal, uno y otro comerciante aluden a la venta en un mismo puesto de otros productos para los que carecen de licencia, para lo que aprovechan los avances y añadidos a la estructura que delimita su espacio.

El problema viene de lejos , en concreto desde que se suprimió la venta ambulante en Las Angustias, lo que provocó la saturación de la zona de la plaza de abastos y el consiguiente choque con los comerciantes de venta fija, apuntan fuentes municipales, que recuerdan que el Ayuntamiento tiene entre manos un plan de regularización y reordenación de la venta ambulante en el entorno del mercado central de abastos con idea de poder llevarlo a la práctica entre finales de año y principios del que viene.

Venta fija y ambulante, en sus vertientes legal e ilegal, conviven en el mismo espacio

Según las mismas fuentes consultadas por este periódico, en Doña Blanca hay dos tipos de venta ambulante: la legal y la ilegal, ya que el tercer tipo al que apuntan los comerciantes y que estaría en situación alegal o en el limbo, se erradicó ya hace algún tiempo de la ordenanza municipal. En este último grupo se incluyen los puestos en los que se comercializan ajos, limones, espárragos, tagarninas, caracoles... a los que en su día se dio licencia pero que carecen de la misma hoy en día.

Sobre estos últimos, las competencias recaen en la Policía Local, si bien hay agentes que aún desconocen que este tipo de actividad no está ya autorizada, indican las mismas fuentes, que focalizan la actuación municipal sobre la venta con licencia, en la que, por inercia, las estructuras cedidas por el Ayuntamiento se han convertido en fijas más que en ambulantes. La idea es que las estructuras del mercadillo de Parada y Barreto, donde se reubicará la venta ambulante, sean de quita y pon, problema que identifican como el principal incumplimiento de la ordenanza sobre el comercio ambulante.

Para ello, el plan municipal contempla el traslado de algunos puestos, entre seis y ocho según la estimación inicial, a otros puntos de la ciudad, situación que afectará a aquellos que acumulan retrasos en el pago de las tasas de ocupación de la vía pública y que han agotado los plazos para ponerse al día.

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