Caso WikiLeaks

David Morales declara este viernes en la Audiencia Nacional

  • El jerezano, propietario de Undercover Global, comparece a petición propia tras ser investigado por un supuesto espionaje a Julian Assange

David Morales, fotografiado en una entrevista con este medio. David Morales, fotografiado en una entrevista con este medio.

David Morales, fotografiado en una entrevista con este medio. / Manuel Aranda

David Morales, propietario de la empresa española Undercover Global, a la que se investiga por supuesto espionaje al fundador de WikiLeaks, Julian Assange, durante su estancia en la embajada ecuatoriana en Londres, declara el viernes como investigado ante el juez de la Audiencia Nacional José de la Mata.

Según han informado fuentes jurídicas, Morales comparecerá a petición propia después de que De la Mata ordenara su detención el pasado 17 de septiembre en Jerez de la Frontera, sede de su empresa, y le dejara posteriormente en libertad con la obligación de comparecer dos veces a la semana en el juzgado y la prohibición de salir de España.

Morales está siendo investigado a raíz de que el magistrado admitiera a trámite una querella interpuesta por estos hechos por Assange, cuya defensa coordina el exjuez Baltasar Garzón, dirigida contra Undercover Global -responsable de la seguridad privada de la embajada de Ecuador en Londres-, y su propietario, David Morales.

El pasado 20 de diciembre, Assange ratificó por videoconferencia desde Londres, donde se encuentra detenido a la espera de que se resuelva su extradición a Estados Unidos, el presunto espionaje que sufrió en la embajada en una operación "eventualmente coordinada por Estados Unidos".

El auto en el que De la Mata acuerda investigar estos hechos recoge los actos de espionaje denunciados en la querella y que supuestamente realizó esta empresa española a petición de Estados Unidos, y que comprendieron a Assange y a las visitas que recibía en la sede diplomática.

Según la querella, Morales llegó incluso a pedir al personal de su empresa que robara el pañal de un bebé que visitaba "regularmente a Assange" con el objeto de hacer "una prueba de ADN con las heces del niño" para averiguar si era hijo suyo, encargo que finalmente se frustró porque trabajadores de UC "alertaron a la madre para que el menor no volviera a la legación diplomática".

Los abogados de Assange también denunciaron seguimientos a su abogado Baltasar Garzón durante un encuentro en Madrid con el expresidente de Ecuador Rafael Correa, en 2017, y la elaboración de informes sobre esos seguimiento, llegando a elaborar en inglés "un perfil de Pablo Iglesias" por "sus vínculos" con Correa.

Undercover Global se hizo cargo de la seguridad en la embajada de Londres entre 2015 y mediados de 2018, periodo en el que Morales supuestamente "experimentó un incremento patrimonial notable", adquiriendo una nueva vivienda de "elevado valor" y "algunos coches de alta gama".

En un principio, la seguridad, subcontratada a su empresa, consistía en un circuito cerrado de cámaras sin sonido "a los únicos efectos de vigilar un posible acceso ilegítimo al inmueble" y tras varios viajes a Estados Unidos desde 2016, Morales constituyó una "pequeña unidad de trabajadores" en la sede de Jerez, que recibieron órdenes para "desarrollar una labor de recolección dentro de la embajada".

También pidió colocar un micrófono en un extintor de la sala de reuniones de la embajada y otro en el baño de señoras, en el que Assange "mantenía muchas de sus reuniones para garantizar la confidencialidad".

De este modo fueron captadas reuniones con sus abogados, así como otras visitas, médicas y de diversa índole, y también reuniones de los agentes diplomáticos entre ellos y con la diplomacia de terceros países.

El juez cree que estos hechos podrían ser constitutivos de delitos contra la intimidad y el secreto de las comunicaciones abogado-cliente, así como de blanqueo de capitales.

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