Economía municipal

El Ayuntamiento cerró 2020 con una deuda de 63,5 millones con sus proveedores

La delegada de Economía, Laura Álvarez, durante una rueda de prensa celebrada en diciembre. La delegada de Economía, Laura Álvarez, durante una rueda de prensa celebrada en diciembre.

La delegada de Economía, Laura Álvarez, durante una rueda de prensa celebrada en diciembre. / Pascual

El Ayuntamiento jerezano cerró 2020 con unos 63,5 millones de euros en facturas pendientes de pago a sus proveedores. De este modo, concluyó el ejercicio con 9,3 millones de euros menos respecto a la liquidación de 2019, tal y como se recoge en los informes de tesorería que se elaboran mensualmente. Sin embargo, 2018 lo cerró con poco más de 49 millones de adeudo. 

Esta rebaja en el débito con las empresas que prestan servicios al Ayuntamiento durante el pasado año se ha producido en gran medida gracias al préstamo de unos 28 millones de euros que recibió a mediados del pasado año de las líneas de crédito habilitadas por el Ministerio de Hacienda a las entidades locales con problemas financieros. Esto permitió que a lo largo de 2020 el Consistorio jerezano pudiera abonar en torno a 75,9 millones de euros, un 34,5% más del importe abonado en 2019.

Por lógica, el grueso de este adeudo corresponde al Ayuntamiento que, según los informes de la Tesorería Municipal, tiene unos 59,8 millones de euros en facturas pendientes de pago. Mientras, las empresas municipales acabaron el año con un adeudo total de 3,3 millones; las fundaciones municipales, por su parte, contabilizaron un pasivo de unos 306.000 euros.

Desde que el Consistorio percibiera el cuantioso crédito que le permitió atender débitos con sus proveedores, la deuda se ha mantenido relativamente estable oscilando a lo largo del segundo semestre del año en una horquilla entre los 56 y los 60 millones de euros.

Bien es cierto que a lo largo de 2020 los importes mensuales de deuda que se han ido publicando han arrojado importes de impagos superiores a los del año precedente. Sin embargo, en diciembre de 2019 se produjo un importante incremento de los adeudos, que pasaron de los 51,6 millones a los 68,9 millones, debido a un reconocimiento masivo de facturas, la mayoría vinculadas al servicio de recogida de residuos y limpieza viaria que presta la compañía Urbaser, según lo apuntado en ese momento por el ejecutivo

En cambio, a lo largo de 2020 sí ha aumentado el tiempo medio de pago de facturas. Así, según este informe, diciembre concluyó con un periodo medio de pago de 371 días, frente a los 350 días de 2019. Esta magnitud señala que el Ayuntamiento tarda más de un año en liquidar sus facturas cuando la ley le obliga a abonarlas en 30 días. Sin embargo, el gobierno lleva varios años sosteniendo que esta magnitud está penalizada por una serie de facturas de principios y mediados de la pasada década con algunas concesionarias. De hecho, el ejecutivo mantiene que se liquidan las facturas en un menor periodo de tiempo del que marca este registro calculado por los servicios económicos municipales.

En cuanto a las empresas municipales, la deuda con los proveedores se redujo durante 2020 en 244.000 euros. Esta bajada es responsabilidad fundamentalmente de Cijersa, la mercantil que gestiona el Circuito de Velocidad, que logró reducir el importe total de sus facturas impagadas en 416.000 euros, situando la cifra total pendiente de liquidar en unos dos millones de euros aproximadamente.

Por el contrario, Comujesa, la sociedad municipal que gestiona servicios como los autobuses urbanos o la ayuda a domicilio, entre otros, aumentó su pasivo en algo más de 177.000 euros para cerrar el año con un debe de 1,2 millones de euros. También lo incrementó Emuvijesa, la empresa municipal de vivienda, aunque sus impagos no llegan a los 58.000 euros.

Aumentan las facturas en el cajón

Según los últimos datos publicados por el Ministerio de Hacienda, correspondientes al tercer trimestre del pasado año, el Ayuntamiento tenía unos 54,1 millones de euros en facturas pendientes de reconocer. Estas obligaciones de pago, conocidas políticamente como ‘facturas en el cajón’, son aquellas que aún no puede tramitarse su pago ya que no cuentan con la consignación correspondiente en el presupuesto municipal.  

El importe adeudado es mayor respecto al mismo trimestre de 2019, que cerró con unos 2,1 millones de euro menos pendientes. Tal y como se recoge en la estadística publicada trimestralmente por el Ministerio de Hacienda, estos impagos no reconocidos no han parado de crecer a lo largo del pasado ejercicio, aunque aún está pendiente de publicarse el importe correspondiente al último trimestre del ejercicio.  

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