Jerez

Pequeños y grandes comercios, las dos caras del Black Friday

Las grandes superficies como El Corte Inglés registraron este viernes una mayor afluencia de público. Las grandes superficies como El Corte Inglés registraron este viernes una mayor afluencia de público.

Las grandes superficies como El Corte Inglés registraron este viernes una mayor afluencia de público. / Manuel Aranda

Desde que España se apuntó a la moda del Black Friday, una de tantas tradiciones importadas de Estados Unidos, el también conocido en la jerga comercial nacional como ‘viernes negro’ no deja de ser una excusa más para fomentar las compras, algo que un año aciago como el presente cobra especial importancia por el bajo índice de consumo de la población, que según la federación del ramo acumula una caída de entre el 40 y el 50% a causa de los efectos económicos de la pandemia y sus restricciones sobre las familias.

La actividad comercial necesita alicientes para seguir creyendo en el futuro y el Black Friday, en este sentido, es un señuelo para el público en general, aunque su impacto en grandes superficies y pequeños comercios sea muy dispar, ya que mientras que para los primeros representa una oportunidad para tratar de convertir los números rojos en negros, el sentido originario de esta iniciativa, para los otros, salvo contadas excepciones, es un día más o uno menos, según se mire.

Según una encuesta de la OCU, sólo uno de cada tres españoles tenía previsto ir de compras aprovechando los descuentos del Black Friday, principalmente moda, complementos, calzado, ordenadores, tablets y móviles, los artículos más demandados en estas fechas.

Menos de una piedra, así que, en mayor o menor medida, superficies comerciales y comercios de barrio echan el resto en estos días, puesto que el viernes negro se estira en el peor de los casos todo el fin de semana, incluido el Cyber Monday, si bien las ventas on line que caracterizan al ciberlunes se han disparado este año, tendencia que viene de atrás –desde el confinamiento– y ante la que El Corte Inglés se ha reforzado para dar el mejor servicio a sus clientes, que pueden optar por la recogida en tienda o la entrega en domicilio, con hasta 200.000 productos disponibles.

La tienda de este gigante de distribución en Jerez, que ha adelantado la apertura a las nueve de la mañana por la restricción del horario de las actividades no esenciales a las seis de la tarde, registraba este viernes desde primeras horas una buena afluencia de público, atraído por los cheques regalos por el 25% del importe de la compra en moda, lencería y zapatería canjeables este sábado y domingo.

Colas de vehículos por el Black Friday en los accesos al centro comercial Luz Shopping. Colas de vehículos por el Black Friday en los accesos al centro comercial Luz Shopping.

Colas de vehículos por el Black Friday en los accesos al centro comercial Luz Shopping. / Manuel Aranda

Esta oferta se suma a los descuentos de hasta el 40% en otros muchos productos, entre ellos electrónica, los productos estrella del Black Friday, y electrodomésticos, explica la responsable de Relaciones Públicas de la compañía, quien asegura que se prevé un buen fin de semana y un viernes todavía mejor.

El Corte Inglés tiene claro que no va a ser como años anteriores, pues ni las restricciones ni las circunstancias –ERTE, despidos, cierres... además de cierto recelo de mucha gente a salir de sus casas–, pero sí se nota más alegría, situación que también se percibió en Luz Shopping, donde más que de Black Friday cabría hablar de Black Week, tanto en la semana de antes como en la de después.

Ofertas y descuentos sirven de señuelo para la población en un año con el consumo hundido

El centro comercial anexo a la tienda de Ikea en Jerez, que en los días previos lanzó una campaña en la que invita a ejercer un consumo responsable y sostenible en el Black Friday, apuesta por las compras presenciales, ya que según la marketing manager, Rosario Fernández-Gao, las ventas on line repercuten en la matriz, no en las tiendas, por lo que no contribuyen a mantener el empleo.

La campaña ‘Enamórate de tus cosas por más tiempo’, detalla Luz Shopping en un comunicado, difunde este concepto novedoso y necesario a través de mensajes positivos sobre economía circular, consumo responsable y respeto por el planeta y por las personas. Además de la publicación en sus canales digitales de tutoriales para fomentar este estilo de vida, se han puesto en marcha dos concursos en redes sociales con premios otorgados (cheques regalo de 100 y 50 euros al ganador y al segundo en cada uno) por Luz Shopping e Ikea Jerez, dando oportunidad a los usuarios de mostrar sus dotes de conciencia circular desde casa.

La mayoría de las tiendas de este centro comercial han ampliado el Black Friday por las restricciones, indica Fernández-Gao, no sin destacar que pese a las limitaciones de movimiento desde otras poblaciones de la zona de influencia de Jerez, hoy viernes en concreto se ha notado mucho el aumento de la afluencia –se puede apreciar en las colas de coches en las imágenes–.

La otra cara de la moneda

El comercio tradicional o pequeño comercio también ofrece en estos días ofertas y descuentos, aunque dentro de las limitaciones propias de las tiendas de pequeño tamaño, con márgenes de beneficios muy inferiores a las grandes superficies y que no tienen mucho estocaje al que dar salida.

Manuel García, de Asunico, recuerda precisamente que “el Black Friday lo inventaron las grandes para sacar los stocks y lo que comenzó siendo un fin de semana, ya va por una semana, con lo que entre una cosa y otra, estamos todo el año de rebajas”. En su tienda en el centro, Pleximar, el movimiento este viernes era “nulo” y según la información recabada entre sus asociados, “incluso los que tienen servicio on line están atendiendo pocos pedidos”.

A juicio de García, “los que se llevan la palma con el Black Friday son las grandes plataformas como Amazon, que anuncian grandes descuentos, aunque los artículos pueden llegar a costar el doble que en un comercio tradicional”. A modo de ejemplo, facilita la referencia de una alfombra de baño que se vende de oferta en Amazon por 10,92 euros cuando el mismo producto en su tienda está a 5,50 euros.

“Las plataformas de venta on line están haciendo un daño terrible a la economía local, al pequeño comercio ya se lo ha hecho, y ahora son las grandes superficies la que empiezan a sufrir las consecuencias”, señala García, quien arremete contra las restricciones impuestas a la actividad comercial, en concreto el adelanto del horario de cierre y el cierre perimetral que “están ahogando al pequeño comercio y ya se ha demostrado que no sirven porque los contagios siguen creciendo, por lo que habría que modificarlas sin más demora”.

La presidenta de Acoje, Nela García, no pudo atender la llamada de este medio por la gran afluencia de público que, “afortunadamente” tenía en su juguetería del centro debido al adelanto de la compra de juguetes para Reyes.

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