Jerez

"Siempre es posible dejar de fumar"

  • Josefa Rojas, la responsable del 'Plan Integral de Tabaco', cuenta cómo los centros de salud jerezanos llevan a cabo programas de intervención para acabar con el consumo de cigarrillos

Si hablamos de números, hay que resaltar que un 30% de la población es adicta al tabaco. De ese treinta, sólo el 12% se encuentra preparado para empezar a dejar la adicción. Y tan sólo el 45% lo realiza con éxito. En el camino, alrededor de diez mil personas mueren en Andalucía.

"Tenemos que tener claro que a la hora de hablar del tabaquismo hablamos de una enfermedad crónica de adicción a una droga, la nicotina, dominada por un fuerte componente fisiológico", sentencia Josefa Rojas, la responsable del 'Plan Integral de Tabaquismo' (PIT).

Para explicar qué tipo de persona y cuál es la edad a la que se suele pedir ayuda para dejar de fumar, la psicóloga cita a una obra de Prochaska y Diclemente, La Rueda del Cambio, donde se establece una serie de etapas por la que pasan las adicciones, que Josefa las aplica al tabaco señalando que "hay que hablar, más que de fuerza de voluntad, fuerza de motivación". El equipo trata y realiza diferentes tipos de actividades dependiendo en el periodo de adicción que se vaya a tratar.

La responsable señala una primera fase de precontemplación "donde se encuentra el fumador inicial, aquél que ve la enfermedad y las consecuencias de la adicción bastante lejos y que se centra en la adolescencia más temprana. El mensaje va ligado a que la persona caiga lo antes posible en la segunda etapa de contemplación, en la que encontramos una temprana preocupación, a una persona que sabe que tiene que cambiar el hábito pero que dispone de excusas para no enfrentarse a él".

La última etapa, preparados para la acción, es donde se implanta correctamente el sistema de intervención avanzada. El adicto ya está preparado y concienciado para empezar a trabajar contra la adicción porque ya ha sufrido en primera persona las consecuencias del tabaco.

Mediante una entrevista previa se realiza un diagnóstico personal para desarrollar actividades semanales y establecer qué tipo de terapia se va a llevar a cabo. Depende de la persona y el grado de adicción se trata únicamente a través de terapias -grupales o individuales- o se complementa con fármacos.

En un primer momento se trabaja la motivación personal, explicar en qué consiste la terapia, hacer un calendario y sobre todo, en lo que hace hincapié Rojas, "reeducar el comportamiento desarmando falsos mitos y dejando claro que siempre es posible dejar de fumar".

Luego se ofrece una serie de técnicas psicológicas destinadas a hacer frente a situaciones donde el paciente se va a enfrentar al tabaco como bodas o actos sociales. El próximo paso por parte del programa "es apelar al autocontrol del paciente. Se intenta llegar a una reducción progresiva de la ingesta de nicotina y alquitrán en sangre, para controlar los estímulos y solucionar problemas concretos. Tras acabar esta etapa es cuando se puede decir que un paciente ha dejado de fumar". Desde este momento las terapias semanales van disminuyendo y se lleva un seguimiento personal del paciente más libre, se le sigue dando ayuda para solventar deslices, que según Josefa, "suelen ser normales en los pacientes, mientras no desemboque en una recaída".

En relación a la extensión de la ley del 1 de enero, la responsable del PIT habla de "buenas cifras entre los más jóvenes. Se ha reducido en varias décimas el número de personas que se inician en el hábito de fumar, la ley ha dado la excusa perfecta que los fumadores necesitaban. Toda medida sanitaria debe estar respaldada de alguna forma por la ley y estamos muy contentos con los resultados".

Desde el otro lado

Pero no siempre llueve al gusto de todos, y si para el Plan Integral de Tabaquismo, la reducción del consumo supone una celebración y un éxito, para las compañías tabacaleras supone entrar en retroceso con pérdidas millonarias.

Los pequeños comercios han notado las consecuencias de la extensión de la ley. Rosa Rodríguez, dependienta del estanco de la calle Santa María señala como "las ventas han bajado alrededor de un 20% este último año", en lo que también está de acuerdo su compañero de oficio de la calle Larga, Fernando Sicre. "Aunque no toda la bajada es debida a la ley del 1 de Enero. Lo que más se nota es que tras la subida del precio este último año, se ha producido un aumento masivo del contrabando en el sector", declara.

Para subsanar estos efectos secundarios, se está produciendo una guerra de precios entre las principales compañías, que está dando como resultado la bajada del precio de algunas firmas. Para Sicre "incluso con la aparición de marcas low-cost como Ducado Rubio o Pall Mall, las más caras, Fortuna, Chester y Marlboro siguen siendo las más vendidas, aunque con una pérdida importante de ventas".

Además, según Rodríguez, "son las mujeres las que se encuentran más reacias a dejar de fumar y son los hombres mayores los que han dejado el consumo", lo que contrasta con los datos del PIT.

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