Luis Bononato| Presidente provincial de Proyecto Hombre “En la adicción al juego y las apuestas sólo estamos viendo ahora la punta del iceberg”

  • Un recorrido con Luis Bononato por las adicciones que más alarman en la actualidad

El presidente provincial de Proyecto Hombre, en su despacho de la calle Corredera. El presidente provincial de Proyecto Hombre, en su despacho de la calle Corredera.

El presidente provincial de Proyecto Hombre, en su despacho de la calle Corredera. / Vanesa Lobo

Después de un periodo de algo más de cuatro años, Luis Bononato, presidente de Proyecto Hombre en la provincia, ha dejado su cargo como máximo responsable de esta entidad a nivel nacional, dando el relevo al presidente de Proyecto Hombre en Navarra. No obstante, sigue representando a la organización en el Consejo Estatal de Drogodependencias y otras Adicciones.

Desde su despacho en la calle Corredera, Bononato admite que compaginar los dos cargos ha supuesto a nivel personal una sobrecarga de trabajo importante y también de responsabilidad. “Es verdad que hay un equipo potente en la asociación a nivel nacional, pero bueno hay que dar respuesta a todas las situaciones que se dan.Pero estoy contento, lo he vivido como un honor que se confiara en mi y que se me haya dado una oportunidad de relanzar mucho el trabajo de prevención”.

En estos años en los que ha podido tener una visión más global del mundo de las adicciones, afirma que apenas hay diferencias entre comunidades autónomas. “En cualquier caso, son mínimas. Por ejemplo en el consumo de heroína, llega a un 10% de personas atendidas en algunos programas y aquí en la provincia, estamos en el 4 o 5%. Eso es lo poco que hemos podido detectar, en lo demás, la situación es bastante parecida”.

En un rápido balance de su etapa al frente de Proyecto Hombre, Bononato hace mención a los avances en los cursos de cursos de prevención on line. El pasado año se superaron las 90.000 personas en talleres de este tipo. Destaca también proyectos concretos que han tenido un impulso como los destinados a jóvenes con problemas con las TIC y el incremento de las relaciones institucionales, con especial mención a la puesta en marcha en este periodo del máster universitario en adicciones con la Universidad de Oviedo, “un paso importante para nosotros al poder tener una titulación oficial”, y la colaboración con otras universidades.

Bononato, en un momento de la charla. Bononato, en un momento de la charla.

Bononato, en un momento de la charla. / Vanesa Lobo

La intervención en el ámbito laboral es otro de los aspectos que Bononato resalta de estos cuatro años al frente de Proyecto Hombre a nivel nacional. “Hay ya una comisión para intervención en el ámbito laboral, cada vez trabajamos con más empresas, el año pasado con 34, más de 4.000 trabajadores. Se hace prevención pero también tratamiento. Aquí en la provincia de Cádiz, concretamente, en el puerto de Algeciras vamos un día a la semana por el tema de prevención, formación, pero hemos pasado también a lo que es ya el tratamiento a trabajadores”

Los avances en el área internacional son otro de los aspectos que Bononato destaca, con una mayor presencia de Proyecto Hombre en este ámbito, como lo demuestra, por ejemplo, que la organización sea miembro del Foro Social Europeo.

Los nuevos retos de Proyecto Hombre

En el cajón ha dejado Bononato temas pendientes, relacionados con los nuevos retos a los que Proyecto Hombre debe hacer frente. Son las nuevas adicciones, las más preocupantes, fruto de una época muy distinta a la de los comienzos de este programa.

Identificar Proyecto Hombre con ese perfil más desestructurado, con una media de 30 años, que había en los años 90, está muy alejado de la realidad. En este momento, la mayor parte de personas que atendemos son adultos, con su trabajo, consumidores de cocaína, alcohol o el tema de l juego. El otro perfil son los jóvenes de 12 a 21 años, con problemas de comportamiento, a veces incluso sin problemas de droga, y otros por juego o consumo de cannabis”.

Por eso ante las nuevos retos, Proyecto Hombre reclama a nivel nacional una ley de alcohol y menores. “Estamos ahí pendientes pero no acaba de salir. Es imprescindible para todo esto que se está produciendo como comas etílicos, atención a menores en los servicios de Urgenciaslos fines de semana. Ahora mismo no hay una ley a nivel nacional, hay normativas autonómicas y habría que regular el tema de la publicidad, los horarios”.

La banalización del consumo de cannabis es otro de los problemas de los que alertan desde Proyecto Hombre. “El hecho de que haya jóvenes que piensen que es más perjudicial el tabaco que el cannabis o que el cannabis tiene efectos positivos, por ejemplo, que cura el cáncer, son mensajes engañosos que el final hacen que se le quite importancia”.

Apuestas y juego on line y presencial. Es una de las nuevas fuentes de preocupación de Proyecto Hombre, de cuyas consecuencias viene ya advirtiendo hace un tiempo. Bononato pide una regulación a nivel nacional para el juego on line y autonómico, para el juego presencial, las salas de juego. “Es positivo que determinados partidos políticos estén pretendiendo que esto se regule lo más rápido posible y hay también un movimiento asociativo en la misma línea. En la provincia hemos visto el caso de Alcalá del Valle, pero también ha habido manifestaciones en otras ciudades”.

El presidente provincial de Proyecto Hombre incide en que “sabemos positivamente que un menor que sale del colegio y tiene enfrente una sala de juego, con el luminoso tan atractivo, sin control, al final entrará aunque esté prohibido”. Aboga por ello por medidas drásticas para impedir que sigan aumentando los casos de menores, adolescentes y también adultos que están ya en una situación de uso, abuso y adicción.

Desde Proyecto Hombre hay talleres de prevención elaborados para poder intervenir con los centros educativos. “Los chavales lo primero que piensan es que van a ganar dinero, cuando se sabe positivamente que todo está hecho para que el que gane dinero sea el empresario”. Pero además de la prevención, insiste en “el sentido común” para proteger a los menores. “Por ejemplo que exista una distancia mínima con respecto a los centros educativos, y luego, el tema de la publicidad. Un menor, cuyo referente es un jugador de fútbol o de cualquier deporte que está incitando o participando en publicidad de juegos de casino, cartas, o apuestas deportivas, es totalmente contraproducente.Quita importancia al riesgo que supone jugar y lo normaliza. Si pudiésemos llegar a legislar ese tipo de actividades no sería tan perjudicial”.

Bononato está convencido de que en el tema del juego y las apuestas, sólo se está viendo ahora la punta del iceberg. “Los que vienen a tratamiento son mínimos pero va a ocurrir como con las nuevas tecnologías, que hace diez años ya existía el problema y ahora es cuando ya hay grupos importantes en tratamiento”.

No obstante, considera que aún hay posibilidades de atajar esta más que probable evolución del problema. “Han ido creciendo de una forma exponencial las salas de juego, y también los jóvenes, menores y adultos que están jugando no sólo de forma presencial, sino también on line. Dentro de este grupo que está accediendo al juego, un porcentaje terminará acudiendo a tratamiento. Ya hay padres que nos vienen muy preocupados por lo que están viviendo.Empiezan jugando cinco euros, luego lo hacen a escondidas, porque empiezan a perder dinero, comienzan los pequeños hurtos en las casas....”.

Sin demonizar a internet, Bononato asegura que ha sido determinante en este aspecto. “Está claro que cuantas más dificultades tengas de accesibilidad a una sustancia u objeto más difícil va a ser que abuses de ella. Internet te posibilita una accesibilidad inmediata, sobre todo, ahora a través del móvil. Cualquier niño o niña tiene acceso al juego y a otras cosas, como el tema de las páginas de pornografía, que también hay que abordar desde ya”.

Los padres en el punto de mira

A los padres les ha pillado fuera de juego todo esto. Internet tiene la ventaja de la accesibilidad ante cualquier duda pero los padres vamos totalmente por detrás, ni hemos tenido la experiencia ni hemos tenido la formación, que es desde donde yo puedo acompañar o educar a un hijo mío. No dominamos en absoluto el tema, siempre vamos por detrás”.

Bononato es en este aspecto pesimista. “No llegamos a conseguir ni se conseguirá creo que los talleres y las escuelas no sean solo para los menores, porque eso se queda cojo sino va acompañado de una intervención con los padres, que son los que van estar las 24 horas con el hijo, y tendrán que poner normas”. Abunda en que a la hora de la prevención “asumimos que no llegamos a la población diana en el caso del menor que son los padres. Se llega sólo a los que están preocupados, que probablemente sean a los que menos falta haga, como siempre suele ocurrir”.

El director de Proyecto Hombre pone el foco en otro de los problemas. “Desde casa tienen acceso a todo, y además los padres no tenemos recursos ni conocimientos para decir voy a ponerles un filtro, o una alerta porque ellos mismos después la quitan directamente. Los padres están muy limitados. Habría que poner normas, un control, pues bueno durante las comidas, estudiando no poder estar con el móvil, y si te hace falta, estar juntos, pero para eso hay que dedicar tiempo a estar con tu hijo”.

No se puede obviar la utilización del móvil como herramienta de acceso a todo lo que puede convertirse en un auténtico problema. Desde Proyecto Hombre la recomendación es clara, aunque la realidad demuestra que inalcanzable. “Parece que coincidimos bastante en que los niños no deberían tener móvil antes de los 14 años, pero ya vemos que es imposible, en la Primera Comunión, empiezan con uno o incluso el segundo. Pero no nos podemos engañar, tú estás dando una puerta abierta a todo lo que hemos hablado: las páginas pornográficas, el juego....Corres el riesgo de que tu hijo pueda entrar en contacto con una edad de 10 o 12 años con todo ese mundo”.

En esta línea expresa también su preocupación por la pérdida de la comunidad, más grave si cabe entre los menores. “Tenemos grupos de amigos de whatsapp y sin embargo, no tenemos una relación directa con alguien.Se fomenta más el individualismo.Hay un factor para la maduración de la persona que es la interrelación directa con el otro, pero ahora mismo estamos creando islas dentro de las familias que no permiten la riqueza que supone el encuentro entre una familia, entre unos amigos”.

Varios años hasta que se pide ayuda

Es otro de los problemas. Asegura el director de Proyecto Hombre que desde que se detecta el problema con cualquier adicción hasta que se pide ayuda a Proyecto Hombre pueden pasar dos o tres años. “Por eso pedimos que ante cualquier dificultad se de el paso, que cojan el teléfono, y no se queden con el problema, porque es verdad que les cuesta acudir”.

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