Jerez

La crisis reduce las solicitudes de divorcio tras el 'boom' de 2006

  • Las parejas jerezanas se piensan más romper el matrimonio que hace cinco años, cuando se 'dispararon' con la reforma de la ley, que hoy cumple treinta años de vigencia

Hoy hace treinta años que se aprobó que lo que Dios había unido sí lo podía separar el hombre. El día de San Fermín de 1981 dio sus primeros pasos una ley del divorcio que removió el modelo de familia y alivió a aquellos matrimonios que permanecían casados aunque sin estar juntos. Haciendo un poco de memoria y bajo el título 'La ley de divorcio, aprobada', Diario de Cádiz -por entonces este periódico aún no había nacido- se hacía eco de la decisión del Congreso de los Diputados de votar sí a esta nueva normativa. Con la supresión de la llamada 'cláusula de dureza' y una importante crisis que se engendró en el Gobierno de UCD tras esta decisión, la ley del divorcio quedó a la espera de su publicación en el BOE para su posterior entrada en vigor.

"Los españoles no tienen prisa por divorciarse. Hay bancos que conceden créditos para hacer frente a los costos". Éstas fueron las primeras líneas que se publicaron en el Diario tras la puesta en marcha de la nueva legislación. Después de los meses de verano, en concreto a principios de septiembre, comenzaron a funcionar los juzgados de familia con 'normalidad' y a día 2 de dicho mes en Andalucía todavía no había ninguna sentencia, de hecho, durante el primer año en España no llegaron a las 10.000. "La mayoría de los separados o con problemas conyugales tardan en decidirse dar el paso porque es mucho dinero el que está en juego. Con frecuencia llaman al abogado, piden una entrevista, preguntan el precio y no vuelven a aparecer más", continuaba la información publicada en la provincia.

Pero la tendencia de la separación como paso previo al divorcio --hasta la reforma de 2005- fue en aumento hasta llegar a más un millón y medio de parejas rotas, de las cuales 900.000 fueron separaciones y el resto divorcios hasta agosto de 2004. De hecho en ese mismo año, en España se registró una separación o divorcio cada 3,9 minutos, según un estudio realizado por el Instituto de Política Familiar con datos procedentes del Consejo General del Poder Judicial.

Con 21 años de profesión, veinte en turno de oficio, el abogado Fernando Ruiz, recuerda que en los primeros casos "te encontrabas en la situación de que el cliente tenía que contarte los entresijos matrimoniales, las circunstancias traumáticas para instar a la separación y muchas veces intentar solucionar la crisis matrimonial era ahondar más en estos asuntos". El abandono injustificado del hogar, la infidelidad, la conducta injuriosa o vejatoria y cualquier otra violación grave o reiterada de los deberes conyugales constituían parte de las causas que se recogían en ley para la separación. Pero no todo se quedaba aquí, "unos clientes querían separarse al mes de casarse y estando en vigencia la antigua ley, tuve que decirles que no podían hasta estar un año de matrimonio", señala Ruiz.

Los datos del Instituto Nacional de Estadísticas recogen que desde 1998 a 2005 (inclusive) se produjeron en la provincia 13.768 separaciones y 8.193 divorcios, de las cuales, aproximadamente un 35% corresponden a casos jerezanos.

El 29 de junio de 2005 el Congreso de los Diputados dio un paso más y votó la reforma de la ley que, entre otros puntos, reducía el periodo de convivencia antes de solicitar el divorcio de un año a un mínimo de tres meses y no es obligatorio hacer constar causas tipificadas para que se haga efectivo. Además, se eliminó el paso previo de la separación como 'puente' obligatorio al divorcio y se tuvo "más en cuenta" la situación de terceras personas afectadas, como son los hijos. "La ley atribuía al principio la potestad de los menores de siete años directamente a la madre, así que esto fue una de las cuestiones que se reformó", apunta el también abogado Manuel González Gamero, quien añade además que "las sentencias del Tribunal Constitucional, Supremo y audiencias provinciales como la sección 22 de Madrid, iban marcando, antes de la reforma, la evolución de la ley. De hecho, se tienen en cuenta en la modificación de 2005".

Este año marca un antes y un después en las estadísticas en las que se reflejan una caída importante en el número de separaciones y un aumento más que considerable en los divorcios. Tanto es así que en sólo cuatro años se registran 1.546 separaciones y 12.226 divorcios, mucho de ellos de matrimonios que llevaban menos de cinco años casados. A pesar de esta subida, en los dos últimos años se ha producido un descenso en las peticiones de divorcio coincidiendo con la crisis económica. Ahora los jerezanos son más reacios a solicitarlo al tener en cuenta que, como dice González Gamero, "de un mismo cajón deben salir dos unidades familiares". Pero el revés económico no sólo afecta a la petición sino también a quién los representa, notándose un aumento de solicitudes de abogados de oficio frente a los privados. Hoy la ley del divorcio 'sopla' las velas y sigue marcando la evolución de unos modelos de familia que cambian a base de sentencias.

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