Jerez

Cuenta atrás para el inicio de la vendimia del Marco de Jerez

  • Estévez y Barbadillo abren la madrugada del lunes la veda a la campaña de recolección de la uva palomino en los pagos de interior

  • Las viñas de la costa aceleran y apuntan a su posible entrada en vendimia en el plazo de dos semanas

Imagen de una viña junto a la carretera del Calvario, lista ya para el inicio de la vendimia. Imagen de una viña junto a la carretera del Calvario, lista ya para el inicio de la vendimia.

Imagen de una viña junto a la carretera del Calvario, lista ya para el inicio de la vendimia. / Miguel Ángel González (jerez)

La vendimia está ya a la vuelta de la esquina. El próximo domingo a medianoche dará comienzo la campaña de recolección de la uva palomino con la preparación de los pies de cuba y la recepción de las primeras entregas en los lagares, entre otros, de bodegas Estévez y Barbadillo, que darán así el pistoletazo de salida a la vendimia de 2019 en el Marco de Jerez.

La campaña, bajo dominio de la recolección mecanizada, arrancará en los pagos de interior de la zona de Jerez, en los que la maduración de la uva se ha precipitado en los últimos días en un año especialmente seco, pero compensado por las temperaturas suaves del inicio del verano y las blanduras de los últimos días. No en vano, las previsiones iniciales es que esta campaña, como la anterior, tuviera un comienzo tardío.

Precisamente, la ausencia de vientos de levante en lo que va de temporada estival ha acelerado el inicio de la vendimia a fin de reducir riesgos de pudrición de la uva, que en algunas zonas alcanza ya una graduación de 11,5 baumé, un grado por encima del mínimo estipulado en la Denominación de Origen para el inicio de la recolección.

La uva presenta un buen estado en líneas generales en todo el Marco, salpicado por algunos focos puntuales de oidio en las zonas más húmedas, los pagos costeros que según la enóloga de Barbadillo, Montse Molina, también evolucionan a buen ritmo, habiéndose reducido el retraso que acumulaban hasta hace una semana y que hacía pensar en una vendimia en dos tiempos en función de la proximidad de los viñedos al mar.

“La uva ha madurado rápido pero bien, y los pagos de la costa se están poniendo a tono rápido”, explica Molina, quien asegura que “al final no se han quedado atrás”, por lo que estima que en el plazo de entre 10 y 15 días podrá iniciarse la corta en las viñas del litoral.

Las condiciones meteorológicas de la presente campaña, sin levante y sin mucho calor, son muy parecidas a las registradas en 2014, cuando como ahora, las tierras albarizas juegan un papel fundamental para aportar la humedad que necesita la planta y poner freno al desarrollo de los hongos. “Es lo bueno de la albariza, porque este año han caído de 350 a 400 litros –muy por debajo de la media–, muy concentrados en el final del año pasado y apenas ha llovido en primavera”.

Mientras Barbadillo se prepara para el inicio de la vendimia en Gibalbín, en Estévez hacen lo propio en su lagar de la bodega de la circunvalación jerezana, al que llegarán a partir de la madrugada del lunes las uvas recolectadas en viña Bristol (Cuartillos), Cuerno de Oro (Estella) y Macharnudo.

Eduardo Ojeda, enólogo de Real Tesoro, Valdespino y La Guita, las banderas del grupo bodeguero de la familia Estévez, confirma el buen estado de la uva dentro de un año de sequía. “Estamos teniendo un verano muy suave y los últimos días han sido magníficos, con blanduras y maduración lenta, con lo que la uva alcanza ya sobradamente en Jerez los 10,5 baumé”, no así en Sanlúcar, donde en el pago de Miraflores se registra “una evolución muy dispar, con 9,5 o 10 grados, que en todo caso es muy alto para esa zona”.

Ojeda indica que aunque la vendimia podría haber empezado en el interior entre ayer y hoy, han preferido esperar hasta la madrugada del lunes para evitar el parón del fin de semana.

Los responsables técnicos de Estévez y Barbadillo confirman las previsiones de reducción de la vendimia, que se aprecia nítidamente en la menor cantidad de racimos, pero prefieren esperar a que avance la campaña para determinar con más exactitud la merma de la cosecha respecto al último año, que se cerró con una producción final de algo más de 81 millones de kilos de uva, un volumen alto para la media de los últimos años en el Marco.

“En la uva palomino hay menos racimos y podemos estar entre un 20 y un 25% menos que el año pasado”, señala la enóloga de Barbadillo, a lo que su homólogo en Estévez añade: “Está claro que habrá menos uva, pero hasta que no se empiece no se verá con más claridad”.

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