Bodegas

El Consejo Regulador confirma la previsión de una vendimia corta y tardía

  • Los últimos aforos apuntan a una merma del 20% de la cosecha de uva frente al 30% inicialmente previsto por el sector

  • La vendimia de 2018 cerró con 81,3 millones de kilos, un volumen considerado alto 

Racimos de uva en un viñedo del Marco, que acumula cierto retraso en su desarrollo. Racimos de uva en un viñedo del Marco, que acumula cierto retraso en su desarrollo.

Racimos de uva en un viñedo del Marco, que acumula cierto retraso en su desarrollo. / Pascual

Será una campaña corta, pero no tanto como apuntaban las estimaciones iniciales del sector. Y también será tardía. Los últimos aforos de vendimia del Consejo Regulador apuntan a un descenso del 20% de la cosecha de uva frente a la merma del 30% barajada inicialmente en el Marco de Jerez.

La ausencia de precipitaciones en el presente año hidrológico y las inusuales condiciones meteorológicas del inicio del verano, caracterizado por temperaturas suaves, condicionan la presente campaña, cuya producción final, en virtud de las previsiones de la institución jerezana del vino, podría rondar los 65 millones de kilos de uva frente a los algo más de 81 millones alcanzados en la vendimia de 2018, un volumen considerado alto para la media de los últimos años en la zona.

La anterior campaña, recoge el anuario del Consejo, también tuvo un arranque de vendimia tardío, a partir del 23 de agosto y con una semana de retraso sobre la fecha habitual, si bien las labores de corta y molturación en los lagares se generalizaron a principios de septiembre.

El Consejo admite que "hay cierto riesgo de botrytis, pero aún no es preocupante"

A priori, la institución del vino cree que este año difícilmente podrá iniciarse la actividad con antelación e incluso fuentes del sector apuntan a un retraso aún mayor pese al cambio registrado en el viñedo en la última semana y a la llegada en los últimos días de los primeros vientos de levante, que aceleran la maduración de la uva.

Por lo demás, el Consejo Regulador se hizo ayer eco de la preocupación que existe en el sector por la posible incidencia de la Lobesia Botrata (‘polilla del racimo’) en que están muy prietos, lo que dificulta el tratamiento contra estas plagas. En este sentido, el director general del Consejo, César Saldaña, significó que “aunque hay cierto riesgo de botrytis, aún no es preocupante”.

Pese a que la uva ha engordado en la última semana, aún está lejos de la graduación exigida por el reglamento para el inicio de la vendimia. En concreto, en los pagos más avanzados, generalmente de la zona de interior, ronda los 8,5 frente a los 10,5 grados baumé requeridos, de ahí el presumible retraso en el arranque de la corta. Y el estado sanitario, salvo por el riesgo de botrytis, es bueno en líneas generales.

En cualquier caso, desde el Consejo recuerdan que las estimaciones iniciales suelen sufrir variaciones en función de las condiciones meteorológicas, como ya ocurrió en la campaña pasada, en la que los primeros aforos también apuntaban a una producción bastante por debajo de los 81,3 millones de kilos cosechados y que tras los descuentos por los límites de producción y rendimientos reglamentarios se quedaron en 72,7 millones de kilos de uva calificada con destino a la elaboración de los vinos amparados.

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