En directo
Israel y EEUU atacan Irán

Emotivo reencuentro de los García-Delgado en Jerez

Cerca de 200 miembros de la familia, venidos de distintos puntos del país y del extranjero, celebran un gran almuerzo en las Bodegas Pajarete

El hostelero jerezano Pepe Ballesteros tendrá una rotonda en su honor cerca de la venta Esteban

Imagen del reencuentro de los García-Delgado en Bodegas Pajarete.

Las Bodegas Pajarete de Jerez han acogido este sábado, 28 de febrero, el I Encuentro de la familia García-Delgado, un linaje estrechamente ligado a la historia bodeguera y sentimental de esta tierra.

La historia se remonta a 1840, cuando José García Delgado inició su andadura como bodeguero en Jerez de la Frontera. Su empresa, criadora y exportadora de vinos y brandis, llegó a convertirse en una de las más reconocidas y prestigiosas durante los años 60 y 70 del siglo pasado, proyectando el nombre de Jerez dentro y fuera de nuestras fronteras.

En 1945, apenas unos meses antes de su fallecimiento, José tomó una decisión cargada de visión y simbolismo: unir oficialmente sus apellidos, García y Delgado, para que el nombre de la bodega tuviera continuidad para siempre. Así nació la denominación Hnos. García-Delgado, y desde entonces quedó marcada una singularidad que hoy define a esta estirpe: todos los García-Delgado comparten un mismo origen familiar. Un gesto que transformó un apellido en herencia común.

José García Delgado y su esposa, Victoria Díaz García de Villegas, tuvieron nueve hijos. Fueron sus hijos Guillermo, Fernando y Enrique, ya García-Delgado Díaz, quienes continuaron la tradición bodeguera, preservando y consolidando la labor iniciada por su padre. Sus otros hijos, José, Vicente, Antonio y María Victoria, desarrollaron sus vidas en otros ámbitos y en otras tierras como Baleares o Canarias dedicándose a actividades distintas a la bodeguera.  

Uno de los nietos, Fernando García-Delgado Bel, asumió años después una destacada responsabilidad como secretario general del Consejo Regulador de los vinos y brandis de Jerez, contribuyendo con dedicación y rigor a la defensa del prestigio de nuestros caldos.

De aquel tronco sólido nacieron nietos, biznietos, tataranietos y choznos, la quinta generación, lo cual pudo contemplarse con emoción en el impresionante árbol genealógico que se expuso durante la presente celebración, así como en el magnífico documental videográfico sobre la historia de esta gran familia, de la que hoy ya forman parte 488 descendientes.

De ese casi medio millar, cerca de 200, venidos desde distintos puntos de la península, de los dos archipiélagos y también del extranjero, han regresado a Jerez para reencontrarse con sus raíces y familiares. 

El programa ha estado marcado por la emoción y la identidad jerezana: misa y visita a la iglesia de San Miguel, al histórico Alcázar y un momento especialmente sentido ante el Cristo de la Expiración muy unido a la historia de la familia. Paseos por calles llenas de memoria, buscando las casas donde nacieron y vivieron las generaciones anteriores. Comidas compartidas en sitios emblemáticos jerezanos como la Venta Esteban, el viejo tabanco La Pandilla y las bodegas Pajarete donde se realiza el acto central de la reunión degustando nuestra variada cocina y brindando con los vinos de la tierra, que forman parte de la propia historia de la familia recordando su famoso fino Clarita.

Se hacen llamar, con cariño y orgullo, “los garciadelgados”. Y este primer encuentro no será el último. Han decidido reunirse de nuevo dentro de dos años, probablemente en Palma de Mallorca, pues es allí donde vivieron tres de los hermanos García-Delgado Díaz.

Y es que, estén donde estén, Jerez seguirá siendo el origen. Allí donde comenzó todo. Allí donde un apellido decidió unirse para no separarse jamás.

No hay comentarios

Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último