Sucesos

Un jerezano, en manos del Defensor francés

  • Lleva más de dos años y medio pidiendo justicia después de que agentes de Aduanas le robaran presuntamente 3.200 euros en un control de carreteras

José Antonio Cruz y su esposa, Esperanza, junto a la denuncia que presentaron en Francia.

José Antonio Cruz y su esposa, Esperanza, junto a la denuncia que presentaron en Francia. / Miguel Angel González

Un jerezano, José Antonio Cruz, se ha puesto en manos de Jacques Toubon, Defensor del Pueblo de la República Francesa (Defensor de los Derechos del Pueblo de Francia), después de que lleve más de dos años y medio sin recibir la justicia que demanda tras ser presuntamente robado por agentes de Aduanas franceses cuando circulaba por las carreteras del país galo.

Con la excusa de un registro de carácter aduanero el jerezano sostiene que le sustrajeron 3.200 euros que llevaba en el vehículo —concretamente en una funda de gafas al lado del freno de mano del vehículo— para gastos de viaje y adquirir una caravana en Alemania a donde se dirigía para visitar a unos amigos aprovechando el desplazamiento. “Denuncié los hechos, no sin pocos problemas para hacerlo, y desde entonces ni siquiera me han dado un abogado de oficio porque no me lo puedo costear. No me han hecho caso. Durante todo este tiempo he estado mandando al Ministerio de Justicia francés toda la documentación y ni el menor caso. He acudido al Defensor francés porque archivaron la denuncia por falta de pruebas”.

Tras ponerse en contacto con la oficina del Defensor desde ella le han remitido una carta “escrita en español y en francés en la que se les ve muy interesados en el caso y me solicitan que les envíe de nuevo toda la documentación”.

La documentación en cuestión que ha enviado consta de la denuncia que finalmente pudo interponer pese a las oposición de varios servicios policiales franceses, justificantes que demuestran su tránsito por la autovía donde fue presuntamente robado, así como su solicitud de que se le adjudique un abogado de oficio, “algo esencial en este caso”, destaca Cruz.

Las impresiones de este jerezano versan acerca de que “tras haberse cerrado el caso se demuestra que no tienen el menor interés en que esto salga adelante”.

Como ya informara este medio en marzo de 2019, la odisea que padeció José Antonio Cruz en tierras francesas es indescriptible. Según su versión, todo comenzó cuando él y su esposa, Esperanza Nadiya, viajaban por Francia y, según sostienen, de forma absolutamente premeditada un grupo de agentes de Aduanas franceses les pararon sin motivo, registraron su coche y se apoderaron de 3.200 euros que portaban. José Antonio, que trabaja como guardia de caza, y su esposa, que es traductora de lenguas eslavas en los Juzgados, comprobaron que les faltaba el dinero y pudieron interponer la denuncia en la Gendarmería de Poitiers después de que en la sede Aduanas se negaran a aceptarla e incluso le amenazaran con detenerle si lo hacía.

Los hechos acaecieron el 11 de marzo de 2019, a las 11,30 de la mañana, en la autovía A-10 de Francia. Desde entonces las irregularidades fueron constantes. Las versiones difieren en algunos casos. Así, de destacar el jefe de Aduanas que en la furgoneta no había dinero pasó a decir que había dos billetes de 50 euros —“lo que era absolutamente falso”— dándose además la circunstancia de que todo ello se produjo en un ambiente hostil de animadversión donde no faltaran las amenazas.

Ya en su momento Cruz destacó que entre los profesionales de la carretera los agentes de Aduanas franceses tienen especial mala fama porque ha habido hasta robos de vehículos nuevos en trailers. Y siempre sucede lo mismo: “Si denuncias sospecharemos que tú has sido quien ha robado el coche”.

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