Jerez

La nueva red de autobuses pone en contra al centro

  • Los comerciantes de Porvera, que cortaron la calle media hora, y los del mercado, apuntan que se perderá clientela y puestos de trabajo - Los usuarios del bus califican de "mamarracho" los cambios

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El centro de Jerez y, en concreto, sus comerciantes y los usuarios del autobús, han mostrado esta mañana su disconformidad por los cambios que se han producido desde hoy en el transporte público. Los cambios en muchas líneas, la falta de información y la posible pérdida de clientes han sido los principales motivos de queja entre usuarios y comerciantes.

En Porvera, los comerciantes de la calle cerraron sus tiendas y cortaron durante media hora el tráfico, apostándose estrátegicamente para ello en las diferentes vías que enlazan dicha calle (Chancillería, Escuelas, Lealas, Ancha y Ponce). La indignación de las cerca de doscientas personas que se manifestaron en contra del carril bus fue máxima, tanto de los trabajadores de los comercios, como de los padres de los alumnos del colegio San José y de los jerezanos que, en general, están en contra del nuevo carril bus.

Juan Sevilla, farmacéutico de Porvera, se erigió como portavoz de la plataforma que los comerciantes han creado para defender los intereses de la zona. Afirmó que “aquí hay 50 comercios en los que peligran puestos de trabajo. El problema es que aquí no nos han dicho qué solución tiene esto y qué compensación tiene el que se puedan ir 40 ó 50 personas a la calle. ¿El llegar 15 minutos antes a Área Sur? Aquí al centro vienen cinco autobuses, a Área Sur, cuatro, y al hospital, uno. Que cada uno saque sus propias conclusiones, pero a mí no me parece que sea justo, ni para el hospital ni para el centro”, afirmó.

Sevilla explicó los problemas que en particular van a tener en la farmacia. Así, comentó que “han colocado la zona de carga y descarga en la calle Chancillería y los mismos que nos traen los medicamentos nos dicen que van a tener problemas a la hora del suministro”.

El farmacéutico también afirmó que “entiendo que haya que mejorar la movilidad, que haya más servicio de autobuses, que se tenga que coger menos el coche, pero se me ocurren más alternativas para que la calle Porvera no tenga que pagar ese precio, habiendo calles alrededor que quizás tengan menos problemas”, y concretó que “yo no quiero que la calle Porvera vuelva a estar como antes; quiero que los negocios volvamos a funcionar como antes, y si para ello hay que volver a la situación anterior, que se vuelva, porque aquí hay negocios que han perdido en tres días el 40% de las ventas”.

Los comerciantes de Porvera ya han recogido 1.600 firmas y su intención es seguir movilizándose hasta que la alcaldesa se reúna con ellos. Así, volverán a cortar la vía el próximo viernes al medio día y anunciaron también que el 3 de febrero habrá una manifestación que comenzará a la altura de la iglesia de la Victoria y que finalizará en la alameda Cristina.

En la Plaza, molestos

El mercado de abastos también sufrirá el cambio en las líneas de los autobuses. Así al menos lo creen los trabajadores de los puestos, que piensan que ahora las personas mayores, sus principales clientes, no vendrán tanto como antes debido a que muchos deberán desplazarse desde la Rotonda de los Casinos o la Plaza de las Angustias, en lugar de en Plaza Esteve.

Antonio y Encarni Domínguez, fruteros en el mercado, se muestran “indignados” y piensan que los cambios han venido para peor, sobre todo el que concierne a la semi peatonalización de la calle Honda, “es lo que más nos va a afectar”, afirman. “Es un cacao el que tienen montado, tanto los propios conductores de los autobuses como las personas mayores. Además, antes había cuatro líneas que llegaban aquí desde las pedanías, y ahora solo hay uno por la mañana y otro por la tarde”. Así, los dos hermanos, que admitieron haber firmado en contra de los nuevos cambios, calculan que perderán un 30% de la clientela según los comentarios de sus propios clientes.

Diego Marín, carnicero del puesto 69 es más prudente, ya que considera que “aún es pronto para calcular cuánto nos va a afectar”, pero si cree que lo notarán a la larga.

Y mientras en la plaza el sentimiento en contra ante los cambios es generalizado, en Honda hay división de opiniones. En su mercería, María de los Ángeles Galisteo considera que el cierre de la calle puede ser positiva “siempre que se peatonalice. Si la van a semi peatonalizar, prefiero que se quede como está”. A pocos metros de ahí, en Etniart, lo tienen más claro ya que piensan que será muy positivo el cambio que se va a producir en Honda.

Indignación entre los usuarios

Hasta 40 minutos han tenido que aguardar algunos su autobús, algo que les ha indignado y de qué manera. “Con los ciudadanos no se juega -afirmaba una de las afectadas- Tiene que haber un consenso, porque si en mi casa digo de comprar una lavadora, lo tengo que consultar con todos, con lo cual en temas tan serios como éste se tendría que haber hecho lo mismo”. Otra usuaria del bus pensaba que “estos cambios les vienen bien a los del extrarradio, pero para los que estamos en el centro esto es un mamarracho. Ahora, que no esperen que les votemos en las próximas elecciones”.

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