Mercado laboral en Jerez

Las restricciones de febrero mutilan los contratos del sector servicios

  • Las contrataciones del sector servicios se desploman el último año un 39%, nueve décimas por encima de la caída total de las altas laborales en Jerez

Una empleada de una heladería monta ayer los veladores.

Una empleada de una heladería monta ayer los veladores. / Vanesa Lobo

Los principales organismos monetarios revisan en estos días a la baja sus anteriores previsiones de crecimiento de la economía española en 2021. En el caso del Banco de España, el último en unirse por ahora a la rebaja, la estimación se sitúa en el 6% frente al 6,8% al que apuntó en diciembre por el retraso de los fondos europeos y de la vacunación.

Hacer previsiones económicas en plena pandemia es como acertar el número de la lotería antes del sorteo. Unos, como el Gobierno, pecan de optimismo; otros, como la Comisión Europea, de pesimismo, pero todos coinciden en que España será el país de la vieja Europa con mayor crecimiento este año. Es obvio, pues crecer desde cero es fácil y España es con diferencia el Estado Miembro que arrastra la mayor recesión, el mayor déficit y el mayor desempleo.

En espera del inicio de la recuperación, en la que será decisivo el segundo semestre del año, los datos sobre la economía y el empleo pintan bastos, también para Jerez, donde el sector servicios concentra la mayor parte del desplome que se prolonga desde hace un año y que hace tiempo ya que adquirió tintes dramáticos.

Al aumento del paro registrado, aunque mitigado por los ERTE, se une el derrumbe de la contratación del municipio, que salda febrero con 6.325 altas laborales tras una caída mensual del 15,4%, que se dispara hasta el doble (-30%) en el último año. En números redondos, febrero deja 1.152 contratos menos que enero y 2.722 menos que el mismo mes del ejercicio anterior, justo antes del estallido de la pandemia.

Hasta mediados de marzo de 2020 no se declaró el estado de alarma, por lo que el mes que viene podrá realizarse una prospección más ajustada a la nueva realidad, pero al margen de la pronunciada caída interanual, es el peor registro de febrero desde 2014, cuando en el inicio de la recuperación de la anterior crisis financiera se alcanzaron los 5.900 contratos.

Los servicios, el macrosector que engloba a las actividades más castigadas por la crisis como el turismo, la hostelería y el comercio, no levantan cabeza a causa de las restricciones horarias y de movilidad –Jerez sufrió hasta el 9 de febrero el cierre de toda actividad no esencial y el cierre a las seis de la tarde el resto del mes por la alta incidencia del coronavirus– y cierran febrero con 4.120 contratos, el mínimo desde el periodo abril-junio del año pasado marcado por el confinamiento de la población.

En términos intermensuales, los servicios arrojan un descenso del 16,7% (827 contratos menos que en enero), desplome que se eleva en el último año hasta el 39% (2.635 altas menos).

El sector agrario, que en todo momento ha mantenido su condición de actividad esencial, roza el millar de contratos en febrero tras una caída respecto a enero del 17,9% (218 contrataciones menos) y un retroceso interanual del 7,6% (82 contratos menos).

El sector del ladrillo, por su parte, cede un 14,8% en el último mes con algo menos de 700 altas laborales y una diferencia respecto a enero de 121, mientras que resiste en el último año con un descenso del 7,8% y 60 contratos menos.

La industria, aunque con un peso limitado en Jerez, es la única actividad económica que sale airosa en este apartado, al que aporta 514 contrataciones en febrero, lo que supone un incremento del 2,8% mensual (14 altas más que en enero) y de cerca del 25% interanual (54 contratos más que un año antes).

Daños colaterales

Durante el mes de febrero no se registró ni una sola conversión de contrato temporal en indefinido, situación que persiste desde prácticamente el inicio de la crisis sanitaria, pero se logró igualar el número de contrataciones fijas desde su inicio de enero con 335 –son tres más que el mes anterior–. La comparativa se hunde en el último año, con el que presenta un desfase de 152 contratos indefinidos en números redondos y del 31,2% en términos relativos.

En el último mes se rozaron los seis mil contratos temporales, lo que representa un descenso del 16,2% y 1.151 altas menos que en febrero, caída que se dispara por encima del 35% en el último año, con una variación a la baja de 2.147 contrataciones.

Las mujeres, que apenas se benefician de 2.900 contratos en el último mes, sufren en mayor medida los efectos colaterales del coronavirus en el mercado laboral, que se traducen en sendos desplomes del 17% mensual y del 34% interanual. Las contrataciones de hombres superan en febrero las 3.600 tras un descenso respecto a enero del 14% y del 26,9% en el último año.

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