Vecinos de las zona rural de Jerez ante la crecida del río Guadalete: "Yo esto no lo había visto nunca"

Continúa preocupando una posible subida del Arroyo Salado, que podría cortar la A-2003, la principal vía de comunicación de la zona rural

Así afronta la zona rural de Jerez la subida del río Guadalete

Vecinos de La Barca grabando la crecida del río Guadalete.
Vecinos de La Barca grabando la crecida del río Guadalete. / Manuel Aranda

Son las nueve y media de la mañana y un grupo de operarios municipales se afanan en limpiar el arroyo que discurre por la calle La Arboleda, en Estella. Desde hace días, esta entidad local autónoma tiene sus miras puestas en el Arroyo del Salado, un afluente del Guadalete que discurre mayormente en paralelo a la autopista AP-4. Como consecuencia de las fuertes lluvias de las últimas semanas y las escorrentías que conlleva, su caudal ha aumentado de manera exponencial, de ahí que se tema que pueda desbordarse a su paso por Estella.

De hecho, este fue uno de los puntos señalados por el dispositivo de emergencias en Jerez que podrían verse más afectados a lo largo de la jornada de este viernes por su afección a la red de carreteras. En primer lugar, podría cortar la autopista AP-4, principal vía de conexión entre las provincias de Cádiz y Sevilla. Y, en segundo lugar, podría anegar también la A-2003, una carretera vital de conexión del Jerez urbano con la zona rural. Sin embargo, y aunque el caudal de este arroyo, que desemboca en el Guadalete a la altura del Puente de la Cartuja, fue abundante no llegó a afectar a ambas vías, al menos hasta las nueve de la noche de este viernes.

El alcalde de Estella, Ricardo Sánchez, señalaba a este periódico que, aunque este arroyo no se había desbordado aún, estaba preocupado por la llegada de la borrasca Marta tras las fuertes lluvias de Leonardo al venir "muy cargada de agua". "Al Arroyo Salado se le unen varios factores, el agua de la Sierra, el desembalse de Bornos y de Arcos. Factores externos que se suman a la lluvia", explicaba.

En el caso de que este arroyo se desbordara, hubiera dificultado notablemente la movilidad por la zona rural y, si a ello se hubiera sumado el corte del tráfico del Puente de Hierro de La Barca, el peor de los escenarios posible, hubiera incomunicado a más de 14.000 jerezanos. Sí ocurrió, por desgracia, en la zona del cauce del Guadalete más baja con El Portal y La Corta inundados, con nuevos desalojos y con las carreteras cortadas desde la tarde del jueves.

Una explotación agrícola totalmente anegada junto al Cortijo Salto al Cielo
Una explotación agrícola totalmente anegada junto al Cortijo Salto al Cielo / Manuel Aranda

Desde las inmediaciones del Cortijo del Salto al Cielo, situado en la carretera que une Cuartillos con San Isidro del Guadalete, se puede hacer una idea de la dimensión de estas inundaciones provocadas por la crecida del Guadalete. Una vecina de El Torno, mientras grababa un vídeo para su hermana que vive en Córdoba, señalaba: "Yo esto no lo he visto nunca. Ni en las inundaciones de 1995 que fueron enormes". Lo hacía contemplando un campo con naranjos plantados que está completamente anegado por el desbordamiento del río y antes de regresar a su pueblo tras trabajar durante la noche. "Anoche llamé al alcalde [de El Torno] para ver si podía regresar", explicaba.

En esta pedanía, la única afección por carretera es que desde el jueves permanece cortada la CA-4106, que la une con La Barca y que discurre prácticamente en paralelo al Guadalete. Ahora bien, aún se puede acceder a este núcleo por la CA-4108, que la comunica con San Isidro. Mientras tanto, las calle Sauce o del Río de esta entidad local se han convertido en estos días en casi un lugar de peregrinaje para ver cómo avanza el río. A pesar de su cercanía, el pueblo no corre riesgo de anegarse, salvo la zona de La Fuentecilla, dado que está varios metros por encima de la cota del Guadalete. "Si llega a mi casa el agua eso quiere decir que La Barca estaría totalmente inundado", señalaba un vecino de esta pedanía mientras trataba de ponerle remedio a la importante humedad que está teniendo su casa en estos días.

Vecinos de El Torno contemplando el río
Vecinos de El Torno contemplando el río / Manuel Aranda

Casi todos los vecinos que pasean por el entorno del río en El Torno coinciden en señalar que nunca había crecido tanto el río por esta zona, pero, al menos, lo ven con la tranquilidad de que no llegará a sus casas. Sí han corrido peor suerte algunos huertos situados a la entrada del pueblo, así como una vivienda prefabricada situada junto a ellos, que está completamente inundada. A pocos metros, la carretera de conexión con La Ina, que atraviesa el Guadalete, se encontraba totalmente anegada y con una fuerte corriente.

Mientras tanto, en San Isidro del Guadalete tuvieron problemas días atrás con el Arroyo Cuerpo de Hombre, que rodea a la entidad local revillera y que provocó que, como medida preventiva propició el desalojo de ocho familias, que se han reubicado con otros familiares, según lo apuntado por el alcalde de este núcleo, Manuel Sánchez. La pedanía sigue mirando al río, aunque tampoco corre riesgo de anegarse al estar lejos del cauce del río. Su problema estaría en un hipotético corte total de la A-2003 (tanto en Estella como La Barca) que le dejaría incomunicado dado que tampoco podría salir por La Ina, un escenario complicado que aún no se ha dado.

Otro de los puntos de atención continua por la crecida del Guadalete es La Barca de La Florida, donde el cauce ha crecido de manera exponencial y se aprecia la fuerza con la que baja el río. Su alcalde, Alejandro López, señalaba que, aunque "todo está controlado", se han tenido que hacer "desalojos preventivos de unas 15 viviendas. Hemos estado pendientes toda la noche y ahora, pendientes de los desembalses y de lo que llueva en la Sierra para ver cómo se plantea el día y la noche".

Así baja el río Guadalete a la altura del puente de hierro de La Barca de la Florida

Desde hace días, el Puente Chico, un lugar habitual de paso entre ambas márgenes del núcleo barqueño, está cubierto completamente por el Guadalete. Ahora bien, la calle de la Rivera, que discurre en paralelo al cauce del río, era un hervidero de curiosos para contemplar cómo bajaba. "Esto parece la feria", decía un pequeño a su padre mientras el progenitor grababa con su teléfono móvil la fuerza del agua. En esta calle, y otras aledañas, se han tapiado los bajos de las puertas ante el temor a una mayor crecida. Incluso, en algunos viales se han dejado grandes sacos con arena para evitar que el agua penetre.

Las miradas desde los dos núcleos que conforman Torrecera estaban puestas también en el río. En este núcleo preocupaba especialmente la crecida del Arroyo de Paterna, que también ha aumentado su caudal anegando las zonas de cultivo situadas en la zona donde fluye en el Guadalete. Por ahora, no ha sido necesario contar el tramo de la carretera CA-3110, la única carretera que da

Cartel advirtiendo de una zona inundable en la carretera de Torrecera.
Cartel advirtiendo de una zona inundable en la carretera de Torrecera. / Manuel Aranda

Finalmente, Nueva Jarilla sufría durante la jornada de ayer cortes "puntuales" de la carretera de acceso a la entidad local por Torremelgarejo. En cambio, este jueves se mantenía operativa la vía que comunica con Guadalcacín. Su alcalde, Javier Contreras, indicaba que la limpieza tiempo atrás del cauce de los arroyos laterales del pueblo "ha hecho que por ahí nos estemos salvando". "Lo que estamos deseando es que esto pase cuanto antes. Es todo tan imprevisible, no sabemos los litros que pueden caer, y eso no hay infraestructura que lo aguante. Crucemos los dedos para que todo vaya a mejor y solidarizándonos con las zonas más afectadas", agregaba.

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