Manuel Valencia. Guitarrista

"Con este disco he descubierto una parte de mí que no conocía"

  • El músico jerezano analiza todo el proceso creativo de su primer trabajo discográfico, 'Entre mis manos', que estrenó oficialmente esta pasada semana en la Bienal.

Manuel Valencia Medrano (Jerez, 1984) es hoy por hoy una de esas guitarras que suenan y saben a Jerez. Defensor de la tradición pero con su mirada mirando siempre al futuro, el jerezano acaba de lanzar al mercado 'Entre mis manos', su primer trabajo discográfico, un compacto en el que se vislumbra su evolución como tocaor y que pone de manifiesto el gran estado de salud que vive este instrumento en su tierra.

-Imagino que cuando uno ve el disco en la calle se quita un peso de encima...

-Un peso grande, no te imaginas el trabajo que hay detrás de la publicación de un disco, hay muchas horas de trabajo, de complicaciones, de frustraciones, algunas victorias también porque hay veces que uno se sorprende de lo que tiene dentro, pero vamos, es un trabajo enorme.

-Usted había grabado ya varios discos, pero con un papel secundario. Ahora que le ha tocado lidiar solo el toro, ¿cómo ha sido la experiencia?

-Grabar un disco es algo completamente diferente a lo que uno normalmente está acostumbrado. Uno graba con otros artistas pero graba y ya está, pero cuando un disco es tuyo tienes que estar pendiente de lo que se hace desde el minuto uno hasta que se termina. Hay un trabajo que la gente desconoce pero que está ahí.

-¿A quién tiene más que agradecer por este disco?

-Sobre todo a mi familia, a mi madre, a mi niño, al que le he quitado muchas horas, a mi mujer que ha tenido que aguantarme en estas últimas semanas, a los músicos que están, que me han dado la vida, desde los palmeros a mi prima Felipa (del Moreno), Pastora (Galván) que ha hecho una colaboración pa comérsela, Cepillo, Pedro Sierra, que ha puesto su sello...También a Borja Évora, que ha sido mi compañero de fatigas en el estudio durante muchas horas y bueno, creo que él tiene mucha parte de culpa del resultado, y a Helena (Astorga) que ha estado ahí organizándolo todo. No quiero olvidarme de toda ese gente a la que he llamado pidiéndole consejo porque había muchas cosas que se me escapaban de las manos y sus palabras me han ayudado mucho.

-En esos consejos supongo que habrá añorado más que nunca la figura de tu tío Fernando (Terremoto)....

-Sí, la verdad es que durante la grabación lo he echado muchísimo de menos, porque cuando necesitaba un consejo siempre lo tenía a él y ahora me he visto un poco huérfano. Me lo han dado otra gente, pero claro, si él hubiera estado, todo hubiese sido distinto.

-Por eso mismo, su inclusión en el disco era más que necesaria...

-Claro, yo no podía grabar un disco sin que estuviera él, no lo concebía, por eso he movido cielo y tierra para encontrar esa grabación (Gandinga-bulería por soleá) que me venía como anillo al dedo. Fue un recital que dio y que estaba grabado por pistas. Los técnicos lo han limpizado muy bien y lo hemos sabido adaptar y mezclar para que saliera así. Parece que ha bajado, ha cantado y se ha vuelto a ir.

-Esa era la idea, recuperarlo...

-Eso es, aunque para mí nunca se ha ido, está conmigo las 24 horas del día y es como un faro, es mi motivación, y el disco va dedicado a él desde la primera nota hasta la última. Es más, creo que el corazón del disco es ese tema en el que él aparece.

-¿Por qué 'Entre mis manos'?

-La idea me la dio un tuit que puso mi amigo José María Castaño en una Fiesta de la Bulería. Ponía algo así como que 'Manuel Valencia tiene en una mano a Moraíto y en la otra a Terremoto' y se me quedó, me gustó el concepto porque esos son mis dos ídolos. Por eso lo de 'Entre mis manos', un pequeño homenaje a mi tierra, mi barrio de La Asunción, Terremoto, Moraíto, mi hijo porque lloré de alegría la primera vez que lo tuve entre mis manos, mi familia....Es un título obvio pero que tiene mucho significado para mí.

-Cuando un artista saca su primer disco siempre se exige demasiado, ¿usted también?

-Por supuesto, y por eso estoy muy contento porque además han salido cosas que yo sinceramente no esperaba, pensaba que iba a salir un disco peor. Uno siempre se queda con alguna cosilla pero bueno, estoy satisfecho con mi trabajo. Ya en el tintero he dejado algunos temas, como una colaboración que quería con Gerardo Núñez o haber hecho un homenaje explícito a Moraíto, pero bueno, ya se hará en el segundo (risas).

-Cuando habla de que han salido cosas que no esperaba, ¿es quizás porque el disco descubre a un Manuel Valencia más de concierto?

-Puede ser. Acompañar el cante y concertista son oficios diferentes y eso se nota. Yo me sigo considerando guitarrista de acompañamiento, sobre todo al cante, que después pueda subirme a un escenario y defender dignamente un recital o un concierto, vale, pero sé que soy guitarrista de acompañamiento. Pero bueno, uno tiene inquietudes, cosas que decir y no puedes quedártelas dentro, tienes que plasmarlas en un disco y con trabajo. Si me dicen que iba a sacar un disco en solitario hace cuatro o cinco años hubiese dicho que es mentira, no me lo hubiese creído.

-Centrémonos en el disco. Si lo analizamos con detenimiento este 'Entre mis manos' aglutina el toque más tradicional, como ese homenaje que hace a Manuel Morao con la seguiriya, hasta los sonidos más frescos. ¿Era esa la idea?

-A mí me gusta estar agarrado a la raíz, de hecho he grabado la seguiriya, que se llama 'Patriarca', y que es un homenaje a Tío Manuel (Morao). Son falsetas de él pero adaptadas a la forma guitarrística de hoy. Dentro de los ocho temas que tiene el disco creo que se ve la evolución que he ido llevando, y de los primeros temas que compuse, como 'Neferet' (bulería) y 'Gandinga' (bulería por soleá) a 'Najando' (rumba) que es la última que he grabado, se ve un cambio. Quizás en 'Najando' y en la rondeña 'Entre mis manos' soy más yo, se me notan menos las influencias que tengo.

-Entre esas influencias de las que habla me imagino que está la de Gerardo Núñez, que de hecho escribe el prólogo. ¿En qué medida le ha influenciado?

-En mí hay un antes y un después desde que empecé a trabajar con Gerardo. Él es una persona que sabe muy bien lo que hace y que te aconseja mucho. De hecho, me he dado cuenta de todo lo que he aprendido con él después de mucho tiempo. A veces me decía cosas que no entendía pero con el paso del tiempo he ido comprendiendo. A todos los que hemos pasado por sus manos nos ha enseñado un camino de sacrificio, de estudio, de estar al día y sobre todo de profesionalismo.

-De esos ocho temas que componen el disco y excluyendo el que aparece su tío, ¿cuál le ha costado más?

-Yo creo que la rumba, 'Najando', porque cuando la terminé fue como una especie de liberación. La grabé y me entró una sensación de descanso que no te puedes imaginar. Eso en cuanto a costar, porque luego con el tema que más identificado me siento es con la rondeña 'Entre mis manos'.

-A usted le gustan los retos fuertes porque sacar un primer disco y elegir la Bienal de Sevilla para presentarlo....

-(Risas) Es como debutar en Las Ventas. Era un toro importante al que me enfrentaba, ya no sólo por todo lo que ha sido el proceso de creación del disco sino también porque después había que adaptarlo al directo. Era arriesgado, pero a mí me gusta asumir riesgos y el que no arriesga, no gana. La verdad es que estoy muy satisfecho con el resultado, ya no sólo por las críticas sino porque me sentí arropado por mi gente, mi familia y mis músicos.

-Esa es otra porque ahora, una vez que el disco está en la calle, uno tiene que adaptarlo para moverlo por los escenarios...

-Eso es así, hay que adaptarlo porque a lo mejor hay cosas que funcionan en el disco y no funcionan en el directo y viceversa, hay cosas que van en el directo y luego en el disco no. En mi caso, este disco es igual en el directo en un 90%, con esa finalidad lo hice. Hay variaciones, como es lógico, pero creo que está bastante conseguido. Ahora lo que espero es que se vayan abriendo puertas y podamos seguir avanzando porque al fin y al cabo uno hace estas cosas para seguir avanzando en la profesión.

-¿Hay perspectivas de presentarlo en Jerez?

-Sí, la idea es hacerlo en el Festival de Jerez, pero aún no está confirmado. Ahora en octubre lo llevamos a Inglaterra, donde vamos a hacer una gira por ciudades como Newcastle y Londres, y bueno, luego en marzo voy al Festival Flamenco de Toulouse. También queremos hacer algo en Madrid. Aparte, ahora en noviembre también voy a Japón con Jesús Méndez.

-Esto del disco no es sólo un esfuerzo mental, físico, personal...sino también económico. ¿Se echa en falta más ayuda por parte de las instituciones a la hora de iniciar este tipo de 'aventuras'?

-La verdad es que sí porque hoy en día ya se sabe que la industria discográfica está como está, los discos casi que no se venden, y bueno esto es una autoproducción. Desde el primer al último euro invertido han salido de mis bolsillos, pero nada, muy gustoso, es un trabajo que tenía que hacer y sólo espero que sirva de mucho.

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