Análisis

Fina Martínez Sánchez

Secretaria del Club Español del Ratonero Bodeguero Andaluz

La Junta de Andalucía, contra las razas autóctonas

El Club Español del Ratonero Bodeguero Andaluz, desde su fundación, tiene como objetivo y responsabilidad la defensa, difusión y preservación de esta raza.

Objetivos logrados tras mucho esfuerzo, como el interés exponencial despertado por el Ratonero Bodeguero Andaluz, con socios y simpatizantes en España y cada vez más países.

Labor que ha llegado a cristalizar con la reciente 'Declaración institucional como Patrimonio cultural inmaterial de la ciudad de Jerez'.

Profundamente agradecidos ante la actuación de una corporación municipal sensible con nuestro acervo cultural, que publicó con orgullo su apoyo en pleno para respaldar la conservación y defensa de una raza intrínsecamente arraigada a la historia de Andalucía.

Todo lo logrado y transmitido durante generaciones, y todo lo que está por venir se encuentra en peligro, tanto como nuestra raza. Es por ello que exponemos nuestra más vehemente repulsa contra el anteproyecto que bajo el falso auspicio de "bienestar animal" propone la Junta de Andalucía.

El anteproyecto, en su artículo trece, pretende proponer la esterilización de todos los animales de compañía que se críen con tal fin.

Vulnerando leyes superiores de rango europeo y nacional de protección de las razas puras, e incurriendo en la propia incongruencia de proponer la protección de las razas autóctonas, a la que está obligada por ley, al mismo tiempo que su eliminación por vía del exterminio reproductivo.

Desde el Club Español del Ratonero Bodeguero Andaluz expresamos el mayor rechazo e inquietud ante la agresividad que dicho anteproyecto supone a nuestra querida raza y haremos cuanto esté a nuestro alcance para que se atiendan nuestras consideraciones y el riesgo real que representa.

Esperamos y deseamos que nuestros políticos recapaciten, sean receptivos y capaces de enderezar el borrador del anteproyecto.

Confiamos que finalmente culmine en uno más amable y protector con las generaciones venideras, duro y riguroso frente al abandono, pero a la vez respetuoso con cuantos dedicamos nuestra vida al arte de la cría animal y, principalmente, con los propios animales de compañía.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios