Huelga de médicos
Prevista el 14 y 15 de enero

Trampista

08 de enero 2026 - 03:03

El año nuevo nos ha traído un regalo agridulce, allá por lo que fuera Capitanía General de Venezuela. Grata, por ver al tirano Maduro engrilletado y cautivo; desagradable, por la soez y anacrónica manifestación de poder del imperio anglosajón.

En el primer tercio del siglo XIX, los criollos españoles se vendieran al imperio inglés por unas migajas y ninguno de los estados resultantes ha levantado cabeza. Bien se cuidaron los Estados Unidos de América de ser uno, grande y libre y, por el contrario, que la américa hispana quedara fragmentada en una veintena de republicas desunidas, empobrecidas e incultas, relegadas a ser granero o mina del imperio anglosajón.

Pero no solo ganaron los gringos la partida bélica, sino el relato cultural. Después de doscientos años, de uso y abuso por ingleses y norteamericanos de las ‘republiquetas’ bolivarianas, se ha convencido a buena parte de los hispanos de que el origen de sus desdichas sigue estando en España y que, tras doscientos años de independencia, los ibéricos del siglo XXI son los culpables y deben pedirles perdón. Pensar que la culpa de sus penares es ajena y no propia, como lo es, les debe consolar.

Sólo desde esta evidente superioridad militar, que lo es también moral, se puede entender el movimiento táctico que los americanos del norte retransmitieron en directo el pasado tres de enero. Se llevaron preso a un dictador desafecto para dejar en el trono a otra dictadora, al parecer, dócil al imperio. En fin, lo de siempre. Un claro movimiento geopolítico en el reparto que las superpotencias actuales han hecho del mundo. Todo ello sin protesta evidente de chinos o rusos.

Al parecer, en un reparto trampista, Europa quedará abandonada al influjo ruso y a la repoblación africana. Vienen malos tiempos en los que habremos de ‘encomendarnos’ a Santiago Matamoros, Patrón de las Españas y a Santo Tomás Moro, látigo de protestantes.

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