Zelenski, Europa y el primo de Zumosol

27 de enero 2026 - 03:06

De las muchas cosas inimaginables con las que nos despertamos cada mañana, madrugué el viernes con la noticia de la patada en la espinilla que Zelenski propinó a Europa. Decia ayer Zelenski: “A Europa le encanta discutir sobre el futuro pero evita actuar hoy”, apoyando el discurso de Trump sobre la debilidad europea. Y a la par Zelenski daba botes de alegría por la iniciativa de Trump de convocar una (otra) reunión definitiva para alcanzar la paz entre Rusia, Ucrania y Estados Unidos en Abu Dabi. Mi sensación es que la solución pasa por la cesión a la coreana del Este de Ucrania tal y como quiere Putin, añadiendo esa región a sus conquistas en las franjas que controla en Georgia y Moldavia.

La Union Europea y la mayoría de sus 27 miembros han apoyado desde el día uno y masivamente a Ucrania, no solo militar y financieramente, sino además con ayuda humanitaria, acogiendo a sus refugiados y con un enorme apoyo económico de ciudadanos e instituciones no gubernamentales. Según datos del Think-Tank del Parlamento Europeo, la contribución directa de la Union Europea a Ucrania en estos cuatro años rondaba los 180.000 millones de euros en Noviembre de 2025. Este apoyo (sin contar Reino Unido) ha superado con creces a Estados Unidos, cuya contribución se estima en 140,000 millones de euros, unos 25.000 millones de euros menos que la Union Europea. Además la contribución europea ha sido mas sostenida y estable que la de Estados Unidos en el curso de estos cuatro años, de acuerdo con los datos de seguimiento del Instituto Kiel.

A esto hay que sumar muchas otras fuentes de ayuda y cooperación. Europa ha acogido entre 4 y 6 millones de refugiados, el mayor desplazamiento ocurrido en el continente desde la segunda Guerra Mundial. El pasado septiembre, una investigadora ucraniana me contaba entre lágrimas sus experiencias en el primer día de guerra, de su última conversación telefónica con su madre, de cómo vio desde un autobús los tanques rusos acercándose a Kiev, y del trayecto en tren hasta la frontera con Polonia, que traía ecos de un mundo que parecía que jamás se volvería a repetir en Europa. Esta investigadora trabaja ahora en Alemania donde fue acogida con los brazos abiertos, como tantos otros fantásticos investigadores ucranianos a los que he conocido en estos cuatro años.

La UE y los países europeos establecieron sanciones a Rusia sin mirar a los efectos en el coste energético y en la productividad empresarial, sobre todo en los países vecinos a Ucrania. Entre los años 2019 y 2024 participe en un proyecto europeo para mejorar la salud mental y el bienestar de los empleados de pequeñas y medianas empresas en varios países incluyendo Polonia y Finlandia. Tuvimos que cambiar las condiciones del estudio por la desaparición de muchas empresas que iban a participar en el proyecto en estos países. La situación en Finlandia no se ha recuperado. Mas de 44.000 empresas cerraron en Finlandia en 2024 y la tasa de paro ha superado por primera vez a España en 2025.

El impacto en Europa de la guerra de Ucrania ha sido enorme y los europeos lo han asumido con determinación, convencidos de la buena causa que defendían.

Es cierto que la contribución europea ha disminuido significativamente desde Junio de 2025, y no ha sido posible asignar los fondos embargados a Rusia para continuar la ayuda a Ucrania por la oposición de Bélgica, pero la contribución de los Estados Unidos ha sido aún menor y más errática en este último periodo. Las guerras largas no se ganan en la trinchera sino en el banco y los despachos, y es lógico que el curso de los acontecimientos haya puesto a Zelenski especialmente nervioso, pero en su nerviosismo la ha tomado con quien menos lo merecía y más le ha ayudado.

Es como si en la famosa historia del primo del Zumosol, un niño más bien tirando a enclenque hubiera intentado ayudar al niño acosado a pesar de su enquenclitud, y cuando por fin llega el rubio primo, tanto éste, como el acosador y el propio acosado se hubieran puesto a arrear al ingenuo enclenque que lo dio todo por sus principios y valores.

Pase los que pase en Abu Dabi, Europa se merece una disculpa. Ya está bien de recibir por todos los lados.

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