TRIBUNA LIBRE

Aurelia María / Romero / Coloma / Abogada Y Escritora

La Guerra de la Independencia en la pintura de Goya (III)

EL lienzo definitivo "El dos de Mayo" presenta, en la zona correspondiente al cielo, la siguiente inscripción: "Madrid/2 de Mayo". Como la obra sufrió un importante deterioro en los sucesos de la Guerra Civil Española, ya no se observa esta inscripción en la actualidad.

Cabed preguntarse por qué Goya hizo este lienzo y por qué lo hizo años después de haber sido expulsados los franceses de España.

Básicamente, se puede afirmar que el artista lo hizo para conmemorar el hecho, valiente y heroico, del pueblo español lanzado a las calles de Madrid para luchar y expulsar a los invasores que estaban sojuzgando el país. La Puerta del Sol de la capital española fue, sin lugar a dudas, un marco clave para la guerra, un lugar castizo, que vio cómo sus calles se regaban con la sangre de los patriotas.

El momento sangriento que el artista recoge nos muestra a un pueblo español exasperado contra franceses y mamelucos, que eran mercenarios - éstos últimos - al servicio de Francia. También se observa en este lienzo a un jefe de guardia polaco.

Al pueblo español lo representó con un sentido de masa, por lo que no hay rostros concretos ni determinados. Es un pueblo anónimo, sin nombre propio, que se une para luchar y esta lucha es su denominador común. Los gestos, las expresiones - algunas son de tremenda fiereza -, el odio, la sed de venganza, de ira, rabia e impotencia, están reflejadas este portentoso lienzo. Hay que decir, en consecuencia, que el aspecto, o faceta, representados en este lienzo es negativo y el terror está claramente representado tanto en las personas como en los animales.

El lienzo es de dimensiones muy grandes -266 por 345 centímetros -, y está compuesto a base de un arco de medio punto muy abierto, que recoge y alberga a todos los personajes. Detrás colocó una arquitectura en neblina que le sirve de soporte. El colorido es muy destacado, jugando con los rojos y tonalidades calientes, lo que hace que resalte, aún con mayor fuerza, el caballo blanco. El lienzo está pintado a base de manchas, con una pincelada larga, antecedente de lo que, más tarde, haría en sus Pinturas Negras.

"El dos de Mayo es una obra romántica por su colorido, el extraordinario movimiento y el ímpetu que emanan de toda la composición. La escena parece estar tomada muy de cerca y adentrada en personajes principales, aunque anónimos. La técnica pictórica es muy fundida, uniendo tono y color, para comunicar el sentimiento de lo inmediato y verdadero.

El otro lienzo histórico, "El tres de Mayo", es una obra simbólica, porque plantea un enfrentamiento de fuerzas - desiguales -: por muna parte, el grupo de los franceses son el símbolo de la opresión y actúa de forma arrolladora; y, de otra parte, el grupo de los españoles - símbolo del patriotismo - representa, en cambio, la inocencia. En este sentido, vestido con un pantalón amarillo y una camisola blanca, coloca a un patriota abriendo los brazos en cruz, con los ojos desorbitados por el horror, haciendo reflejar en la expresión la angustia, la desesperación, la impotencia. En definitiva, todo un cúmulo de sentimientos y emociones perfectamente captados por la paleta de Goya.

El artista toma, en este lienzo, un momento negativo con relación a los invasores franceses. Para pintar este cuadro, contó con apuntes que había hecho directamente de estos hechos, aunque hay que insistir en que es dudoso que los presenciara personalmente. Al fondo del cuadro se observa una iglesia. Al grupo de los españoles que van a morir les trata de manera distinta al grupo de soldados franceses. A la izquierda coloca al grupo español, recogiendo diversas actitudes en los personajes: uno esta rezando, implorando por su vida, otro está pidiendo perdón, otro trata de huir, etc.

Son instantes patéticos, eternizados -como una instantánea fotográfica - por el pincel de Goya. Recoge el momento de la muerte, el momento de los que ya han muerto y el de los que van a morir. Este instante, trágico, lo desvela con un absoluto y crudo realismo, impactando al espectador.

El grupo de los soldados franceses, situado a la derecha del lienzo, está colocado dando la espalda al espectador, como si fueran una máquina de matar, de fuera hacia dentro, introduciéndonos, de este modo, a través de este recurso pictórico, en el asunto del lienzo. Hay un intento de que el espectador indague, que observe, con toda su atención, los rostros del grupo de los españoles, al paso que se nota un deseo, por parte del artista, de relegar a un segundo plano al grupo ejecutor francés y, con este afán, nos oculta sus rostros, desviando la atención al grupo, conmovedor, de los patriotas.

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