CATAVINO DE PAPEL

Manuel Ríos Ruiz

Julio Asencio, poeta de Jerez

NOS alegra comprobar que el poeta jerezano Julio Asencio continúa su obra, con un tercer libro al cabo de cinco años de silencio. El poemario recién recibido se titula "Un río fugitivo" y ha sido publicado por La Compañía de Versos Ediciones granadina. Y es un libro de honda madurez poética. Lleva un epílogo firmado por Ricardo Rodríguez, en el que se leen comentarios tan acertados como el siguiente: "…aunque las vida es pérdida, las aguas del río son las mismas en su nacimiento que en su desembocadura. Y, gracias a la palabra poética, cuando Julio siente el peso gris y sombrío del especio presente, puede remontar la corriente hasta alcanzar las alegres torrenteras y cascadas de la infancia o los voluptuosos rápidos de la juventud."

Efectivamente, así es. El poema amoroso "Pasajes", por ejemplo, lo confirma y nos congratula transcribirlo para compartirlo con el atento lector, para difundirlo también: "Por un fondo de yedra reluciente, ya no sé si te alejas hacia nunca o vuelves rediviva y libre de tu propia leyenda con el viento en el pelo y el sol de tus diecisiete años, fondo ahora de yedra tan oscura que ensombrece mis pasos cuando desandado aquel recuerdo y me duele de nuevo el abandono del pobre mirlo muerto en los espinos una tarde invernal detenida en el tiempo, Emerges desnuda del mar que centellea en la distancia, la línea del cielo tu cintura, y ebrios de su antiguo deseo beben con deleite mis ojos la gracia de tu cuerpo de ola aquel verano adolescente, tu piel tersa como un imán, la luz mojada de tus labios brindándome su puro almíbar para saciar mi amarga sed de náufrago. A veces en mis sueños te apareces con rosas nuevas en tus senos y el loco diamante encarnado por el que me perdí en un laberinto sin máscaras, espejos ni relojes, ay amoroso lance en que sintiera aquella mortal rasgadura que me hiere aun más ahora invisible, incesante, irreparable…"

El poema transcrito avala por sí solo la calidad y la personalidad lírica de Julio Asencio. Y el conjunto de poemas que componen "Un río fugitivo", dan razón de la manera de sentir la existencia del autor, que se adentra en cada situación vital y en cada instante del tiempo con una entrañable sensibilidad, con una capacidad admirable para atesorar vivencias y hallarles sentido, sabiendo que se tiene inexorablemente un fin al cabo del tiempo. De ahí que Ricardo Rodríguez, en el citado epílogo comente, "Un tiempo determinado por la idea de que la vida es un viaje que todo ser humano debe transitar en soledad, y su destino inevitable es la muerte". Y Julio Asencio, aunque asumiendo el destino ha escrito: "No dejar de ser, no morir del todo." ¿A la salvación por la poesía? La respuesta en la cita juanramoniana que se incluye: "Quedarme en la orilla es mi sino".

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