LA TORRE DEL VIGÍA

Juan Manuel / Sainz Peña

Memoria histérica

20 de diciembre 2009 - 01:00

El diccionario de la RAE define memoria como la facultad psíquica por medio de la cual se retiene y recuerda el pasado. Es decir, que todos las cabecitas pensantes de esa estupidez supina que es la Memoria Histórica -a partir de ahora, Memoria Histérica- lo que hacen es, lejos de pretender retener el pasado, cargárselo a base de cambiar el nombre a las calles, desenterrar fosas de poetas y amoldar, en definitiva, la historia a capricho, con un tufo a revancha que tira de espaldas (y no me crean franquista que yo, cuando palmó el dictador, no iba aún ni al colegio).

Ahora se van a cambiar en Jerez el nombre de muchas calles. La Memoria Histérica tiene que sufrir insomnio como la totalidad de la población al pensar que todavía hay calles que recuerdan al antiguo régimen. Por tanto, como a la ciudadanía lo que le preocupa es sólo eso, y no los índices aberrantes de desempleo, el terrorismo, los servicios, el precio del pan y de las lentejas, pues nada, a sacar leyes que no conducen absolutamente a nada y que, de paso, causan un gasto extra a las arcas del Estado y a las de los ayuntamientos.

Y ahora, con la manía persecutoria de unos cuantos políticos dispuestos a instaurar el orden histórico como le sale de las narices -olvidan que hasta lo malo de la historia de un país no debe ignorarse para que no se repita-, también se desentierran fosas, no vaya a ser que los muertos no descansen en paz.

Claro que en España... ¡uy, perdón, que fachada acabo de escribir!, quería decir en este país, se puede financiar un trabajo como ese para dos cosas: en primer lugar para que un puñado de extremistas dé con unos restos que, por desgracia, ya no van a aportarnos nada (por suerte la poesía de Lorca está por encima de estas idioteces), y por otro, para que la búsqueda resulte infructuosa y el gasto millonario de la excavación vaya directo a la basura.

Podemos estar tranquilos. Ahora sabemos que quienes nos gobiernan velan por nuestra historia y, además, no escatiman gastos en sus estulticias.

stats