Notas al margen
David Fernández
Los europeos no sabemos ni qué decir
No ha terminado de comenzar la Feria del Caballo o Feria de Jerez y ya están aquí los grandes mandatarios apoyando y avalando a sus candidatos locales para las próximas elecciones. No tiene que estar la cosa muy controlada cuando se percibe cierta ansiedad en los movimientos y maniobras de campaña. Es un claro indicador de que posiblemente el desembarco de políticos locales, regionales y nacionales en el recinto ferial durante esta semana sea abundante y continuo.
Algunas casetas de cada sigla política acogerán a sus líderes y visitarán aquellas otras casetas de medios de comunicación buscando la difusión, visibilidad y repercusión ahora que está prohibido hacer abanicos con publicidad, con el logo de cada partido. Otras ‘de- formaciones’ seudo políticas que no tienen una caseta con su identidad utilizarán como de costumbre, acudirán o asaltarán las casetas de cualquier asociación o peña para obtener esa visibilidad. Este año ya a la desesperada, sin disimulo. ¿A ver qué ocurre …?
Por otro lado se prevé una feria intensa, una cita a la jerezana donde el flamenco sigue insistiendo con muy buenas maneras como seña de identidad donde las peñas flamencas realizan una rica e intensa programación. Un signo de diferenciación que junto a la libertad de movimiento y acceso a las casetas jerezanas hacen de nuestra feria una atractiva conjura de arte, comunicación y armonía entre todos los que nos visitan y entre nosotros mismos.
Bueno, siempre habrá "un mala hora" que meta la pata pero con paciencia y diplomacia a pie de albero se puede solventar. Así que a disfrutar los que puedan y a tener temple en el templete o donde proceda. Mucho cante y baile , mucho arte y paladar que se suele decir en esta semana. Cantes regionales y euforia colectiva que no es mala de vez en cuando.
Muchos abrazos y “me alegro de verte, tómate una copita ¿no?“ en muchos casos a gente que no se saludan en todo el año. ¿Y los jurdoles? ¿Habrá precios elevados, cambio en el hábito de consumidores que cada día almuerzan o cenan fuera del recinto y después entran a la fiesta?. Vamos a ver la evolución y al final hacemos una puesta común ¿vale? Mientras tanto observemos la imaginaria caseta del ‘Ministerio de la Ansiedad’. Buena feria y vaya usté condió
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