Mañana se constituirá la nueva corporación municipal, se cierra un ciclo. Todo indica que el PSOE de Mamen Sánchez gobernará la ciudad. Todo apunta que lo hará en solitario con la necesidad de acuerdos puntuales, básicamente en materia presupuestaria, ingresos y gastos, con algún otro grupo. No deja de sorprenderme que la izquierda, esquilmada por voluntad popular, se haya autoexcluido de la posibilidad de integrarse en el equipo de gobierno, los apoyos no dan para ir tan sobrados, confundiendo supuestas constelaciones morales con la acción política. Perder 6.909 votos debería hace pensar a estas fuerzas que se autoproclaman como transformadoras que deben arremangarse y tirar de la nave pública. El PSOE debería tener en cuenta en su labor de gobierno que el incremento de la abstención y los 40000 votos que acapara la alianza de las derechas exigen un importante esfuerzo de recuperación de la confianza ciudadana. En democracia todo el poder emana del pueblo y este ha mandatado que las decisiones públicas se construyan sobre acuerdos estratégicos de gobernabilidad. Siempre he defendido que el pacto, la transacción, son contenidos esenciales del funcionamiento democrático. Son otros, los que vehementemente lanzaron como arma la necesidad imprescindible de que gobernara "la lista más votada", los que deberían explicarse, y me sorprende que los medios de comunicación, incluido este, aclamen las negociaciones y los acuerdos camuflados entre la derecha que se llama liberal y la extrema derecha.

Hoy con esta columna se cierra un largo ciclo de artículos, es el momento de orillarme un poco, pero antes debo agradecer la generosidad de este diario al darme este espacio y la de todas las personas que han honrado estas letras con su lectura y las han enriquecido con sus críticas. En Jerez, pueblo sabio, nos despedimos con un "hasta luego", con el deseo de encontrarnos cualquier plaza.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios