Jerez, junio de 1975: ascenso del Industrial, semana del vino y días sin luz

Histórica fotografía del Jerez Industrial que logró el ascenso a tercera en 1975.
Histórica fotografía del Jerez Industrial que logró el ascenso a tercera en 1975.

06 de febrero 2026 - 05:23

Salvo noticias de última hora -en el enroque climatológico del invierno- y serpientes informativas de manga corta -en la captura al paso del verano-, la primera plana del periodismo jerezano cada lunes -sin brindis al sol- acaparaba por largo - y aún continúa acaparando (como debe ser)- la actualidad deportiva en general y la futbolística en particular. A la rueda/rueda del balón -campo a través- de extremo a extremo de cada domingo del Señor, se une la consecuente y consecutiva crónica periodística a la orden del día de la primera jornada de la semana. La prensa deportiva no ha de leerse a ojo de buen cubero porque a menudo el dato y el análisis crecen mancomunados. Tampoco en diagonal porque los diestros periodistas especializados en deportes también triangulan en la redacción de las crónicas. Si nos limitamos a ojear sólo los titulares y no a hojear las entrelíneas, la lectura resultará paticoja.

El tecleo - a la antigua usanza- de las máquinas de escribir, a manos de cronistas vocacionales, era el punto y seguido al pitido final del árbitro. Elijamos al tuntún una fecha: el dado ha caído en el domingo 1 de junio de 1975. Los andaluces ni de lejos imaginaban el sangriento suceso que sesgaría la vida de cinco personas mes y medio más tarde en el entonces anónimo cortijo de los Galindos. Misterio sin resolver cuyo argumentario sólo admite hoy la indefinición de la adivina adivinanza. En Jerez la tranquilidad ciudadana y la progresía empresarial se daban la mano, estrechando la diestra de un futuro por veces más halagüeño -merced al desarrollo de los comerciantes del centro de la ciudad-. Jerez estaba a punto de comenzar la denominada Semana Internacional del Vino -abriría las sesiones Urbano Herrero Martos, presidente del Consejo Provincial de Empresarios de Cádiz-. Intervinieron a su vez Eduardo Iriarte Burgos, presidente del Consejo Regulador de Valdepeñas; M. Denis Bou-Bols, director adjunto de Investigación de Enología de Montpelier; Pedro de Bernardí, doctor ingeniero agrónomo del Instituto Nacional de Investigaciones Agrarias; Miguel Díaz Cafarena, presidente del Consejo Regulador de Málaga; Juan Manuel Rodríguez Molina, consejero agrónomo de la Delegación de España ante las Comunidades Europeas; M. Charles Strebler de Conseil de Monostres y Arcadio Saldaña Trigo, presidente de la Agrupación Nacional de Aguardientes, Licores y Compuestos.

Una promoción inmobiliaria en Valdelagrana haría furor entre los jerezanos: residencial Puertomar. “El complejo turístico de más alicientes y mayor importancia de la playa y de gran porvenir”. La inversión y el garante del veraneo fueron todo uno: pisos de 3 y 4 dormitorios, de entrega inmediata y ocho años de pago (con facilidades). Contaba además con venta de locales de negocios y una gran zona deportiva pareja al Hotel Puertobahía Informaba, vendía y alquilaba Urvasa. Los xerecistas reclamaban las cuentas claras -posiblemente también el chocolate espeso-. El balance económico del club se cerró con superávit… gracias a los ingresos atípicos, esto es: a las subvenciones especiales y ayudas concretas de Rumasa, Domecq, Garvey y el Ayuntamiento de la ciudad. La Central Lechera ‘La Merced’ ofrecía los 14 aciertos de la quiniela. Primero fue la zona de la Avenida Alcalde Álvaro Domecq la que estuvo once días sin luz. Posteriormente le tocó la china al callejón de Santo Domingo y Parque de Capuchinos, incluida la Plaza del Caballo sumando esta vez once días. Las protestas emanaron desde los propios medios de comunicación.

¿El gran protagonista del domingo 1 y el lunes de junio de 1975? El Jerez Industrial. En el Estadio Domecq. Tres a cero… y ascenso. A tercera. Retorno a la categoría nacional. Como culminación de una extraordinaria campaña y, por consiguiente, de una temporada en la que todos los futbolistas de las rayitas blancas y azules sudaron la camiseta, se dejaron el todo por el todo en el césped, cultivaron un fútbol fino y a la vez sobrado de pundonor. El encuentro, contra el Motril, fue prodigo en incidencias (léase, por ejemplo, cuatro expulsados). Vega, Orúe y Paquito materializaron el triunfo. La alineación del Industrial: Villalba, Mateo, Félix, Romualdo, Contreras, Reina Aroca, Antonio Vega, Villalustre, Juanito, Paquito y Juan Manuel Queijo. En la mediación de la primera mitad sería sustituido Antonio Vega por Carlos Orúe. Tras un encontronazo con Armas, Vega presentó una brecha enorme en la ceja derecha. La afición industrialista desde el primer momento se entregó incondicionalmente. El entusiasmo se desbordó. Los jugadores del Jerez Industrial fueron considerados -con todos los honores- unos auténticos jabatos.

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