Crónica personal

Pilar Cernuda

Óscar Puente, incapaz de arreglar nada

05 de febrero 2026 - 03:06

Al ministro de Transportes se le da muy bien echar las culpas a los demás de todo lo malo que le ocurre, pero es incapaz de demostrar que está a la altura de lo que se exige a un miembro del Gobierno: capacidad de gestión, conocimiento de la tarea, asunción de responsabilidades… y encontrar soluciones para los problemas que produce la falta de profesionalidad.

Han pasado tres semanas desde el terrible accidente de Adamuz, y el que causó la muerte en Cataluña a un maquinista que chocó contra un muro derrumbado, y la circulación ferroviaria en España es un absoluto desastre. Ni siquiera ha podido Óscar Puente llegar a un acuerdo con los sindicatos del sector ferroviario que tienen convocada una huelga para los próximos días. Ni tampoco poner parches al caos del transporte español: siguen cortadas importantes líneas de ferrocarril, sin fecha para estar operativas. Es imposible alquilar un coche, el precio de los vuelos se ha triplicado y cuadruplicado sin medidas del Gobierno para mantener las tarifas, los autobuses tienen lista de espera para los billetes y centenares de estafadores se han incrustado en grupos de wasaps para ofrecer coches compartidos… que dejan de existir cuando se paga una reserva.

Todo esto, que es de dominio público y desespera a media población española, parece que no lo conoce el Gobierno. Y si lo conoce, actúa con absoluta indiferencia. Cualquier gobernante serio habría creado una red alternativa de autobuses o una red de taxis a cuenta del Gobierno… Lo que fuera, pero algo. Con el agravante de que siguen sin conocerse las causas exactas del accidente, y se descubre ahora que maquinistas, responsables de mantenimiento e interventores de vagones llevaban mucho tiempo denunciando el déficit de personal y de medios, y alertando sobre la situación de las vías.

Ante ese desastre de gestión, Óscar Puente busca culpables. Cualquiera menos él. Y cualquiera excepto el Gobierno catalán, que sufre la situación de sus cercanías. El responsable de todos los males es el PP.

El PSOE va a cumplir ocho años de gobierno, tiempo más que suficiente para que un equipo eficaz hubiera tomado decisiones para paliar los problemas que hubiera detectado. Pero la culpa es de quienes gobernaron antes de que llegara Pedro Sánchez. Los contratos de mantenimiento los ha firmado este Gobierno, y este Gobierno ha colocado en cargos de responsabilidad a los más afines ideológicamente, no a los mejores profesionales, que por otra parte abundan en el ministerio de Puente. En el afán de ver enemigos en todas partes, y culpables, y traidores, y difamadores, el Gobierno intenta incluso desacreditar al presidente de la comisión de investigación sobre la tragedia de Adamuz, un hombre considerado en Europa el mayor experto en investigación de accidentes de ferrocarril. Por mucho menos han caído gobiernos. Aquí ni se toca al ministro.

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