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Por si acaso

Pablo Gutiérrez-Alviz

pga@grupojoly.com

El tonto del pueblo

Rita, que se hizo la tonta en el juicio, no es tonta, aunque en la capilla universitaria actuara casi como el tonto del pueblo

Recuerdo que con nueve años de edad fui testigo de una sórdida escena en el Santuario de una pequeña localidad de la costa andaluza. Antes de comenzar la misa dominical, el tonto del pueblo se dirigió al altar y desde allí, blasfemó e insultó a los feligreses mientras se tocaba sus genitales. Cuando lo estaban sacando de la iglesia, pude oír como alguien decía:

-Un acto de profanación pero el pobre es un incapaz, no sabe lo que hace.

En 2011, Rita Maestre junto a unas compañeras, sabedoras de lo que hacían, entraron en la Capilla del Campus de Somosaguas y en presencia de los estudiantes que estaban rezando, rodearon el altar y leyeron un manifiesto contra la Iglesia católica. Terminada la lectura, algunas enseñaron sus tetas, y la hoy concejal solo se quitó la camiseta quedándose en sujetador. Luego se marcharon gritando consignas soeces.

Estos hechos probados sirvieron para que la magistrada del Juzgado número seis de lo Penal de Madrid condenara a dicha señorita como autora de un delito contra los sentimientos religiosos a la pena de una multa de doce meses. Y el viernes pasado, una Sección de la Audiencia Provincial de Madrid aceptando literalmente el mismo relato de los acontecimientos, la ha absuelto.

El ponente de la sentencia, aficionado a la magia, empieza menospreciando la importancia de los hechos, que son muy inferiores a los que a diario juzga su Sala, y afirma que la única relevancia del caso procede de la condición mediática de la "podemita". A continuación, este mago del Derecho, establece que la profanación requiere un acto físico, violento, directo y vejatorio sobre objetos sagrados, y que no basta lo que califica como una simple falta de respeto o una contravención a las normas usuales de vestimenta en una iglesia, máxime cuando no se estaba celebrando un acto religioso. Y se saca de la chistera que, por tanto, solo ha sido una profanación virtual o "gestual". En el futuro, este delito exigiría actos sacrílegos de extrema violencia principalmente durante la misa o el oficio de cualquier Confesión.

Rita, que se hizo la tonta durante el juicio, no tiene un pelo de tonta, aunque en la Capilla universitaria actuara casi como el tonto del pueblo. A muchos ciudadanos se nos ha quedado cara de tontos y bastantes han perdido la fe .Pero solo en la Justicia.

Pd: Feliz Navidad y Año Nuevo. Hasta mediados de enero (D.m.).

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