El balcón

La vacuna no es una cerveza

Como si fuese la vieja censura de la dictadura, AstraZeneca ha sido catalogada "para mayores con reparo"

En una tertulia digital a través de Zoom, unos amigos bromean sobre si prefieren la Pfizer, la AstraZeneca o la Moderna. Uno de ellos afirma que a él la que le gusta es Cruzcampo y hay quienes se apuntan a Alhambra o a Victoria. La rivalidad regional de la cerveza es motivo de chanza. Pero si se habla de vacunas, queda en el ambiente cierta inquietud con AstraZeneca. Incluso la semana pasada, tras confirmar la Agencia Europea del Medicamento que se producían casos muy raros de trombosis con este antígeno, en Andalucía hubo un rechazo puntual del 20% entre los convocados para la primera dosis de AZ.

La sobreinformación acerca de esta vacuna y la alarma creada son una secuela de la tensa situación anímica de la población. Pero a lo que hay que tenerle miedo es al virus, no al remedio. Si se vacunase -es una hipótesis- a los 47,3 millones de habitantes de España, estaría todo el mundo inmunizado y se pondría en riesgo a unas 35 personas. Pero esa es precisamente la media de muertos por Covid que tenemos a diario en el país; hubo 256 fallecidos por el virus la última semana.

Hay otro aspecto que no cabe desdeñar; las dos vacunas puestas en entredicho son las más baratas. No existen listas oficiales de precios, pero la secretaria de Estado belga de Presupuesto y Consumidores puso un tuit hace semanas con una tabla: AstraZeneca costaba 1,78 euros; Janssen con una sola dosis 7,09; Pfizer 12 y Moderna 15,02. En otras cuentas la rusa salía igual que la Janssen y la china cinco veces más. Aquí hay una batalla comercial, con unos beneficios previstos de Pfizer este año de 18.000 millones de dólares.

Se tiende a culpar a los políticos de estas incertidumbres. Ellos mismos se contradicen entre sí. El PP de Moreno cierra bares a las 20:00 y el de Ayuso quiere barra libre. Pero es difícil pedir explicaciones a las autoridades cuando no tienen instrucciones precisas de los científicos. Sin certezas técnicas los políticos, para tomar decisiones, liman por arriba y por abajo hasta llegar a situaciones ridículas. Decretan que una vacuna es para mayores de 60 y menores de 65. Como si fuese la vieja censura de la dictadura: "para mayores con reparos".

Sigamos bebiendo la cerveza que nos guste más y dejemos a los servicios de salud que nos pongan la vacuna más conveniente. Será miles de veces más seguro que exponerse a enfermar y morir víctimas de una especie criminal de gripe llamada Covid.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios