Causa criminal

La pareja de la mujer encontrada en un contenedor de O Porriño, en el punto de mira

Coche de la Guardia Civil

Coche de la Guardia Civil

A Judith la encontraron sin vida el pasado jueves tras un contenedor de una zona industrial de O Porriño, en Pontevedra. Quien la halló fue un transportista que pasaba por la zona y se bajó del coche para hablar por teléfono. Tras los primeros estudios al cuerpo de la víctima los investigadores pudieron comprobar que la mujer tenía restos de tela en la boca.

Más tarde se confirmaría que habría muerto por asfixia y que se trataba de una vecina de Vigo de 37 años a la que se le había perdido la pista unos días antes. La investigación del caso continúa abierta y aunque no se descarta ninguna hipótesis hay dos que cogen fuerza: que Judith hubiera tenido alguna desavenencia con un cliente (era trabajadora sexual) o que su exnovio, condenado por violencia machista y al que había denunciado, esté detrás de su muerte.

Esta última teoría ha cogido fuerza puesto que el hombre desapareció poco después de que lo hiciera Judith y aunque la Guardia Civil lo esté buscando no se sabe nada de él por el momento.

La autopsia

La autopsia confirmó que la causa de la muerte fue la asfixia. La mujer fue hallada con un paño tipo bayeta o similar a las que se suelen llevar en los coches para limpiar el salpicadero en la boca, si bien presentaba otras heridasque no se habían visto en la primera inspección del cuerpo. Se trata de hematomas en el cuello y brazos que evidencian un forcejeo entre ambos.

La víctima era una mujer menuda, con un peso que rondaba los 40 kilos, por lo que pudo ser fácilmente inmovilizada por el agresor, aunque las señales de su cuerpo indican que ella intentó defenderse. Todo apunta a que el homicida intentó estrangularla para finalmente asfixiarla con el trapo que introdujo en su boca.

Otra de las informaciones que ha podido revelar la investigación tiene como protagonista el lugar donde fue hallado el cadáver, casi cinco días después de su desaparición. Las pistas recabadas en este escenario parecen indicar que fue ahí donde se produjo la muerte de la mujer.Aunque se trate de una carretera abierta, no está a la vista de los conductores, ya que el cuerpo de Judith estaba junto a un muro de piedra detrás de un contenedor de basura.

 El frío que hizo en Porriño la semana pasada pudo favorecer la conservación del cadáver y que este se encontrase durante días en el mismo punto en el que fue localizado la tarde noche del jueves 23 de noviembre, sin signos de descomposición.

La pareja de Judith es un hombre de 44 años, de origen extranjero, que acumula un historial delictivo en su país. La mujer, que tenía una hija menor de edad, había sido víctima en tres ocasiones de violencia machista, hechos que motivaron la apertura de otros tantos expedientes en el Sistema VioGén, el último de forma reciente en relación con el hombre al que se busca y por el que se le aplicó una protección policial que estaba vigente hasta marzo de 2024, si bien, según las fuentes consultadas, el seguimiento cesó porque la víctima no contestaba a las llamadas de los agentes.

En todo caso, diversas fuentes señalan que en este momento no hay nada concluyente sobre la autoría del crimen, que permanecen todas las líneas de investigación abiertas.

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