Xerez DFC-UD Los Barrios Dececpción mayúscula en Chapín (0-0)

  • Los azulinos acusan su falta de gol y no pueden con un rival sólido y contundente que juega veinte minutos con diez

  • Los de Tébar, expulsado, se colocan séptimos a dos puntos del cuarto, que ahora es el Betis Deportivo

Durante los más de noventa minutos de partido saltaron chispas en el campo. Durante los más de noventa minutos de partido saltaron chispas en el campo.

Durante los más de noventa minutos de partido saltaron chispas en el campo. / Pascual

Decepción mayúscula en Chapín. El Xerez DFC no pasó del empate a cero ante Los Barrios en un partido intenso, con mucha emoción, pocas pero buenas oportunidades y escaso fútbol. Había demasiado en juego. 

Los azulinos necesitaban ganar para seguir dependiendo de sí mismos y recuperar la cuarta plaza. Sólo sumaron un punto y ahora son séptimos, a dos del cuarto, que es Betis Deportivo con 73. Lo peor es que ahora hay un equipo más implicado. El Algeciras también se ha metido de lleno en la pelea y le tiene ganado el golaveraje.

García Tébar modificó de salida su once respecto al de Cádiz. El manchego apostó por un 1-4-4-2 y dejó en el banquillo a dos jugadores habituales en defensa. Joaqui y Juan Gómez se cayeron de la alineación titular en favor de Rodri y Javi Tamayo. Con la entrada de los dos ex del Guada, Rodri y Lafarge se colocaron como centrales. Con Alberto Heredia en el lateral derecho y Marcelo en el izquierdo. Adri Rodríguez y Álex Colorado ocuparon la medular, con Antonio Jesús y Bello escorados a las bandas y los 'Javis' arriba.

El encuentro comenzó eléctrico. Los dos equipos sabían lo que se jugaban y ambos salieron a por el choque, cada uno con sus armas. Los azulinos, empujados por una afición que no paró de rugir desde el minuto uno, intentaban llegar con balones para Bello, Casares y Tamayo, mientras que los gualdiverdes buscaban a Alan, que se marcó un partidazo, Javi Forján o Goma.

Con el paso de los minutos, la tensión y las imprecisiones se abrieron paso en un partido que se ralentizó con un juego más lento, con interrupciones y sin oportunidades. Zamora intervino por primera vez demostrando sus reflejos para repeler un tiro de Antonio Jesús abajo (23').

En apenas un minuto, el choque se volvió loco. Casares reclamó un penalti por agarrón (24') y Los Barrios montó una contra que no terminó en gol porque apareció Flere. Realizó dos paradones de portero de balonmano. Primero a Guti, que le había encarado solo, y luego a Alan, que recogió el rechace. El balón suelto en la frontal del área lo mandó alto Mario. Intercambio de golpes para animar la tarde y a la grada, que seguía entregada.

Con todo por decidir se marcharon los equipos a la caseta y con los xerecistas todavía con el susto en el cuerpo por la doble oportunidad de los barreños. Las piernas pesaban en una situación extrema.

Tras el paso por vestuario, los mismos protagonistas tenían que confeccionar el guión definitivo. El primero en escribir el capítulo más destacado fue el Xerez DFC por partida doble, primero con una falta botada por Bello que se paseó por el área y no encontró rematador y luego con un derechazo de Marcelo que se estrelló en el palo derecho de la meta defendida por Zamora. Lo intentó en una bonita jugada personal y no lo consiguió de milagro (54').

En el 65', tras un par de desajustes defensivos, Alan tuvo una buena acción pero su remate se estrelló en Lafarge y en el 75' repitió y esta vez su lanzamiento lo detuvo Flere. Ya su equipo se había quedado con diez por la expulsión del capitán Mario por doble amarilla (69').

Los dos entrenadores habían movido banquillo. Tébar se la jugó con Gallardo y Manu Heredia y por protestar duna falta fue expulsado también (76'). Las pulsaciones sobre el terreno de juego subían y la tensión se mascaba.

El Xerez DFC, en superioridad, buscaba la meta de Zamora más con corazón que cabeza y Los Barrios sufría pero se sentía cómodo en esa situación. Los nervios conducían a los jerezanos a tomar decisiones erróneas y a caer en las armas visitantes. Heredia buscó la meta de Zamora con un tiro flojo (84').

Los últimos minutos fueron frustrantes y desesperantes. No se jugó. El Xerez DFC quería pero no podía, mientras que la escuadra de Carlos Ríos, solidaria y segura, se defendía como gato panza arriba y perdía tiempo por todo. Juan Gómez, en el último suspiro, remató alto de cabeza por poco un centro de Bello. Ahí acabaron las ilusiones azulinas de romper las tablas y de sumar tres puntos que hubiesen sido de oro.

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