Un mito convertido en atracción

60 años de la primera ascensión al Everest que protagonizó el neozelandés Ed Hillary Ahora se organizan excursiones a la cima del mundo por una generosa suma de dinero

Edmund Hillary -izquierda- y su sherpa Tenzing Norgay -derecha- miran el techo del mundo antes de acometer la ascensión al Everest en 1953.
Efe Madrid

30 de mayo 2013 - 05:02

Nueva Zelanda conmemora el 60 aniversario de la hazaña del expedicionario Ed Hillary, quien junto al sherpa Tenzing Norgay, coronó por primera vez la cima del monte Everest, el más alto del mundo. Estos dos integrantes de la expedición británica otearon por unos 15 minutos el horizonte desde el punto del planeta que está a mayor altura, la cumbre del Everest, de 8.848 metros. La hazaña se ve en los tiempos actuales desde otra perspectiva. Hoy en día existen excursiones comerciales que por una genorsa suma te llevan a la cima del mundo, un Everest que ni mucho menos es la montaña con mayor dificultad para escalar. Se calcula que durante el último año unos 500 escaladores pertenecientes a excursiones turísticas han podido hollar su cima, rompiendo el mito de una montaña inaccesible hasta 1953.

Hillary y Norgay entraron en la historia al abrir un camino que, desde entonces, han recorrido los cerca de 6.200 montañeros que han pisado la cumbre del Everest, mientras unos 230 se han dejado la vida en esta montaña.

Aquel escalador neozelandés de 33 años integrado en la expedición británica se felicitó de haber sido el primero en alcanzar la cima cuando tras descender se abrazó a su compatriota George Lowe, miembro del equipo de apoyo a la pareja.

El escritor y documentalista Tom Scott, quien pasó mucho tiempo al lado de Hillary, dijo que a pesar de que los británicos querían que uno de los suyos conquistara el Everest éstos "no tuvieron otra opción que la de dejar que lo hiciera aquel chico desgarbado del sur de Auckland". "Estoy absolutamente convencido de que si Ed Hillary no hubiera sido miembro de la expedición de 1953 no se habría podido escalar la montaña ese año", comentó Scott a la cadena neozelandesa TVNZ.

Al hablar del héroe nacional cuyo rostro aparece en los billetes neozelandeses de cinco dólares, Scott asegura que Hillary consiguió llegar a la cima gracias a "su determinación e increíble fortaleza física".

La hazaña de Hillary ha sido recordada también en la Antártida, el territorio escenario de numerosas expediciones neozelandesas. La directora de la misión neozelandesa de invierno en la Antártida, Becky Goodsell, y el subdirector, Mike Rowe, colocaron una bandera de su país en el llamado Crater Hill, punto cercano a la base Scott, donde en esta época del año el termómetro marca temperaturas de 42 grados bajo cero.

Ambos portaban un hacha de hielo que fue firmada por el fallecido explorador neozelandés, quien ascendió hasta la cima de Crater Hill cuando formó parte de la Expedición Trans-Antártica de la Commonwealth, que en 1958 se convirtió en la tercera en alcanzar el Polo Sur por tierra. Antes lo hicieron las expediciones de Roald Amundsen en 1911 y de Robert Scott en 1912.

Además de un hombre seducido por la aventura, Hillary, a quien la revista Time señaló como uno de los cien personajes más influyentes del siglo XX, realizó una intensa labor humanitaria en Nepal.

Tras alcanzar la cima del Everest, Hillary creó una fundación que ha construido dos hospitales 27 escuelas y ha ayudado a preservar la cultura local. A pesar de este legado, "hay mucho que hacer", dijo la hija del expedicionario, Sarah Hillary, al admitir que durante largo tiempo no estuvo interesada en la hazaña de su padre.

No hay comentarios

Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último