Reportaje

Casetas con mucha personalidad

  • La decoración de las casetas del Real está basada en la idiosincracia de la organización que les da nombre. Las muestras son variopintas y no todas guardan un estilo tradicional.

Dar un paseo por el Real de la Feria del Caballo es poder disfrutar de miles de flores en primavera. Todo el que llega al Parque González Hontoria está preparado para que su paladar disfrute del maridaje de un buen jerez con los alimentos de la tierra, pero gusto y olfato no son los únicos sentidos que destacan, la vista también disfruta. Las casetas son auténticas obras de arte al aire libre que cada año sorprenden a propios y extraños con su personalidad.

Las hay más originales; más presentables; más vanguardistas; más tradicionales; más jerezanas; más xerecistas -como las de los Veteranos del Xerez o el Xerez Deportivo FC-; más andaluzas; o incluso londinenses y suecas -ahí está la de Ikea, levantada con materiales puestos a la venta en las tiendas de la marca escandinava-. Tanto por fuera como por dentro, las casetas que componen el Real muestran un poco la idiosincracia de la organización que le da nombre: hermandades, equipos de fútbol, medios de comunicación, particulares, bodegas... Hay para elegir todo tipo de diseños y cada cual con su personalización.

El sol embotellado de Andalucía está, como no podía ser de otra forma, muy presente en el Real de Jerez, ciudad del vino. En estos días los sombreros de ala ancha jerezano toman la caseta de González Byass, la cual ha recibido multitud de premios a lo largo de los años gracias a su diseño. Beatriz Vergara ha sido en esta ocasión la encargada de dar forma a un lugar que presenta sus lámparas en forma del tradicional sombrero de la firma bodeguera. Detrás de la barra hay algunas botellas de Tío Pepe que con el encendido de las luces se ven en tres dimensiones.

Las cofradías que durante la Semana Santa realizan estación de penitencia a la Santa Iglesia Catedral, por su parte, tienen en la feria otros siete días importantes -aunque no hay comparación con la Semana Mayor, por supuesto-. Todas las hermandades presentes en el Real tienden a decorar las que durante esta semana son 'sus casas' con elementos que recuerdan a su paso por las calles. Casi siempre, el color que reina en las telas de la caseta va en consonancia con el de la túnica que visten los nazarenos el día de procesión. Así ocurre, por ejemplo, en el Soberano Poder, aunque el aspecto feriante es un poco más morado que el mostrado por los hermanos en las calles de la barriada de La Granja. Pero no solo las que hacen 'carrera oficial' tienen su hueco. Por ejemplo, la hermandad de La Entrega, de Guadalcacín, decora con lunares sus paredes. Llevan tres años en el Real y la Junta de Gobierno casi siempre elige el mismo estilo para decorarla: su Nazareno y Nuestra Señora de Los Ángeles presiden la caseta detrás de la barra.

Dentro del capítulo de casetas particulares, las modalidades son variopintas. Los Pollitos, otra de las grandes vencedoras del concurso de casetas años atrás, ha decorado su interior un año más con un estilo muy jerezano. "La elaboración que hemos llevado a cabo es muy sencilla. Otros años la hemos hecho más elaborada, pero con la crisis el presupuesto que tenemos es este. Lo estamos elaborando lo más sencilla y coqueta posible para que guste", señala Clemente Barro, su decorador, que deja claro el estilo que ha querido hacer imperar: "Esto está representado como el estilo de un casco de bodega con tres puntas. Más sencillita que otros años años atrás, con sus flores y sus jarrones que recuerdan a un patio cordobés".

Pero no solo imperará la jerezanía y el toque andaluz en el Real del González Hontoria. El desierto también tendrá su lugar. El calor y la arena las ponen la tierra, pero la caseta Asociación Amistad del Pueblo Saharaui pone su granito y acerca África y Andalucía en una barraca en la que todo se rodea de tonalidades camel. La intención es traer el espíritu de allí. Las lámparas y las paredes dan el ambiente, la carta lo confirma: los nombres de los platos llevan nombres como la 'Melfita', los 'camellitos' o el 'Saharazo'. Pero, no se asusten, si algo tiene de jerezana la caseta es la comida, que a pesar de sus seudónimos es la tradicional en cualquier módulo del Real.

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