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el reportaje

Veinte años exportando Jerez en Alemania

Durante casi veinte años, la revista alemana Anda! ha sido uno de los medios que mayor cobertura ha dado al Festival de Jerez. Desde sus inicios, a final de la década de los noventa, ha ofrecido especial protagonismo a la muestra, en gran parte gracias al apoyo de su fundador, Oliver Fanke (Paderborn, 1967-2015).

Su ausencia ha sido una de las notas tristes de esta edición, pues este "enamorado del flamenco", como él mismo se autoproclamaba en una entrevista publicada en este Diario en el año 2000, había calado hondo entre los compañeros que habitualmente cubren la información del Festival, que sólo tienen palabras de elogio hacia su persona.

Cuenta Susanne Zellinger, la corresponsal de la revista en España, que su amor por flamenco "llegó en 1992 cuando vio un concierto de Vicente Amigo. Aquello le encantó tanto que fue como un flechazo. Cómo sería el impacto que al poco tiempo fundó, junto a un grupo de amigos, la revista Anda!".

A pesar de no conocer demasiado bien el idioma, su arrojo no le impidió plantarse en Jerez y tratar de contar todo lo que sucedía en la muestra. De hecho, cuentan sus amigos que tras hacer la primera entrevista al entonces director del Festival, Paco López, éste le dijo: "La próxima vez aprende un poco más el idioma".

Su amor por Jerez y el festival fue una constante desde el primer día, e incluso, como afirma en la entrevista anteriormente mencionada en el año 2000, recomienda "no sólo venir a aprender a los cursos, sino también convivir con los jerezanos". La revista, con veinte años de existencia, se convirtió, a partir de entonces, en el nexo de unión entre artistas y los festivales de flamenco que iban floreciendo en Alemania. "Siempre estaba en contacto con las academias y con todo tipo de festivales, y los artistas recurrían muchas veces a él para que les pusiera en contacto con las propuestas que iban saliendo".

"Oliver tenía una debilidad-apunta Susanne Zellinger-, y era que no sabía decir que no y eso a veces le comprometía demasiado".

Anda!, que actualmente es pieza clave del flamenco en toda Alemania cada mes, se convirtió "en la gran afición de Oliver, porque aparte de hacer la revista siempre tuvo que trabajar en otra cosa".

Para la periodista germana, su labor durante todo este tiempo "se ha reconocido en toda Alemania, y creo que también en Jerez y su festival, a los que adoraba".

Es más, su corresponsal asegura que "mucha gente de Alemania que ha venido a Jerez ha sido porque Oliver le insistía. La última ha sido Dorothee Schackow, directora del Festival de Düsseldorf, y ha quedado encantada".

"Cuando conocimos su fallecimiento las reacciones fueron muchísimas, pero tanto de Alemania como de España, la gente lo apreciaba muchísimo", continúa.

El fotógrafo Miguel Ángel González relata que "conocí a Oliver en el segundo festival y era un enamorado de esto, siempre lo defendió en su país". González que lo llamaba "hermano vikingo', valora "la gran labor que hizo en el Festival sobre todo en los primeros años, los más difíciles, era como un embajador en Alemania".

José Carlos Morales, responsable del Taller Flamenco de Sevilla, conoció a Oliver "en una Bienal de Sevilla hace veinte años y desde entonces siempre mantuvimos una buena relación, tanto profesional como de amistad".

Para él, "el flamenco debe estar agradecido porque ha estado siempre apoyándolo desde Alemania. Creo que el hecho de que haya tantos alemanes en el Festival de Jerez ha sido por su influencia. Además, hacer una revista de flamenco durante 20 años sin ayuda de ningún tipo, sólo con la publicidad y las suscripciones es una hazaña".

Entre las múltiples anécdotas que vivió en Jerez, José Carlos recuerda una "que me hizo mucha gracia y que refleja tal y cómo era Oliver. Durante un tiempo hubo en Jerez un tal Luis Oliver, y en muchas paredes se podía leer 'Oliver ratero, paga a tus obreros'. Él se hacía foto con sus empleados porque le hacía gracia ver su nombre, que se escribía igual. Era una persona, en cuanto a su carácter y su forma de ser muy poco alemán".

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