Jerez

Guiados por el corazón con el Santísimo Cristo de la Lanzada

  • Un grupo de afiliados a la ONCE portaron ayer, en la basílica del Carmen, al crucificado a su paso de salida

Momento del traslado del Santísimo Cristo de la Lanzada a su paso. Momento del traslado del Santísimo Cristo de la Lanzada a su paso.

Momento del traslado del Santísimo Cristo de la Lanzada a su paso. / pascual

Tras la misa celebrada ayer en la basílica del Carmen Coronada, se dio paso al vía crucis que los cofrades de la hermandad de la Lanzada celebran cada viernes de Cuaresma. Estaba previsto hacerlo con el Santísimo Cristo de la Lanzada, yendo hasta San Dionisio como se organizó el pasado año. Sin embargo, la delegación diocesana no vio oportuno que se llevara a cabo lo que sería el inicio de una serie de actividades programadas por la comunidad de religiosos carmelitas que van a celebrar este año los cincuenta años de la erección de la iglesia como templo basilical.

Una vez acabado el acto piadoso, entre la penumbra de la iglesia, comenzó el traslado del Santísimo Cristo de la Lanzada a su portentoso paso de salida. Una obra de Guzmán Bejarano que es una obra de arte en talla y concepción.

Este año, y tras haber tenido un primer contacto con personas invidentes en el besapiés del Cristo y el besamanos de la Virgen del Buen Fin, en un acuerdo llevado a cabo entre la cofradía y la ONCE, la junta de gobierno de la corporación aprobó que fuesen personas invidentes afiliadas a la organización nacional quienes portaran al crucificado del Carmen hasta su paso de salida.

Siete personas, entre las que se encontraba Cristino Ortuno, director de la oficina de la ONCE en nuestra ciudad, fueron los afortunados de guiar el camino del Señor hasta el canasto del paso. Llevaron a la imagen guiados, a un mismo tiempo, por los cofrades de la Lanzada en un acto sincero, solidario y, sobre todo, muy emotivo. Justo en el momento en el que la imagen ya era izada para subir al paso, se rezaron las letanías de la Cruz, habiéndose anteriormente rezado las cinco estaciones de las llagas de Cristo.

Ángel Hortas, con su órgano, interpretó las coplas de la cofradía para sus cultos y la iglesia, en penumbra, acogió a gran numero de cofrades y devotos.

Una actividad digna de resaltar. Por su originalidad y por la gran solidaridad que ha nacido entre la cofradía del Jueves Santo y la asociación nacional de ciegos que tanto hace por los invidentes en nuestro país.

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