Leer en inglés… a la fuerza
EDUCACIÓN
Vaya por delante que comparto la necesidad de aprender a hablar, leer y escribir inglés como una competencia fundamental para nuestros días y cada vez más necesaria. Vaya por delante que, con reservas, comparto la opinión de la conveniencia de centros bilingües. Y también que el inglés es un idioma bien extendido que nos va a dar muchas oportunidades en la vida el dominarlo.
Pero, y ahora viene el pero, una cosa es lo anterior y otra que el inglés vaya sustituyendo al español. Que todo el mundo esté obligado a manejar un importante vocabulario en inglés, que no tenga acceso a determinada información o a parte de ella porque el mensaje que se le da tiene palabras en este idioma, supone una aculturización importante. Si a la crisis económica le sumamos la crisis cultural, ¿qué nos queda?
Sabemos que un buen nivel de competencia lectora no se puede limitar a comprender textos narrativos, a ser buenos y buenas lectores de novelas. Cada vez es más necesario poner en el punto de mira la lectura de textos discontinuos, esos que nos rodean, que nos dan tantas pistas del mundo, que nos dicen qué hacer, qué podemos hacer, y cómo se pueden hacer las cosas… o no. Es decir, son mensajes donde nuestra capacidad lectora desde la decodificación a la actitud crítica, pasando por tener claro el objetivo de lectura que perseguimos y no dejarnos desviar, tiene que ser la más alta. Y en este sentido hay que observar la presencia de vocablos en inglés (preferentemente) y sus intenciones.
Ni que decir tiene que no me refiero a aquellas palabras que son códigos internacionales (stop) o convenciones que no conviene traducir (página web). Y eso que en el campo de la ciencia no se han achicado y en vez de admitir AIDS o UFO tenemos las palabras sida y ovni perfectamente españolas.
Pero no, voy a hablar de términos más o menos discutibles, sino de invasiones flagrantes que suponen una intencionalidad. Basta con fijarse en una interrupción de una película por los anuncios ("spots" publicitarios) y podemos leer en pantalla, rotulado o en los productos anunciados, cosas como "Vanish Oxi-action", Barcelona World Race, Dale al pause,… o incluso el anuncio de Ford Fiesta entero en inglés con subtítulos.
¿Son mejores los productos for men que los que son para hombres? ¿Las colonias si son susurradas en otro idioma ya pueden costar más caras? ¿Hay que sacrificar a Aladino a favor de Aladdin? ¿Es mejor lo que venden en Zara home que en Vistahogar?
José García Oliva. Especialista en literatura infantil y juvenil.
No hay comentarios