Javier López Menacho sacia la sed creativa de Jerez e impulsa con éxito varios talleres de escritura

El escritor regresa a su tierra natal y responde a la "fuerza literaria" de la ciudad con la creación de tres cursos, con el respaldo además de entidades culturales

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El escritor Javier López Menacho. / Manuel Aranda

Sus sospechas eran ciertas: en Jerez hay interés por la creación literaria. El escritor Javier López Menacho (Jerez, 1982) regresa a su tierra natal con la firme intención de ofrecer lo que él no encontró cuando era joven. Para él, volver a las raíces tiene dos significados: "uno, un poco círculo vital, es decir, mis padres se hacen mayores y yo quiero estar con ellos, digamos, en su vejez. Y, por otro lado, tiene algo de material, es decir, la vida aquí es más barata. Y hay otro tipo de vida, la vida aquí es más lenta. Y yo quería vivir una vida más lenta y más barata. Y con mi familia cerca".

De esta forma, Menacho ha intentado trasladar a Jerez el tipo de vida que tenía, que era muy orientada a la literatura. "Y la gente me decía, "no, Jerez es un hoyo, va a ser imposible hacer cosas". Y la realidad es que eso no es verdad, no es cierto. Yo he vuelto, he empezado a desarrollar proyectos creativos literarios y casi todos los actores y actrices de la cultura jerezana me han abierto las puertas. Por tanto, esa idea de que no podemos tener infraestructuras propias ni iniciativas propias se ha desmontado por sí sola. En Jerez pasan un montón de cosas todas las semanas que tienen que ver con la literatura. Eso a mí me ha dado bastante alegría".

El espíritu de estas propuestas literarias de Menacho tienen su origen en su juventud. "Cuando vivía en Jerez, era joven, no tenía con quien escribir, un grupo, una comunidad, cuya inquietud fuera la literatura. Quizás lo hubo, pero puede que por la inconsciencia de la juventud yo no lo conocí. Entonces, me marché porque yo lo que quería era escribir. Y ahora, al volver me dije, pues ese grupo que yo no tenía o no descubrí cuando era joven, lo quiero impulsar y quiero que el talento joven, o no tan joven, que haya en Jerez, que quiera escribir relatos, novelas, poesía, escribir proyectos, tenga un espacio para hacerlo. Ese era mi objetivo".

Durante estos años fuera de Jerez, Menacho ha adquirido experiencia "formándome en Creación Literaria en Barcelona y dando clases en la Escuela Selecta de Escritura en Valencia, de Bárbara Blasco y Kike Parra. Además, he publicado varios libros, por lo que al fin me sentí legitimado para ofrecer cursos de escritura con total garantías. Ideé una estructura que mezcla teoría narrativa con ejercicios prácticos en forma de talleres-cursos de unos meses, de manera que cada alumno se fuera con un buen puñado de textos. Y me lancé a organizarlos sin conocer muy bien la respuesta que íbamos a tener. Y todo fueron puertas abiertas. Así que comencé a tejer redes y pronto surgieron oportunidades. La Fundación Caballero Bonald acogió un par de mis charlas sobre creación literaria, el Ateneo de Jerez me abrió sus puertas con gran generosidad, y finalmente, el centro social La Yerbabuena y el Centro Paloma Mariscal. La respuesta ha sido maravillosa". 

Así que, quien quiera aprender a escribir o a desarrollarse en torno a la escritura en Jerez ya tiene tres lugares.

- Los lunes, escritura creativa, en La Yerbabuena de 17 a 19 horas.

- Los martes, curso de relato en el Ateneo de Jerez, de 17:30 a 19:30 horas.

- Y los jueves, escritura creativa en el Centro Paloma Mariscal, de 11 a 13 horas. 

Más información en: elespaciorelatado@gmail.com, Ateneo de Jerez o Centro Paloma Mariscal.

"La conclusión que saco es que en Jerez hay fuerza literaria, que hay gente que quiere escribir, como en todos los sitios, y que se puede crear un espacio para que las personas que tenga un proyecto pues le den forma, ya sea una biografía, cuentos o aprender simplemente técnicas narrativas. Es verdad que estos espacios existían antes, pero por lo que sea, han ido desapareciendo y Jerez necesitaba tenerlos".

Tras vivir en Barcelona 10 años y 4 en Valencia, López Menacho combina varias facetas ahora en su regreso a Jerez: la escritura, la formación literaria y la comunicación y marketing para empresas, pero siempre con la intención de dedicarse al máximo a la literatura, "algo que paradójicamente estoy consiguiendo más en Jerez que en Valencia y Barcelona. Es algo como muy extraño, que yo no esperaba. Pero lo cierto es que hoy en día me dedico más a dar clases y a corregir manuscritos de lo que me he dedicado nunca".

¿Habría que dejar de decir que Jerez es un hoyo, no? "Claro. Para empezar, por mí mismo, porque yo he colaborado en ese discurso por desconocimiento. Es una mentalidad un poco de superioridad moral o condescendencia del que se va y habla sin saber. En mi mundo idílico lo que me gustaría es que Jerez tuviera más industria editorial, una escuela literaria propiamente dicha y que el talento no se tenga que ir. De hecho, las últimas ferias del libro están siendo el resultado de algo que existe, que es que la gente quiere leer y quiere escribir. Hay una comunidad lectora muy grande, fundamentalmente formada por mujeres, que son las que soportan la industria literaria de este país. Pero también hay una gran comunidad de escritores y escritoras que aquí no encuentran, digamos, una fortaleza industrial. Es decir, hay muy pocas editoriales, y esas personas que quieren publicar pues entonces se suelen ir o, peor, se suelen frustrar, que es lo más habitual. Una ciudad como Jerez con 215.000 habitantes alberga historias que merecen ser contadas y escritores que quieren hacer piña".

Nuevo libro a la vista

Javier López Menacho ha recibido una beca del Ministerio de Cultura a través de la que va a desarrollar la historia de las dedicatorias. "¿Por qué se dedican libros? Comienzan a dedicarse libros buscando mecenazgo. Es decir, por ejemplo, Cervantes buscaba mecenazgos; la dedicatoria del Quijote, lo que busca es un mecenazgo. Las primeras dedicatorias datan de los griegos y los romanos, pero con el romanticismo, la dedicatoria cambia y empieza a mutar hacia algo sentimental, a una especie de conexión privada entre el lector o el dedicatario y el dedicador. Entonces, yo lo que quiero hacer, y tengo un año para ello, es un recorrido desde que empiezan hasta hoy, que ya se dedican libros por Amazon. De hecho, el récord Guinness de dedicatorias lo tiene un autor español. El fondo de este libro es que para mí las dedicatorias son el pegamento y nexo entre los libros y los lectores. Es como una especie de pasadizo que conecta la historia de los libros. Me parecía muy bonito, lo mandé y salió".

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