Marco de Jerez

La vendimia encara sus últimos días con casi un 4% más de producción

  • A día de hoy se han recogido 55,1 millones de kilos aunque desde el Consejo Regulador no se espera llegar a los 60

  • Pese a todo, será una cosecha corta por tercer año consecutivo

Una imagen de varios vendimiadores en un pago jerezano.

Una imagen de varios vendimiadores en un pago jerezano. / Vanesa Lobo

La vendimia más temprana que se recuerda, la de 2021, está a punto de finalizar. Después de varias semanas de duro trabajo, concretamente desde el pasado 2 de agosto, cuando comenzaron a vendimiarse los primeros pagos de interior, son muchas las bodegas y cooperativas (la Cooperativa Las Angustias o CoviJerez, la más grande de la zona, finalizó el pasado viernes) que han cerrado ya sus lagares en el Marco de Jerez.

No obstante, todavía hay algunas zonas de la costa, concretamente de Chipiona, Sanlúcar y Chiclana (donde hay pagos de uva moscatel, palomino y Pedro Ximénez), que se encuentran en la última fase de la recolección.

Hasta el pasado viernes, fecha del último informe, el Consejo Regulador del Vino y el Brandy de Jerez ha acumulado 55 millones de kilos de uvas molturados, con un total de 31 lagares en funcionamiento, repartidos entre Jerez, Sanlúcar, Chipiona, Chiclana, Trebujena, El Puerto, Rota y Lebrija. Dicho informe recoge también que la media de grados baumé era de 11,48.

Sobre esta cifra, a falta de unos pocos días para cerrar definitivamente la vendimia, César Saldaña, director del Consejo Regulador, reconoce que “la producción ha sido mejor que el año pasado”, si bien considera que “difícilmente vamos a llegar a los 60 millones de kilos. Aunque siempre en estos últimos días hay un chorreo, pero creo que sea suficiente”, apunta.

La cifra es ligeramente superior a la de 2020, un año especialmente complicado por los problemas con la salud de la uva, que se cerró con 53,4 millones de kilos, y va a estar muy cerca de los 57,3 kilos que se recogieron un año antes, en 2019.

Lamentablemente, las previsiones iniciales, que cifraban el aumento de la cosecha en torno al 10 o 15 por ciento, no se han cumplido y por tercer año consecutivo, la vendimia se antoja algo corta.

Precisamente en el tema de la producción “ha habido bastante disparidad”, tal y como reconoce Luis Mateos, gerente propietario de Vara y Pulgar, quien asegura que “muchos cooperativistas han aumentado su producción en torno al 20%”, sin embargo, “algunos viticultores independientes y algunas bodegas han reducido cifras con respecto a la campaña pasada”.

Donde no hay ningún tipo de dudas es en la calidad de la uva, que ha sido el factor más común en esta campaña, que venía precedido por un año malo.

En este sentido, César Saldaña admite que en términos generales “ha sido año con una calidad buena. Siempre lo decimos, pero este año concretamente ha habido un gran buen equilibrio entre grados y acidez, hay un nivel de sanidad importante y la maduración ha sido muy suave”.

Hay que tener en cuenta, tal y como reconoce el director del Consejo, que “hemos tenido un verano relativamente suave, una primavera seca, pero un otoño y un invierno bastante lluviosos, que han permitido que la uva tuviese agua suficiente. Además, ha habido frecuentes rociadas nocturnas que han hecho que la planta se mantuviera hidratada desde la brotación”.

El único impedimento llegó hace escasamente dos semanas con la intensa ola de calor que afectó a todo el país y en especial al Marco de Jerez. “Esos golpes de calor han reducido un poquito la cantidad”, apunta César Saldaña, una circunstancia que “por contra, ha detenido algún brote de pudrición o algún problema que podría haber venido, sobre todo en la costa”.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios