Alfa Romeo actualiza el Tonale para convertir este 2026 en un año clave para él
Primer contacto
El Tonale actualizado ya está en los concesionarios. Su aportación más destacada llega con los retoques estéticos de la carrocería, mientras que su gama se modifica respecto al modelo lanzado en 2022: por un lado, cuenta con cuatro niveles de equipamiento, cinco si se incluye el Sport Veloce de comercialización temporal; por otro, varía la potencia de dos de sus opciones mecánicas.
Alfa Romeo viste con un nuevo traje a su modelo con más tirón comercial, el Tonale.
En 2025 el Junior fue el modelo de la gama Alfa que mantuvo a la marca en la senda de crecimiento respecto al año anterior: las 2.325 unidades matriculadas de ese SUV B supusieron casi un 71 por ciento del total de la marca, cuyo total sumó 3.284 matriculaciones, un 15,1 por ciento más que en 2024. Definitivamente, el último ejercicio fue, tal como lo define el director del Premium Cluster de Stellantis para Iberia, Ángel Luis Sánchez: "el año Junior".
Ahora, la marca pretende hacer de 2026 el año correspondiente al Tonale, su segundo modelo más vendido en el último ejercicio con 502 unidades -Stelvio y Giulia sumaron 459 unidades-, cifra que supone un descenso del 68,8 por ciento en relación a 2024.
Para ello, y que Alfa Romeo disponga así del impulso que necesita con sus dos SUV más asequibles, el Tonale de 4,53 m de largo está estrenando una actualización que, sobre todo, le afecta desde el punto de vista de su aspecto exterior, si bien también hay otros cambios adicionales.
Una cara muy distinta
El responsable último de esas modificaciones de su carrocería es el español Alejandro Mesonero-Romanos que, desde 2021, es director de diseño de Alfa Romeo. Así, frente a la exigencia de tener que sustituir la posición lateral de la matrícula con la que este Tonale se lanzó en 2022 por cuestiones relacionadas con la seguridad en caso de atropello, el equipo que lidera el madrileño decidió situarla en la zona central, en una posición muy baja, que llevó a modificar de paso todo el diseño frontal.
De una necesidad normativa, en Alfa percibieron una oportunidad que llevó a ampliar el tamaño y cambiar la forma de las entradas laterales, pero también a rediseñar la zona central, con un scudetto chato inspirado en ese coche de colección que es el 33 Stradale. El retoque a los faros y la franja que une ambos, así como las hendiduras situadas a los lados de la parrilla central marcan el resto de diferencias de aspecto, en tanto que el resto de la carrocería no recibe el rediseño de ningún elemento.
Esta estrena tres colores, Rosso Brera, Verde Monza y Giallo Ocra, con lo que la oferta se configura en ocho y, en todos los casos, con la posibilidad de que el techo esté pintado en negro como contraste.
El chasis cambia levemente, con un incremento de la anchura de vías en un centímetro; o con las llantas que van, según versiones, de 17 a 20". Las más grandes, que eran las que tenía el Tonale híbrido enchufable con acabado Veloce que pudimos conducir, son espectaculares con tres radios y una forma lobulada que recuerda a un trébol.
Estilo Alfa también para el interior
De puertas adentro, en este Alfa los cambios son menores. El más significativo es la sustitución de la palanca por un mando rotativo para la selección del cambio. Se mantienen otros elementos característicos como las enormes levas para el manejo de las marchas disociadas del movimiento del aro, la instrumentación digital enmarcada bajo la característica visera binocular -con grafías no muy grandes, la verdad- o una pantalla para el sistema de infoentretenimiento que hoy, con 10,25" parece haberse quedado diminuta. En todo caso, funciona eficazmente y admite la conexión con Android Auto y Apple CarPlay sin cable.
Por otro lado, son nuevas las tapicerías en cuero rojo y Alcantara bicolor, en negro y blanco, una combinación característica de la edición especial ligada al lanzamiento del Tonale, la Sport Speciale -desde 42.736 euros con el motor Diesel-, como también lo es el degradado de la zona del salpicadero situada frente al acompañante.
Los otros acabados de este SUV son el básico Tonale, que se estrena ahora; a continuación el Sprint, cuyo precio es 1.500 euros superior al primero y ya estaba en la anterior gama. Le sigue el nuevo nivel Ti, cuyo precio es de 2.750 euros más que Sprint y, en el siguiente escalón y con el mismo sobreprecio, el Veloce.
Todos se combinan con las tres opciones mecánicas. La menos potente es la versión Diesel, con un 1.6 de 130 CV. Se asocia con un cambio automático de doble embrague y su precio arranca, con ese nuevo acabado Tonale, en 40.150 euros.
Por encima de ella, tanto en precio como potencia, se sitúa la Ibrida, que recurre a un motor de gasolina con turbo de geometría variable de 1,5 litros hibridado con una arquitectura eléctrica de 48 voltios -consigue, por tanto, la etiqueta Eco- y cuya potencia es ahora, con la entrada en vigor de la norma Euro6e-bis de 175 CV frente a los anteriores 160. Su motor eléctrico de 20 CV (15 kW) está incorporado en la caja de cambios, asimismo, una de doble embrague pero de siete velocidades, no seis como el Diesel. Su precio de arranque es de 48.800 euros.
El Tonale con la etiqueta Cero es el que emplea el sistema híbrido enchufable que tiene como protagonista un motor de gasolina de 1,3 litros y 150 CV combinado con un motor eléctrico de 128 CV (94 kW) situado en el eje trasero, de modo que con la acción de ambos se consigue la tracción total. Esta versión se denomina comercialmente Ibrida Plug-In Q4 de 270 CV -la rehomologación de este motor le priva de sus anteriores 280 CV- y corona el catálogo de este modelo. Cuesta 51.600 euros.
Al volante el Tonale Ibrida Plug-In Q4
En modo exclusivamente eléctrico y con la batería de 15,5 kWh -puede recargarse con corriente alterna usando hasta 7,4 kW- este Alfa homologa un alcance de 61 km. No obstante, lo que más llama la atención cuando se conduce esta versión es su pegada al acelerar, con una impetuosa aportación del motor eléctrico que es secundada, a medida que se gana velocidad, por el motor térmico.
Su prestación es notable -acelera, por ejemplo, de 0 a 100 km/h en 6,6 segundos-, pero su consumo no nos ha parecido particularmente destacado incluso partiendo de la batería recargada a tope y haciendo una conducción, sino lenta, sí al ritmo del tráfico: tras algunos más de 200 km de recorrido, el gasto se quedó en 8,3 l/100 km.
La puesta a punto del sistema de frenos, con una excelente progresividad; o de la suspensión, que se adapta a la perfección a esta versión, con un ajuste tirando a firme que agradará particularmente a quienes disfrutan sintiendo el asfalto son aspectos a destacar del Tonale.
La dirección, por su parte, secunda lo anterior con una respuesta muy rápida que provoca que el mínimo movimiento del volante se traslade rápidamente a las ruedas. Ahora bien, entendemos que con esta actualización del Tonale Alfa ha dejado pasar una oportunidad para redondear el chasis al no reducir la asistencia de esa dirección y que, cualquiera que sea el modo de conducción que seleccionemos, parece excesivamente inconsistente.
No ha cambiado la dificultad para entrar en el habitáculo que perciben los ocupantes de mayor altura por la combinación de una banqueta alta respecto al suelo y el hueco que dejan las puertas no es particularmente amplio; mientras que el espacio se mantiene tal cual era. Esto supone que la anchura de este SUV está, entre los de su clase, en una situación poco destacada, lo mismo que ocurre -y en mayor medida aún- con la altura o el espacio longitudinal. Incluso el maletero peca de excesivamente discreto en la versión Ibrida Plug-In Q4, donde ofrece sólo 385 litros: apenas 45 más que el Junior Ibrida Q4 o 30 menos que los Ibrida de este modelo más pequeño con tracción delantera.
Eso sí, el resto de versiones llega a los 500 litros, que es un valor que viene a dejarlo en la media de los SUV de longitud parecida.
Equipado con lo esperable
En cuanto a la seguridad, el Tonale ofrece un paquete de ayudas a la conducción que le proporcionan un nivel 2 e incluyen el control de crucero adaptativo inteligente con centrado de carril, la asistencia en atascos, el detector de vehículos en el ángulo muerto, el de tráfico trasero o el control de atención del conductor, así como el sistema de reconocimiento de señales de tráfico con asistencia de velocidad inteligente y el frenado automático de emergencia capaz de detectar peatones y ciclistas.
Se suman a lo anterior dos novedades, la vista de dron de 360º y el sistema de aparcamiento semiautomático.
Entre el equipamiento funcional destacan el sistema de audio Harman Kardon de 470 W con catorce altavoces y subwoofer, la base de carga inalámbrica ventilada para smartphones, el portón trasero eléctrico con acceso manos libres, el climatizador bizonal con sensor AQS o la disponibilidad de los asientos delanteros calefactados y ventilados.
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