Tribuna libre

Pepe Marín

Alberto Sánchez de Jerez o Alberto ‘El Almendro’, que un tiempo fue

E N esto de los nombres, sobrenombres o apodos de la inmensa mayoría de hombres y mujeres que han dedicado sus vidas al mundo del arte flamenco –cante y baile especialmente- han existido y continúan existiendo las más diversas historias: apodos heredados de generaciones, muchos referidos a profesiones, a lugares de nacimiento, etc. Esto es algo que, incluso en el segundo libro de ‘El Quijote’ se dice: “Sigo la antigua usanza de los andantes caballeros, que se mudaban los nombres cuando querían, o cuando les venía a cuento”.

Algo parecido ha ocurrido en el caso que nos ocupa que, si Alberto ‘El Almendro’ empezó así su andadura cantaora, definitivamente optó por figurar en los carteles con su verdadero nombre y el primero de sus dos apellidos: Alberto Sánchez; el segundo es la repetición del primero.

Así, como Alberto Sánchez viene figurando y participando en los más diversos concursos de las más diversas poblaciones, conquistando en la práctica totalidad de los mismos primeros y segundos premios aparte otras distinciones. En Paterna de Rivera el cante por peteneras le ha proporcionado un total de cuatro premios y uno de cante libre entre los años 1999 al 2008; en Lo Ferro (Murcia) cantes libres e incluso el Melón de Oro; en San Fernando, premios de villancicos en aires libre y bulerías. Las saetas ha sido un cante que le ha proporcionado premios en Jerez, en Cádiz y en La Unión (Murcia), etc.

Pero Alberto Sánchez, quien desde 1999 y hasta la fecha más próxima de 2013 en que alcanzó dos primeros premios en Leganés (Madrid), ha cantado y triunfado en otros concursos celebrados en localidades tales como Benalup-Casas Viejas, Rota y Chipiona (Cádiz); Frigiliana, Nerja, Ardales y Alhaurín de la Torre (Málaga), Puertollano y Ciudad Real, Cabra (Córdoba) y lógicamente Jerez (Teatro Villamarta y peñas flamencas) por citar solo algunas de las poblaciones más próximas. Así hasta desembocar en localidades de Alicante, Ávila, Zamora, Almería e incluso llegar hasta a Alemania, en festivales compartiendo cartel con figuras como ‘Chocolate’, ‘El Cabrero’, Luis de Córdoba, Fosforito, Terremoto hijo, Miguel Poveda, Rancapino, Chano Lobato, Sara Baras, José Mercé y otros conocidos y aplaudidos artistas.

Alberto Sánchez domina un importante número de cantes, algunos de ellos le han valido hasta el momento la amplia reseña de premios en los muy diversos concursos en los que hasta ahora ha venido tomando parte, quedando como tantos otros intérpretes a la espera de que el Cobid-19 deje expedito el camino para seguir recorriendo peñas, escenarios y concursos… Vivir en definitiva, la máxima aspiración a la que él como tantos compañeros optan, optamos en tiempos tan difíciles en los que estamos inmersos y de los que, sin querer pecar de alarmista, al parecer vamos a tardar en salir. 

A pesar de todo lo expuesto aún resta un tema que ni puedo ni quiero olvidar aún cuando a alguien le suene a egolatría por mi parte al referirme al concierto que protagonizamos en varias poblaciones Alberto Sánchez, Manuel Lozano ‘El Carbonero’ y quien les comenta. Se trata, se trataba de un recital-concierto titulado ‘Cantar del pueblo andaluz” –haciendo uso de ese texto extraído de ‘La Saeta’, de Antonio Machado- en el que, con poemas de diversos autores –todos andaluces- tuve el placer de interpretar en colaboración con los ya citados Alberto Sánchez y ‘El Carbonero’.

Estuvimos actuando entre otras poblaciones en La Línea de la Concepción, en la peña flamenca ‘La Perla de Cádiz’ el 18 de febrero de 2005 y en el Teatro ‘Olivares Veas’ de Arcos de la Frontera en la jornada siguiente, estas dos últimas citas como actividad programada por la Obra Social de Caja San Fernando y la colaboración de la Delegación de Cultura del Ayuntamiento arcense.

La última puesta en escena de ‘Cantar del pueblo andaluz’ fue en la Casa de la Cultura de San Fernando, con asistencia de académicos, autoridades y aficionados isleños en general. Tanto Alberto como Manuel ofrecieron en cada una de las intervenciones descritas, sus bien probadas cualidades artísticas.

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